Por considerar que ya cumplió las tres quintas partes de la condena, un juez dejó en libertad al ex senador santandereano Alirio Villamizar, del partido Conservador, sentenciado por el ‘carrusel de notarias’ a favor de la reelección del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA.COM
Villamizar Afanador regresó el pasado miércoles a Bucaramanga. No obstante, su familia aseguró a Vanguardia.com que no entregará declaraciones a los medios de comunicación.
En julio de 2010, Alirio Villamizar Afanador fue condenado por la Corte Suprema de Justicia a 9 años y 7 meses de prisión por el delito de concusión.
El excongresista fue vinculado por el ex superintendente de Notariado y Registro, Manuel Cuello Baute, en el escándalo en el que los congresistas recibieron del Gobierno Nacional notarías en varios sitios del país a cambio de su voto a favor de la reelección de Uribe Vélez.
Según la Corte, se pudo comprobar que Alirio Villamizar Afanador acordó con Luz Yaneth Rojas Portilla (notaria de El Playón, Santander) que la haría nombrar como funcionaria de primera categoría.
Esos hechos se concertaron el 4 de agosto de 2006 en el edificio del Congreso de la República. La idea del acuerdo era que ella se comprometía a entregarle mensualmente al senador el 50% de los ingresos notariales, esto como "garantía de cumplimiento".
Dentro de ese acuerdo, la señora Rojas Portilla y su marido firmaron y entregaron al senador una letra de cambio con valor en blanco.
La certeza de que las cosas se darían según el convenio se concretó el 3 de octubre de 2006 con el decreto 3459 del Gobierno Nacional, donde, no sólo se creó la Notaría Once del Círculo de Bucaramanga, sino que por recomendación del senador Alirio Villamizar, la mujer fue designada en interinidad como notaria el 3 de noviembre de 2006.
Esta decisión respaldó la petición que hiciera en su momento la Procuraduría General de la Nación, por considerar que "usó abusivamente su investidura de senador de la República para que el Gobierno nombrara Notaria Once del Círculo de Bucaramanga".
La condena
En el fallo de 41 páginas, la Sala Penal señala que de las pruebas recopiladas fue posible constatar que Villamizar y Rojas Portilla, luego del acuerdo suscrito, "salieron rumbo a la Superintendencia de Notariado y Registro junto con Juan Carlos Barco Soto, con pretensiones de dialogar asuntos relacionados con la notaría con el doctor Manuel Guillermo Cuello Baute".
La investigación "comenzó porque el doctor Manuel Guillermo Cuello Baute, ex Superintendente de Notariado y Registro, con conocimiento privilegiado () denunció un patrón de comportamiento corrupto".
En su pronunciamiento la Corte consideró como "inaceptable" pretender que Villamizar fuera un simple mensajero de aspirantes a cargos públicos (notarios) "como se quiso hacer parecer". Recordó lo manifestado por el ex senador en cuanto a que "a uno le entregan hojas de vida y uno las deja en las entidades".
"Si fuera por acercar o entregar esos documentos en las oficinas públicas, bastaría su envío por correo y no sería condición necesaria para acceder a los cargos de notarios, más que la experiencia y los títulos académicos obtenidos, las ayudas políticas referidas por los testigos", añade la sentencia.
De la misma manera la Corte señala que el ex Superintendente, encargado de elaborar los proyectos de decreto y revisar los requisitos de los aspirantes, "describió un patrón de conducta replicada en toda la longitud de la geografía nacional, explicando muchas de sus particularidades, entre ellas las que tuvieron que ver con los casos de reelección presidencial".
Cuello Baute "pintó un panorama de corrupción sistemática, en la que los despachos notariales fueron instrumento para cumplir compromisos del alto gobierno, que efectivamente cumplieron", señala la decisión de la Corte retomando las declaraciones del ex funcionario.
En ese mismo sentido manifiesta que la "presión parlamentaria era una máquina imparable", tanto que "doy fe" que Juan David Ortega, servidor de la Casa de Nariño, "manejaba un computador donde se relacionaban los compromisos por cumplir y que venía cumpliendo el gobierno".
La suma de esos relatos llevó a Cuello Baute a afirmar que "el Gobierno no regala notarías", entendiendo que siempre pedía algo a cambio.
"Era comportamiento constante la entrega de notarías a los congresistas, no de forma gratuita o por méritos sobresalientes, porque el Gobierno no regala notarías, sino que las feriaba a cambio de apoyos políticos en el Congreso", señala otro de los apartes de la condena.
Así se habría comprado la Notaría Nº 11 de Bucaramanga
Luz Yaneth Rojas, Notaria 11 de Bucaramanga denunció ante la Corte Suprema de Justicia que, siendo la notaria del municipio de El Playón, Santander, recibió, a principios de 2006, una llamada del entonces senador Alirio Villamizar Afanador.
Cabe advertir que Rojas y su esposo, William Pabón, sostenían de tiempo atrás una amistad y una relación política con Villamizar Afanador.
Incluso, comprobó la Corte Suprema de Justicia, pocas semanas antes de la orden de captura, Alirio Villamizar Afanador compartió con William Pabón el proceso de elección del alcalde en Charta, Santander, realizado el pasado 9 de agosto.
No obstante, Villamizar Afanador afirmó que no tenía ninguna relación con ellos, salvo'unos lazos electorales derivados de la militancia en el Partido Conservador'.
En la conversación telefónica, el congresista, advierte la denuncia, le aseguró a Luz Yaneth Rojas la posibilidad de ser nombrada en la Notaría 11 de Bucaramanga. Para tal propósito debían reunirse en Bogotá. Ante esta llamada, Rojas viajó inmediatamente a la capital de la República.
La cita con el senador ocurrió el 7 de agosto de 2006 en el edificio del Congreso de la República.
La notaria dijo a las autoridades que la reunión se desarrolló en la oficina del congresista.
Allí el político Villamizar 'me impuso como condición para interceder por su nombramiento el pago del 50% de los ingresos totales de la Notaría 11 de Bucaramanga. Para tal compromiso, se debía suscribir una letra de cambio, firmada en blanco por ella y por su esposo, William Pabón a favor del congresista.
En la reunión quedaron claras otras exigencias de Afanador Villamizar, todas encaminadas a tener el control de la Notaría.
Alirio Villamizar sostuvo ante la Corte Suprema de Justicia que no existió tal reunión con Luz Yaneth Rojas y que lo que ocurrió fue un 'efímero saludo, sin tiempo suficiente para ahondar en conversación alguna.













