A través de creación de una empresa particular, cuatro personas ligadas al clan Villamizar de Santander se quedaron con los derechos de marca de Licorera de Santander, Aguardiente Superior y Ron Búcaro.

Publicado por: Redacción Política
La historia de la apropiación de los derechos de propiedad intelectual de las marcas, logos, símbolos y eslogan de dos de los icónicos licores que producía el siglo pasado la Empresa Licorera de Santander comenzó hace cuatro años cuando un grupo de particulares registraron una nueva empresa, justamente con la misma razón social de la entidad pública que había sido liquidada.
El 6 de mayo del 2020 fue matriculada ante la Cámara de Comercio de Bucaramanga la Empresa Licorera de Santander SAS, ELS, razón social que había sido liquidada en la administración del exgobernador Miguel Jesús Arenas, debido a la crisis de la entidad que sumaba $6.735 millones en pasivos.
Detrás de la resurrección comercial de la razón social de la Empresa Licorera estuvieron las parejas de esposos: Danny Villamizar Meneses y Juliana Villabona Pabón; así como Alcibiades Blanco Téllez y Diana Carolina Sánchez Porras.
Cada uno de los socios tuvo el 25 % de la participación accionaria de la firma licorera, que fue constituida como una microempresa que comenzó con un capital de $100 millones.

Lea aquí el informe completo: Unidad Investigativa: Así fue que particulares ligados a clan político se quedaron con las marcas de la Licorera de Santander
Aunque los cuatro empresarios aseguran ser ajenos a la política, en realidad todos tienen relación directa o indirecta con dirigentes y grupos de poder la región.
Tal vez el más relevante y reconocido, es Danny Alirio Villamizar, hijo del exsenador conservador, Alirio Villamizar, condenado en el escándalo de corrupción conocido como el ‘carrusel de las notarías”, además, Danny es hermano de Óscar Villamizar Meneses, actual representante a la Cámara, del Centro Democrático.

Hablan los nuevos dueños de las históricas marcas
La Unidad Investigativa de Vanguardia intentó comunicarse con Alcibiades Blanco y Danny Villamizar, representante legal y suplente, respectivamente, en la firma Empresa Licorera de Santander SAS, pero ambos canalizaron sus declaraciones a través de su abogado apoderado para tratar este tema.
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El abogado Jhoan Manrique desestimó todos los señalamientos en contra de las actuaciones de sus apoderados y aseguró que todo el proceso de propiedad de la Empresa Licorera ha estado revestido de legalidad.
Según el jurista, cuando se hizo el registro ante la Cámara de Comercio para inscribir el nombre de la razón social de la Empresa Licorera de Santander SAS, la entidad hizo una revisión de legalidad para descartar homonimia (nombre similar).
“La Cámara revisó que pudiera causar confusión, pero en este caso se valida el registro sin ninguna objeción, porque desde el 2002 el liquidador de esa empresa registró algo que se llama cuentas finales, y las cuentas finales es el último documento que se lleva el registro dejando habilitado ese nombre desde esa época”, explicó Manrique.
De la misma manera, desestimó alguna inconsistencia en el registro de las marcas industriales de Aguardiente Superior o Ron Búcaro ante la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC.
Asegura que la SIC hace un estudio de forma para verificar si estaba bien presentado, se publica en una gaceta 60 días hábiles para que cualquier persona que considere que no se debe otorgarse ese registro presente su oposición y así la Superintendencia decida si otorga o no el registro.
“En este proceso no hubo ninguna objeción de nadie. Además, la Superintendencia también hace un control de legalidad, encontrando que no había ningún riesgo, entonces otorgó la titularidad de esas marcas a mis apoderados”, agregó el abogado Manrique.
En conclusión, según el representante jurídico de los involucrados, actualmente la firma Empresa Licorera de Santander SAS y sus marcas insignias Ron Búcaro y Aguardiente Superior son propiedad de Danny Ramírez y Alcibiades Blanco, con todas las atribuciones que le otorga la ley, al menos hasta los próximos 10 años.















