El Gobierno Nacional buscará sacar adelante las reformas sociales en medio de una turbulencia entre el Legislativo y el Ejecutivo.

Con unas sesiones extraordinarias prácticamente fracasadas por el poco avance que tuvo la reforma a la salud en la plenaria de la Cámara de Representantes, el Congreso de la República se prepara hoy para instalar el periodo ordinario correspondiente a 2025, copado por las reformas sociales del Gobierno Nacional y por otros hechos que marcarán la agenda política en pleno año preelectoral.
Las sesiones ordinarias de la semana pasada fueron prácticamente un fracaso debido a que la plenaria de la Cámara de Representantes no logró aprobar más de un 20 % de la reforma a la salud, iniciativa por la cual el presidente Gustavo Petro citó a estas jornadas que en su último día terminaron sin quórum necesario para dar la discusión.
Justamente el Congreso y el Gobierno Nacional no pasan por un buen momento por varios motivos. Empezando porque hubo resistencia en la Cámara para darle viabilidad a la reforma a la salud, que según la oposición y algunos sectores cercanos al Pacto Histórico podría poner en riesgo el sistema de los 50 millones de colombianos. Adicionalmente, frente a la crisis diplomática entre el presidente Gustavo Petro y el de Estados Unidos, Donald Trump, la bancada oficial del Partido Liberal decidió saltar a la independencia, dejando así al Gobierno sin un respaldo importante en el Legislativo.
Mientras el Gobierno intenta acercar a la bancada de la Alianza Verde, entregándole el Ministerio de Transporte a Mafe Rojas y el de Trabajo a Antonio Sanguino, los conservadores también expresaron que seguirán en la independencia, aunque varios de ellos en la Cámara de Representantes votaron positivos algunos bloques de artículos.

“En el Senado tendremos retos como la reforma a la salud, la reforma laboral, la Jurisdicción Agraria y una posible reforma tributaria. Las discusiones deben hacerse, se deben escuchar a las bancadas, a los diferentes senadores, a los diferentes congresistas, para que puedan salir reformas muy enriquecidas”, dijo el presidente del Senado, Efraín Cepeda, quien hace parte del Partido Conservador y ha tenido varias diferencias con Palacio de Gobierno.
Comisión Séptima del Senado será la prueba de fuego para la reforma a la salud
Si bien es cierto la reforma a la salud está aprobada en casi un 60 % en la plenaria de la Cámara de Representantes, en este célula legislativa no tendría problemas para encontrar ‘luz verde’ y continuar trámite hacia el Senado, donde primero deberá pasar por la Comisión Séptima y ‘enfrentar’ a los mismos congresistas que en 2023 hundieron el documento que inició a tramitarse con Carolina Corcho como ministra del sector.
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“Los pacientes y usuarios deben ser escuchados, son el corazón y la razón de ser de nuestro sistema de salud. Una reforma en medio del desacato y sin concertación muy complicado que avance”, dijo la senadora Lorena Ríos, haciendo referencia al desacato por parte del Ministerio de Salud que no tuvo en cuenta la decisión de la Corte Constitucional que ordenó revisar el valor de la Unidad de Pago por Capitación, UPC, para 2025.

Así está el ambiente en la Comisión Séptima del Senado, donde nueve de los 14 congresistas volverían a estar dispuestos a hundir la reforma a la salud, según varias fuentes consultadas por Vanguardia. El senador santandereano, Miguel Ángel Pinto, ha vuelto a criticar el documento que está próximo a llegar a esta célula legislativa.
“En la Comisión Séptima de Senado lo habíamos advertido. Esta desfinanciación generó el caos en la salud que cada día es más grave. Por eso, y por otras muchas razones archivamos esa nefasta reforma. De nuevo felicito a mis ocho compañeros, siempre tuvimos la razón”, dijo Pinto, quien hace parte del Partido Liberal que ahora se declaró en independencia al Gobierno Petro.
Nuevos ministros: responsables de ‘capotear’ el denso Legislativo
El último consejo de ministros que tuvo el Gobierno Nacional terminó estallando la Casa de Nariño con varias renuncias y un ambiente de zozobra por las relaciones entre los mismos funcionarios de Palacio. Todo partió de la llegada de Armando Benedetti como jefe de Gabinete, es decir, quien tendrá relación directa con los ministros y les dará línea sobre cómo ejercer sus funciones.
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Uno de los golpes más duros para el Gobierno fue la salida del ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quien abandonó la Casa de Nariño en el punto más alto de tensión por la llegada de Benedetti al círculo más cercano del jefe de Estado. El saliente exfuncionario es un ‘viejo conocido’ del Congreso, amigo de muchos de los legisladores e intentó mantener la aplanadora legislativa aunque con algunos reparos.
Su salida implica que Palacio de Gobierno no tiene ese canal de comunicación que genere cercanía con la Cámara de Representantes y el Senado. Eso quedó demostrado la semana pasada cuando las sesiones extras no funcionaron y el nuevo ministro del Interior, Gustavo García, no pudo ni completar quórum para dar el debate.
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Antonio Sanguino, nuevo ministro de Trabajo y recientemente imputado por presuntos hechos de corrupción relacionados con el ‘carrusel de la contratación’ de Bogotá, cuando fue concejal de la capital, llegó al Gobierno Nacional como cuota de la Alianza Verde para recomponer la bancada en el Congreso. Su nombre no fue bien recibido por varios sectores, especialmente de la oposición, y tendrá el reto no menor de sacar adelante la reforma laboral que dejó iniciada la ministra saliente, Gloria Inés Ramírez.
Una legislatura marcada por un año preelectoral con intereses presidenciales y en el Congreso
Con una densa relación entre dos de los poderes más importantes, el Legislativo y el Ejecutivo, que podría desencadenar en el hundimiento no solo de la reforma a la salud sino también la de trabajo y la Jurisdicción Agraria, que son banderas del Gobierno Petro, también se suma a esta Legislatura un año preelectoral en el que los mismos congresistas tienen intereses políticos, bien sean presidenciales o intenciones de repetir curul.
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Cerca del 70 % del Congreso buscaría reelegirse mientras que varios de los mismos medirán fuerzas en las consultas interpartidistas para buscar quedarse con un aval único y así aspirar a la Presidencia de la República en la contienda de 2026, que ya está calentando motores con varios nombres que hacen parte del partidor presidencial.
Esto implica que, mientras muchos estarán en el Capitolio Nacional sesionando, otros estarán recorriendo las regiones para buscar votos al Senado, Cámara de Representantes o a la Presidencia de la República, toda vez que en un año exactamente Colombia estará abriendo las urnas para las jornadas electorales. Esto sin duda complicará el trámite legislativo.


















