Tanto en el Concejo como en la Asamblea se suspendió el proceso de convocatoria pública.

Ni Bucaramanga ni Santander han podido elegir contralor para la vigencia entrante debido a una recusación múltiple en el Concejo y a una tutela con medidas cautelares que prosperó ante el Consejo de Estado, en el caso de la Asamblea Departamental.
Mientras Girón, Floridablanca y Barrancabermeja lograron elegir jefe del órgano de control fiscal, tanto en Bucaramanga como en Santander los procesos continuarán el próximo año, hasta que se resuelvan los recursos presentados y las convocatorias públicas estén ‘limpias’ y no sean objeto de alguna acción.
Aunque no habrá contralores en propiedad, ni Viviana Marcela Blanco (Bucaramanga) ni Reynaldo Mateus (Santander) continuarán al frente del órgano de control, toda vez que terminan sus vigencias este mismo año.
Por lo tanto, en Bucaramanga quedará como contralor encargado el actual subcontralor, Jesús María Muñoz, mientras que en Santander asumirá la contralora auxiliar, María Alejandra Ramírez, hasta que el Concejo y la Asamblea puedan resolver los interrogantes en medio de los procesos que están suspendidos.
El proceso de elección de contralor de Santander se suspendió por una tutela que presentó uno de los candidatos, argumentando que tanto la Asamblea como la universidad evaluadora se extralimitaron en los requisitos.
En cuanto a Bucaramanga, la convocatoria pública quedó ‘frenada’ por una recusación múltiple, que argumenta estrecha amistad entre los concejales y los candidatos más opcionados para quedar al frente del órgano de control fiscal.
















