El presidente Abelardo de la Espriella busca acelerar el debate de la iniciativa fiscal, que propone reducir en un 15 % la estructura estatal y modificar varios impuestos.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El Gobierno nacional solicitó al Congreso dar trámite de urgencia e insistencia a la Ley de Rescate Económico, presentada por el Ministerio de Hacienda la semana pasada. Con este mecanismo, busca acelerar el estudio de la iniciativa y darle prioridad en la agenda legislativa, en momentos en que varios sectores políticos han expresado sus diferencias frente a los ajustes tributarios propuestos.
La petición está sustentada en el artículo 163 de la Constitución Política y en los artículos 183 y 191 de la Ley 5 de 1992, disposiciones que establecen mecanismos para agilizar el trámite de los proyectos de ley. La comunicación fue firmada por el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, y el ministro del Interior encargado, Iván Cancino.
Entre los efectos de esta solicitud está la posibilidad de convocar sesiones conjuntas de las comisiones correspondientes de Senado y Cámara, así como dar prelación al proyecto frente a otros asuntos pendientes en el Legislativo, mientras se define su trámite.

Reducción del Estado e impuestos generan diferencias
La Ley de Rescate Económico contempla una reducción del 15 % en la estructura estatal, con el propósito de disminuir los gastos de funcionamiento. Sin embargo, los cambios tributarios incluidos en el articulado han abierto un debate entre congresistas que consideran necesario ajustar las finanzas públicas, pero cuestionan que se impongan nuevas cargas a los ciudadanos.
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Uno de los pronunciamientos fue el del presidente del Senado, Honorio Henríquez, del Centro Democrático, quien manifestó reparos frente a la posibilidad de aumentar los impuestos. El congresista planteó que el Gobierno debería concentrar sus esfuerzos en reducir los costos de funcionamiento, eliminar duplicidades administrativas y revisar los cargos que considera innecesarios.

Estas diferencias también reflejan las tensiones entre el presidente y algunos sectores políticos sobre la manera en que debe distribuirse el esfuerzo para enfrentar la situación fiscal del país, especialmente en lo relacionado con los recortes al gasto público y las obligaciones tributarias de los hogares.
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Por su parte, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, ha defendido la iniciativa y aseguró que ha sostenido conversaciones con congresistas de distintas bancadas para explicar su contenido. También los invitó a revisar el articulado y participar en el debate, al considerar que la situación de las finanzas públicas requiere decisiones oportunas.
El funcionario pidió al Congreso estudiar la propuesta antes de finalizar el año, con el argumento de que el país necesita asegurar los recursos para atender sus obligaciones.

¿Qué cambia con el mensaje de urgencia?
La solicitud del presidente busca que el proyecto tenga prioridad en la agenda del Congreso y que su estudio pueda adelantarse mediante sesiones conjuntas de las comisiones correspondientes de Senado y Cámara. De esta manera, el Gobierno pretende agilizar la discusión de una iniciativa que deberá superar las diferencias políticas antes de avanzar en su trámite.
Los congresistas todavía tendrán que estudiar el articulado, debatir las medidas propuestas y definir cuáles se conservan, se ajustan o se eliminan durante el proceso legislativo.
















