viernes 15 de agosto de 2014 - 12:01 AM

Adjudican intercambiador del ‘Mesón’ de Los Búcaros en medio de varios cuestionamientos

Presuntas irregularidades relacionadas con la vulneración de principios de contratación estatal y hasta la evaluación de propuestas, hicieron parte de esta licitación, que es la segunda que se pagará con recursos de la valorización que está siendo recaudada.
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Pese a los cuestionamientos que rodearon la licitación que fue adelantada por la Alcaldía de Bucaramanga para la construcción del intercambiador del Mesón de los Búcaros, la Secretaría de Infraestructura municipal tomó la determinación de adjudicar la obra.

El millonario proceso de selección, que asciende a los $54 mil millones y que, según el cronograma, será ejecutado en un término de 14 meses, quedó en manos del Consorcio Bucaramanga, integrado por las empresas Pavimentos Andinos (50% de participación), Pavigas (17%) y Petrolabin (33%), empresas que en su conjunto ofertaron un precio solo en $2 millones inferior al oficial.

Durante la audiencia de adjudicación que se extendió por varias horas, interesados en el proyecto y el Comité Transparencia por Santander prendieron las alarmas sobre las que habrían sido presuntas irregularidades a lo largo del proceso de selección, que solo contó con un oferente.

Precisamente, los cuestionamientos principales fueron dos y estuvieron relacionados con la restricción a la pluralidad de oferentes y la calificación de la única propuesta que se presentó y que terminó siendo la ganadora.

Aunque sobre la planeación de la obra no se habló, la Secretaría de Infraestructura dio a conocer que está basada en los estudios y diseños entregados por la UIS y que esos documentos no han sido revisados ni ajustados, salvo en el ítem del presupuesto.

Para el caso del intercambiador de Neomundo, esa universidad también realizó los diseños que resultaron no estar ajustados a la realidad de la obra e implicaron adiciones del 50% del valor total.

La evaluación

La segunda observación estuvo relacionada con que el Consorcio que resultó ganador, dentro de su propuesta presentó una ‘programación de obra’ que terminó excediendo los 14 meses en los que está planeado el plazo de ejecución del intercambiador, lo que era una causal de rechazo de la oferta.

Para responder, la Alcaldía de Bucaramanga argumentó, para este caso, que debido a que por ley los requisitos habilitantes (que le permiten a una firma o persona participar en el proceso) pueden ser allegados hasta el momento antes de la adjudicación, la firma realizó la modificación y habilitó nuevamente la propuesta.

No obstante, más adelante, desde Esgamo se aseguró que se estaban haciendo cálculos de cuadrillas (personal que realiza una determinada acción de la obra), en números décimales, algo que “no es posible porque se está hablando de personas y no es posible fraccionar a una persona”.

“Esto es algo ilógico, no podemos tener 1,1 personas, tenemos 1 o 2. Lo que se hizo fue que para no modificar la propuesta, algo que está prohíbido, se acudió a esa alternativa que no es para nada válida”, precisó Ruth Araque, directora comercial de Esgamo.

Al respecto, desde la Alcaldía se indicó que los décimales debían ser tenidos en cuenta como horas adicionales de trabajo de los integrantes de la cuadrilla y desestimó los argumentos.

Sin embargo, para los observantes eso constituye una clara vulneración de la propuesta porque si se contemplan horas extras, también deben pagarse en el presupuesto.

“Aquí no se está modificando nada ni cambiando nada, lo que se miró fue que el cambio no afectara la propuesta inicial y eso fue lo que sucedió”, indicó Clemente León, secretario de Infraestructura.

Aunque ninguna de las partes habló de direccionamiento en el proceso, todas calificaron de sospechosa la licitación.

“Cercenaron la pluralidad”

La principal crítica que ha realizado el Comité Transparencia por Santander, así como potenciales oferentes a los procesos de selección de la Alcaldía de Bucaramanga, ha estado relacionada con la formulación de cronogramas tan ajustados que estarían restringiendo la pluralidad de oferentes.

Pues bien, esta licitación no fue la excepción y pese a la magnitud de su objeto solo les dejó a los interesados en ofertar un total de 11 días hábiles contados a partir de la publicación definitiva de las condiciones.

“Aunque si bien es cierto que no existe una norma que dé un tiempo exacto, en aras de la coherencia y la trasnsparencia y más para quienes conocen el sector, ese rango es mínimo y más si les piden una programación de una obra de tal magnitud”, explicó María Juliana Acevedo, vocera de Transparencia por Santander.

Vanguardia Liberal revisó las observaciones que fueron realizadas al proceso y encontró que diferentes firmas hicieron la misma solicitud, pero que la administración solo cedió en ampliar el plazo en dos días pese a que las peticiones hablaban en algunos casos de ocho.

Adicionalmente y pese a que los requisitos que debe presentar una firma para habilitar su propuesta pueden ser acreditados hasta el momento anterior a la adjudicación, una empresa denunció que no se habría acogido esa norma.

Se trata de Esgamo S.A.S, empresa que hizo parte al igual que Paviandinos y Pavigas (dos de las integrantes del consorcio ganador y cuyos representantes legales son Guillermo Arenas y Luis Ordóñez ) de la unión temporal que ejecutó el intercambiador de Neomundo.

“A nosotros nos impidieron presentar la propuesta argumentando que si nuestra experiencia no estaba inscrita en el RUP no era válida. Si embargo, el punto es que pedimos que se pudiera allegar el acta deliquidación porque lo del RUP se encontraba en trámite. Aquí nos cercenaron la posibilidad de participar y restringieron abiertamente la pluralidad”, explicó Guillermo García, representante legal de la firma.

Y agregó: “máxime cuando ellos conocían de la idoneidad porque fuimos uno de los ejecutores del intercambiador de Neomundo”.

Así las cosas, el día del cierre solo se presentó una oferta que terminó siendo la ganadora del proceso.

Por su parte y en la audiencia de adjudicación, la Alcaldía indicó que se mantenía en esa solicitud porque si una firma no presentaba el RUP no había prueba de que cumpliera con la capacidad técnica y jurídica y por ende, consideraron que no habían incurrido en ninguna violanción a la ley.

Adicionalmente se aseguró que como no existió una propuesta formal por parte de esa firma, “no hay a quién requerirle que subsane”.

“Los equipos evaluadores ya demostraron que no hay causal de nulidad ni revocatoria”, aseguró Clemente León, secretario de Infraestructura de Bucaramanga.

Por su parte, el Comité Transparencia por Santander anunció que “no estamos satisfechos con las respuestas y vamos a estudiar detalladamente cada uno de los puntos del documento”

Y agregó: “Es sospechoso que las observaciones sean respondidas con argumentos sin mucho piso jurídico y técnico y que termine pasando lo de siempre, y es que un solo proponente allegue la oferta. Notificaremos a los respectivos entes de control sobre lo que acaba de suceder”.

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