Cultura
Domingo 31 de mayo de 2026 - 10:27 AM

Falleció Gabriel Latorre, autor de la letra del Himno de Bucaramanga

Bucaramanga despide a Gabriel Jesús Latorre Carvajal, escritor, poeta y gestor cultural recordado por su aporte al himno de la ciudad, sus proyectos pedagógicos y su trabajo por la cultura en Santander.

Falleció Gabriel Latorre, autor de la letra del Himno de Bucaramanga. Foto suministrada/VANGUARDIA
Falleció Gabriel Latorre, autor de la letra del Himno de Bucaramanga. Foto suministrada/VANGUARDIA

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Publicado por: Redacción Cultural

Cada vez que en Bucaramanga suena su himno, suena también una parte de Gabriel Latorre Carvajal. Esa es una forma sencilla de entender su legado: una ciudad entera ha cantado sus palabras.

Gabriel Latorre, escritor, gestor cultural, poeta y creador de proyectos pedagógicos, falleció en la madrugada de este domingo. La noticia empezó a circular entre amigos, familiares y personas del sector cultural santandereano con tristeza y gratitud.

“Nuestro querido amigo Gabriel Latorre, gestor cultural y escritor, autor del Himno de Bucaramanga, ha fallecido esta madrugada. Condolencias a la familia, a quienes abrazamos. Paz en su tumba”, expresaron allegados tras conocerse su muerte.

Su nombre quedó unido para siempre a Bucaramanga por la letra del himno de la ciudad, musicalizado por Jhon Jairo Claro Arévalo. Esa obra lo convirtió en una voz simbólica de la capital santandereana.

La gestora cultural Sandra Barrera lo conoció hace más de tres décadas, hacia 1987 o 1988. Lo recuerda como “un hombre siempre muy creativo, muy ligado a la literatura” y como “un gestor cultural permanente”.

“Cuando lo conocí, Gabriel trabajaba con Fusader y organizaban un festival de títeres, Búcara Mangara Títeres. Posteriormente nos encontramos cuando él trabajaba con Molino de Tinta. Siempre escribiendo, siempre haciendo textos, siempre haciendo proyectos importantes”, contó Barrera.

La relación entre ambos se mantuvo durante años en el campo cultural de Bucaramanga. Fue una relación de trabajo, amistad, discusiones y respeto.

“Tuvimos una relación permanente, amable, cordial, de mucha camaradería, de encuentros y desencuentros, de desacuerdos, siempre con mucho respeto, con mucho afecto y admiración mutua”, dijo.

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A comienzos de este año, Barrera volvió a encontrarse con Latorre en la Casa del Libro Total. Él tenía una idea que lo entusiasmaba: organizarle un homenaje a Marta Morales, su esposa, reconocida vestuarista de la ciudad.

“Me dijo: ‘Vea, Sandra, yo quisiera poder organizarle a Marta Morales un homenaje’. Estuvimos hablando durante un buen tiempo y yo le di algunas ideas para que pudiera organizar ese homenaje”, relató.

Para Barrera, ese gesto decía mucho de Gabriel Latorre. En medio de sus proyectos, de sus textos y de sus conversaciones, también estaba pensando en reconocer el trabajo de su compañera de vida.

“Marta ha sido una de las vestuaristas más importantes que tiene la ciudad. He trabajado con Martica toda la vida, creándome trajes y vestuarios para mis proyectos, para agrupaciones de danza, de teatro y para proyectos especiales. Gabriel estaba muy entusiasmado en poder hacerle un homenaje a ese trabajo de creación de su esposa”, agregó.

Latorre hizo de la palabra una herramienta para enseñar, jugar, recordar y sanar. Su trabajo cultural pasó por la literatura, los títeres, los proyectos pedagógicos, la promoción de lectura, la memoria de ciudad y los procesos comunitarios.

Entre sus proyectos estuvo el Museo del “Nunca Jamás”, una propuesta pedagógica orientada a reflexionar sobre el maltrato infantil y la violencia intrafamiliar. También impulsó iniciativas de lectura como Carnavaleo, Alfabeto Juguetón, pensadas para acercar a niñas y niños al lenguaje desde el juego, la rima y la imaginación.

Sandra Barrera recordó que su muerte llega en un momento doloroso para el sector cultural santandereano, tras la partida reciente de otras figuras cercanas.

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“Muere Jairito Arenas, a la semana muere Orlando Serrano y una o dos semanas después Gabriel se entera de que estaba enfermo. Fue una situación muy inesperada. No lo sabía. Simplemente se puso mal, fue a la clínica y las noticias fueron muy difíciles”, dijo.

La gestora cultural también habló de la deuda que Bucaramanga tiene con Latorre y con su obra.

“Realmente son innumerables los proyectos. Se le agradece su crecimiento y queda la deuda que la ciudad tiene con Gabriel”, expresó.

También envió un mensaje a su familia, a sus amigos y al sector cultural.

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“Abrazo a sus hijas, abrazo a Martica. Un abrazo a toda la gente del sector cultural. Es una gran pérdida para todos nosotros. Se va un hombre creativo, valiente, amable y solidario siempre. Buen viaje, Gabriel”.

Hasta el momento no se han informado públicamente los detalles de sus honras fúnebres.

“Gabriel construyó caminos de paz a través de la cultura”: Clemencia Hernández

La maestra Clemencia Hernández, prima de Gabriel Latorre Carvajal, lo recordó como parte de una familia profundamente ligada a la música, la literatura y al deseo de sembrar paz y amor.

“Gabrielito hizo una labor inmensa desde esa voluntad. Siempre estuvo construyendo caminos de paz a través de su trabajo cultural con los niños. Elaboró varios textos para ellos y dejó una huella muy importante en la cultura”, expresó Hernández.

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La maestra también destacó que Latorre no solo trabajó por Bucaramanga y Santander, sino que llevó su labor cultural a distintos lugares del país.

“Gabriel hizo muchísimo por la cultura en Santander y en otras partes de Colombia. Viajó constantemente, incluso a lugares recónditos, para desarrollar esa labor. Fue parte de una familia que siempre le ha aportado a este departamento y a la cultura en general”, agregó.

“Gabriel Latorre fue un sembrador de palabras, memoria y esperanza”: Diego Sáenz

Para el gestor cultural Diego Sáenz, la muerte de Gabriel Jesús Latorre Carvajal representa “una pérdida significativa para la cultura santandereana y para varias generaciones de bumangueses que encontraron en su obra una fuente de identidad, creatividad y compromiso social”.

Sáenz lo recordó como “un sembrador de palabras, memoria y esperanza”, un escritor, poeta, educador y gestor cultural que dedicó buena parte de su vida y obra a Bucaramanga.

“Su nombre quedará inscrito para siempre en la memoria colectiva de los bumangueses como autor de la letra del Himno de Bucaramanga, obra ganadora del concurso oficial de símbolos de la ciudad en 2002. Sus versos lograron plasmar el carácter emprendedor, la identidad y el orgullo de los habitantes de la capital santandereana”, expresó.

También destacó su trabajo en la promoción de lectura y en la formación de nuevas generaciones.

Sáenz señaló, además, que su compromiso cultural estuvo unido a una apuesta por la paz. A través de la iniciativa Esta guerra la acabo yo, Gabriel Latorre impulsó procesos de reflexión ciudadana sobre la violencia, el machismo y la construcción de una cultura de convivencia.

“Gabriel Jesús Latorre entendió la cultura como una herramienta para educar, sanar y construir ciudadanía. Su legado permanecerá vivo en los estudiantes que inspiró, en los lectores que disfrutaron sus obras, en los ciudadanos que entonan con orgullo el Himno de Bucaramanga y en todos aquellos que creen que la palabra puede convertirse en un instrumento de cambio”, afirmó Sáenz.

Y concluyó: “Bucaramanga y Santander despiden a un hombre de letras, pero conservan para siempre la huella de su pensamiento, su sensibilidad humana y su compromiso con la construcción de una sociedad más culta, más justa y más pacífica. Paz en su tumba”.

Publicado por: Redacción Cultural

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