Con la popular canción del grupo chileno Los Prisioneros, en muchas zonas del país sus seguidores celebraron ayer la elección de Gustavo Petro. Vanguardia presenta algunos de los retos que tendrá el nuevo mandatario con su vicepresidenta, Francia Márquez, a partir del 7 de agosto. Igualmente, cuál será el futuro de Rodolfo Hernández. Análisis.

Publicado por: Juan Carlos Gutiérrez
Con “El baile de los que sobran”, la popular canción del grupo chileno Los Prisioneros, en muchas zonas del país, especialmente jóvenes en Bucaramanga, celebraron ayer en la tarde la elección de Gustavo Petro como presidente. Y aunque pudiera pensarse que se trata de un aspecto menor en medio de tanto análisis político riguroso, ocurre todo lo contrario.
Esta canción fue concebida originalmente para describir las desigualdades que se presentaban en el sistema educativo en Chile en los años ochenta. En los últimos años, su letra (del año 1986) ha quedado incrustada en el centro de las manifestaciones a lo largo de Latinoamérica porque su mensaje, según describe la Biblioteca Nacional de Chile, “ilustra de manera amarga las diferencias de clases existentes entre la juventud”.
Por eso anoche, un grupo de jóvenes de Bucaramanga, como ocurrió de forma masiva en la llamada “periferia de Colombia”, (es decir, las costas Atlántica y Pacífica, además de Putumayo, Amazonas, Vaupés y Guainía, entre otros departamentos, donde Gustavo Petro y Francia Márquez obtuvieron la mayor votación) sintió que luego de muchas décadas se registró una alternancia real de poder político, y que alguien, por fin, o más bien, su candidato, el que consideran que los representa, ganó. Y mejor aún, lo hizo en desarrollo de un proceso democrático.
Este movimiento de jóvenes, con los que el gobierno de Iván Duque no alcanzó a conectarse, será fundamental en el presente y futuro del país de cara al nuevo gobierno. De forma preliminar, anoche se conocía que por primera vez en unas elecciones presidenciales, la franja de votantes de entre los 18 y 24 años alcanzó el mismo peso que la franja de 25 a 34 años. El reto de Gustavo Petro y Francia Márquez, entre muchos, por supuesto, será responderle a esta población con acciones concretas, porque si bien llegaron con su apoyo, ese espíritu crítico que los caracteriza y sus movilizaciones seguirán vigentes en un panorama social y económico altamente complejo. Todo un reto para el gobierno electo en busca de cumplir las promesas de campaña.
Varios retos
Por primera vez en la historia política del país, la izquierda asume el poder y llega a la Casa de Nariño. En un hecho inédito, un candidato que perteneció hace más de tres décadas a un grupo subversivo, el M-19, y se reinsertó a la vida civil, será el presidente de un país con fuertes tradicionales ligadas al bipartidismo político y, de manera reciente, atado a las fuerzas de derecha que tuvo como su principal corriente en las últimas décadas al uribismo.
Gustavo Petro y Francia Márquez tienen ahora la difícil tarea de construir un mejor país. Si bien tienen el respaldo de la mayor votación en la historia electoral de Colombia, los retos después del próximo 7 de agosto no son pocos, ni menores. Por citar un ejemplo, en el aspecto político, Petro deberá ser inteligente para sacar adelante y obtener apoyo para sus propuestas de cambio. Muchas de ellas demandan reformas legales y constitucionales que requieren de mayorías en el Congreso de la República. Tal es el caso de sus propuestas para modificar la Procuraduría, la Fiscalía y la Registraduría, o la revisión de los Tratados de Libre Comercio, entre otros.
En tal sentido, será necesario que el Pacto Histórico, que no es una bancada minoritaria en el Congreso, se una junto con los partidos de centroizquierda, busque alianzas como los partidos Liberal, Conservador, La U, Cambio Radical, entre otros. ¿Cómo lo hará? Será todo un reto, mientras que algunos sectores más radicales de la izquierda que rodean a Petro, especulan con la posibilidad remota de convocar una Asamblea Constituyente para impulsar tales cambios.
El tema económico es otro de los retos de Gustavo Petro y Francia Márquez. ¿Cómo reaccionarán los mercados bursátiles mañana martes? ¿Qué pasará con el precio del dólar? ¿Qué rumbo tomarán los inversionistas nacionales y extranjeros? Recordemos que en la campaña electoral se escuchó que los empresarios estarían dispuestos a irse del país con sus capitales ante el triunfo de Gustavo Petro.
Anoche, por citar unos ejemplos, la Andi, el gremio de los empresarios e industriales; Asobancaria, el gremio del sector bancario y financiero; Camacol, agremiación que reúne a los constructores del país; Fedepalma, gremio de los palmeros; y Asocajas, la asociación de cajas de compensación familiar del país, expresaron su apoyo al proceso electoral, felicitaron a Gustavo Petro y a Francia Márquez, al tiempo que les piden respetar la democracia y las libertades económicas.
Ahora bien, el país esperará la forma en que el candidato del Pacto Histórico lleve a la realidad su propuesta de garantizar que los colombianos tengan mejores ingresos, dar más trabajo y otorgar más subsidios especiales, como el correspondiente al pago de una bonificación a más de tres millones de adultos mayores que no han podido conseguir la pensión.
Un tema especial deberá afrontar el nuevo gobierno en materia de seguridad. Por un lado, deberá fortalecer una política de seguridad ciudadana, deteriorada en los últimos años, mientras que debe asumir posturas frente a los diálogos con el Eln, suspendidos desde que asumió el gobierno de Iván Duque.
¿El futuro de Hernández?
Dicen que en política electoral, las matemáticas entre una y otra votación no son tan sencillas. Si bien ayer Rodolfo Hernández sumó 10’580.158 votos, muchos se preguntan ahora cuáles pertenecen de forma a directa y real al empresario santandereano, y cuáles fueron votos en contra de Gustavo Petro, en vez de un apoyo al programa de gobierno que promulgó el “ingeniero”.
Tras aceptar los resultados de la elección presidencial, Rodolfo Hernández aseguró ayer que llamó a Petro. “Le deseo al doctor Gustavo Petro que sepa dirigir al país”.
En su intervención no habló de su futuro. Y más allá de que acepte o no la curul en el Congreso, muchos se interrogan si Rodolfo Hernández tiene el talante y el conocimiento para asumir el liderazgo de la oposición al gobierno de Gustavo Petro. Muchos se preguntan si el uribismo lo respaldará como el opositor natural. En las últimas semanas no le fue tan bien al tener los reflectores del país sobre sus ideas, sus expresiones, su liderazgo y su carisma.
Pero antes de esa respuesta, Rodolfo Hernández deberá hacer cálculos jurídicos para establecer cómo resolver sus líos judiciales, especialmente el relacionado con Vitalogic, en el que está imputado de varios delitos. Cualquier decisión que tome tendrá repercusiones en quien asumirá su papel de juez. Al quedarse como ciudadano, y tal vez aspirar a la Gobernación de Santander en las próximas elecciones, su escenario seguirá siendo la justicia ordinaria. De asumir una curul en el Congreso, sus procesos pasarán, por su investidura, a la Corte Suprema de Justicia.
Anoche, Gustavo Petro, en su discurso, dijo que “este no es un cambio para vengarnos. El cambio es dejar el odio atrás. Este es un cambio con los jóvenes”, esos mismos que seguían festejando al ritmo de “El baile de los que sobran”.















