Colombia es la décima nacionalidad a la que más se le ha aprobado el estatus migratorio en Estados Unidos. Conozca la experiencia de algunos de los colombianos que la han logrado y lo que hicieron para alcanzar la residencia.

Publicado por: Lorena Muñoz
De las 967.500 personas de diferentes lugares del mundo que se volvieron ciudadanos norteamericanos en 2022, 18.000 eran colombianos, y se constituyen en la décima nacionalidad a la que más se le aprobó ese estatus. El primer lugar lo ocupan los mexicanos (128.300), y en la lista de latinos siguen los cubanos con el cuarto lugar (46.700), dominicanos en el quinto (34.400) y los salvadoreños en el 9° (21.300).
Las ventajas son muchas, asegura Aldo Barbosa, colombiano, periodista, con más de 20 años en Estados Unidos, y quien logró la naturalización o ciudadanía en noviembre del año pasado. “El pasaporte de aquí abre muchas puertas; tienes los mismos derechos y deberes de un estadounidense, beneficios en salud, créditos, puedes viajar; a diferencia de lo que la gente piensa, es un proceso fácil si se hace con responsabilidad y conciencia”, señala.
“Estados Unidos tiene una larga historia de acogida de inmigrantes de todas partes del mundo. Durante la última década, US Citizenship and Inmigration Services – Uscis dio la bienvenida a 7,6 millones de ciudadanos naturalizados como una parte importante de los cimientos de nuestra nación.
Los candidatos a la ciudadanía deben demostrar que están comprometidos con los principios unificadores que nos identifican como estadounidenses. A cambio de ese compromiso, disfrutarán de los derechos y privilegios fundamentales de la ciudadanía”, advierte un informe del gobierno de ese país.
Joe Río, mexicano, ciudadano desde 1996, y residente en Texas, defiende los beneficios de lograr esta meta. “Te conviertes en un norteamericano más, sigues siendo latino, sigues queriendo a tu país, pero también a Estados Unidos. Adquieres sus beneficios y también sus deberes. Para esta nación la migración es fundamental, aportamos como migrantes mucho al crecimiento de Estados Unidos. Yo aconsejo que lo hagan, que den el paso, que no solo se queden en la residencia legal, una cosa es tener la green card como residente y otra es que puedas, por ejemplo, viajar con el pasaporte de acá”, precisa.
Años de residencia
Y es que precisamente uno de los requisitos más importantes en el proceso es haber sido residente permanente legal (RPL) en Estados Unidos por un período determinado de tiempo, que puede ser de 3 años en caso de cónyuge o superior en otras situaciones. De acuerdo con la Cornell Law School, en general, el solicitante debe haber vivido en los Estados Unidos como residente legal permanente durante 5 años, y debe haber permanecido más de la mitad de ese período en el país. Por ejemplo, el cónyuge de un ciudadano estadounidense debe haber sido residente legal permanente durante al menos tres años y vivido en USA más de la mitad de ese período.
Por otra parte, un refugiado que recibió asilo debe esperar hasta que se cumplan cuatros años luego de que se le otorga la residencia permanente y estado en el país durante más de la mitad de ese período antes de solicitar la ciudadanía. Además, el estado donde se solicitará la residencia debe haber sido el mismo al menos durante tres meses de presentar la naturalización.
En el caso de los colombianos, el promedio de la RPL de los colombianos que lograron la nacionalización en 2022 fue de 7,7 años. Los mexicanos tuvieron el promedio más alto, con 12.7, mientras que los iraquíes el más bajo con 6 años.
Claudia Valentín, una nariñense que se naturalizó hace poco más de un año, lo hizo después de 5 años de residencia. Llegó a Orlando, en la Florida, después de casarse con un ciudadano de Estados Unidos. “Yo llegué como esposa de un norteamericano, obtuve mi residencia y me empeñé en ser ciudadana”.
Para Aldo llegar a ese punto requirió de una caminata mucho más larga. “La naturalización es la culminación de un proceso complejo. Es más difícil – y costoso- todo el tema de la permanencia como residente legal que haber logrado la ciudadanía. Yo después de 20 años lo conseguí. La ciudad de Dallas ha sido un gran lugar para mí”, señala.
Según la Uscis, los estados en donde más residían quienes solicitaron la naturalización fueron Illinois Washington, Georgia, Virginia y Pennsylvania. Mientras que las cinco principales áreas estadísticas basadas en un núcleo urbano (CBSA) donde residían las personas que se naturalizaron fueron (en orden descendente): Nueva York-Newark-Jersey City (14.5 %), Miami-Fort Lauderdale-Pompano Beach (6.6 %), Los Ángeles-Long Beach-Anaheim (6.3 %), Houston-The Woodlands-Sugar Land (4.7 %) y Washington-Arlington-Alexandria (4.4 %).
Mientras que las oficinas locales de Houston (que procesó el 4.8 % de todas las naturalizaciones), Newark (4.5 %), San Francisco (3.9 %), Dallas (3.7 %) y Chicago (3.3 %) naturalizaron el mayor número de nuevos ciudadanos en el año fiscal 2022.
Lazos familiares
La mayoría de quienes lograron el estatus de ciudadanos llegaron a Estados Unidos como familiares inmediatos de estadounidenses, o mediante categorías de preferencia patrocinadas por la familia, seguidos de los refugiados y asilados, los basados en visas de empleo y otros casos como diversidad.
En el caso de los colombianos, las basadas en la familia han sido fundamentales- se constituyen en el 36.6 % del total-. Claudia Valentín usó esa vía: se casó con un ciudadano, a través de él solicitó su residencia y luego su ciudadanía.
El barranquillero Julián Cárdenas también lo logró a través de ese camino. Su pareja, una dominicana naturalizada hace 20 años lo trajo al país de forma legal y en 2019, poco antes de la pandemia, logró naturalizarse. Pero no todas las historias tienen final feliz, a Claudia Suárez*, oriunda de Medellín, pese a estar legalmente casada con un mexicano residente, le han negado la residencia dos veces en los últimos 4 años y por ello la nacionalización la ve como una tarea muy difícil.
Otros como Rodolfo Sánchez consiguió primero la residencia y luego la ciudadanía a través de los hijos mayores, fruto de un matrimonio anterior. Hoy, a sus 62 años cumplió todos los requisitos, y desde enero de 2023 es ciudadano y ya logró que llegara con él su actual esposa y tres hijos aún menores de edad. “Mis hijos ya mayores y ciudadanos me ayudaron con el trámite, me vine a Los Ángeles en 2017, sin mi familia. Se realizó todo el papeleo y tuve la residencia, conseguí trabajo, solo iba a Colombia pocos días al año a visitarlos. Ahora ya soy ciudadano y pronto lo serán mis niñas”, dice.
La ley de USA establece que una persona, al convertirse en ciudadano naturalizado, sus hijos que son residentes legales permanentes se convierten automáticamente en ciudadanos. Esto también se aplica a los hijos que aún viven en el extranjero y que tienen planeado vivir en los Estados Unidos antes de cumplir los 18 años.
Buen carácter moral
A fin de convertirse en ciudadano naturalizado, se debe demostrar algo que en Estados Unidos se denomina “buen carácter moral”, es decir, que no tiene problemas criminales graves en su pasado y generalmente cumple con sus obligaciones para con la sociedad según la ley.
De acuerdo con Cornell Law School, las conductas cuestionables que podrían perjudicar su solicitud de ciudadanía incluyen: consumo regular de alcohol, conducir en estado de ebriedad, apuestas ilegales o prostitución, no pagar la manutención de hijos menores ordenada por el tribunal, discriminación o persecución de otras personas debido a su raza, religión, género, creencias políticas o clase social.
Los antecedentes penales también pueden afectar su capacidad de convertirse en ciudadano: si ha cometido ciertos delitos, como el uso de drogas ilegales, se le prohíbe solicitar la ciudadanía durante cinco años. Se le prohibirá de manera permanente solicitar la ciudadanía si se le ha condenado por delitos que el gobierno considera graves, como el abuso sexual de niños, el homicidio, la violación, y el tráfico de personas, drogas o armas.
“En la naturalización hay una entrevista en la que además de hacerte preguntas generales sobre la historia, geografía o datos generales de Estados Unidos, te preguntan sobre tu carácter moral. Cuando llegas a ese punto ya saben todo sobre ti, tu comportamiento, infracciones, etc. Lo importante es no mentir, no ocultar nada, decir todo con verdad. El oficial sabe exactamente quien es uno, es importante que no tengas antecedentes problemas penales, pagar impuestos, que no tengas vínculos con tráfico de personas, haber maltratado a una mujer o niño, o atacado a una persona. Yo tuve que aclarar cuántos hijos tenía, pues dije uno y ellos decían que dos, y pues me tocó explicar que el papá de una niña en Colombia en el que aparece mi nombre como padre no soy yo sino alguien homónimo quién no la reconoció”, explica Aldo.
Claudia conoce el caso de alguien que negó haber recibido algún tipo de sanción en USA y el agente que la entrevistó le recordó un incidente en un supermercado, y por eso le negaron la nacionalización. “Ella hace algún tiempo compró unas uvas, y mientras hacía mercado se las iba comiendo antes de pagarlas en el supermercado, y como al momento de pesarlas no estaban las que ya se había comido la señalaron de robárselas. Fue un asunto supuestamente de poca importancia, pero hasta eso sabían al momento de su trámite de migración. Por ello siempre hay que ser honesto”, dice.
¡A estudiar el idioma e historia!
De acuerdo con la Uscis, se requiere que los solicitantes de naturalización demuestren, a través de un examen, su capacidad de leer, escribir y hablar palabras de uso común en el idioma inglés y que tengan conocimiento y comprensión de la historia y el gobierno de Estados Unidos (educación cívica). Quienes reprueben uno o ambos componentes del examen tendrán una segunda oportunidad de aprobar las partes en las que fallaron. Sin embargo, más del 88% suele pasar en el primer intento.
“Muchas personas temen pedir la nacionalización o la prorrogan por miedo a estos exámenes, pero no deben temer. Esto demuestra la real intención de hacer parte de esta nación. Muchas organizaciones te ayudan a estudiar, te hacen simulacros, te dan clases presenciales o virtuales; cuando llegas ya estás preparado”, dice Claudia.
Para Aldo, regresar a las aulas no fue fácil, pero el deseo de lograrlo fue mayor a sus temores. “Me preparé a conciencia y pasé el examen muy rápido. Generalmente te hacen 10 preguntas de un cuestionario que estudias de unas 150, hay temas de geografía, historia, civismo, etc. Si respondes sin titubear las primeras, lo más probable es que no te hagan más de 6”, dice.
Lo importante, coinciden ambos colombianos, ahora con doble ciudadanía, es que el colombiano lo intente. “No se deje llevar por lo que dicen, por los rumores, deje a un lado los temores. ¡Inténtelo!, es la mejor forma de cumplir el sueño americano”, afirma con vehemencia Claudia

















