Autoridades de San Gil alistan operativos para frenar los ‘piques’ ilegales en la Variante, donde conductores usan el tramo inconcluso como pista de carreras.

Publicado por: Jorge Rios
Aunque la obra de la Variante aún no está terminada ni habilitada, el tramo pavimentado ya es utilizado por motociclistas y conductores de automóviles para realizar ‘piques’ ilegales, lo que ha generado la alerta de la comunidad y de las autoridades municipales.
Lea también: Bloqueo en Santander: comunidad de San Pedro de la Paz, en Cimitarra, protesta por nueva doble calzada
El secretario de Tránsito de San Gil, Héctor Ardila Sandoval, confirmó la presencia de grupos de motorizados en las tardes y noches sobre el sector comprendido entre la vía nacional a Bogotá y la carretera a Cabrera. “Ese tema ya se tocó con el Ejército, la Policía Nacional y las autoridades de Pinchote. Ya tenemos programados operativos y pronto verán los resultados”, aseguró el funcionario.
Además de las competencias ilegales, vecinos han denunciado el consumo de sustancias psicoactivas en la zona, lo que aumenta la percepción de inseguridad. La situación preocupa especialmente porque el mismo corredor es utilizado por caminantes, atletas y ciclistas, quienes ven en riesgo su integridad ante la presencia de conductores que usan la vía como pista de carreras.
A la espera de la confirmación de recursos para continuar la construcción de la Variante de San Gil, la comunidad insiste en la necesidad de vigilancia permanente y controles efectivos que eviten tragedias.

¿Qué son los ‘piques’ ilegales?
Los llamados piques ilegales son competencias clandestinas de velocidad en las que motociclistas y automovilistas usan vías públicas como pistas de carreras. Generalmente se realizan en las noches o madrugadas, sin medidas de seguridad ni autorización de tránsito.
En Colombia, los piques han sido identificados en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín y Bucaramanga, y también en tramos interurbanos poco vigilados. Estas prácticas generan un alto riesgo de accidentes graves o mortales, no solo para los participantes sino también para peatones y conductores que transitan por el lugar.
Además del exceso de velocidad, los piques suelen estar asociados al consumo de alcohol o sustancias psicoactivas y a la alteración del orden público por aglomeración de espectadores. El Código Nacional de Tránsito establece sanciones económicas, inmovilización del vehículo e incluso consecuencias penales en caso de lesiones o muertes ocasionadas por esta práctica.
En la Variante de San Gil, el uso indebido del tramo inconcluso como pista de carreras ha generado alarma entre la comunidad, pues el mismo espacio es compartido por deportistas y caminantes.















