Son pa’ Gozar celebró su coronación en el Festival de Música Campesina. Atribuyen su éxito a su arraigo a las raíces santandereanas.

La agrupación Son pa’ Gozar se coronó como la campeona del Festival de Música Campesina de Floridablanca.
Está integrada por seis músicos santandereanos que, después de un año de trabajo conjunto, alcanzaron el objetivo que se trazó desde su creación. La presentación del domingo 16 de noviembre los ubicó como ganadores de la modalidad profesional de música guasca.
La agrupación está formada por ‘Kile’ Quijano, José ‘Chiqui’ Muñoz, Nelson Parra, Franklin Solano, Sixto Calderón y Martín Rodríguez. Todos son músicos de amplia trayectoria que comparten raíces santandereanas.
“Nosotros somos una agrupación de música campesina, guasca, carranguera”, contó Quijano, bajista, compositor, arreglista y productor musical nacido en Zapatoca.
José ‘Chiqui’ Muñoz, guacharaquero y músico empírico de Bucaramanga, expresó que trabajaron fuertemente para clasificar en cada etapa, “venimos trabajando ya hace un año con el grupo. Siempre con el objetivo de ser mejores, y pues lo logramos, obtuvimos el primer puesto”.
Aunque Son pa’ Gozar nació hace un año, sus integrantes ya habían coincidido en otras agrupaciones. Suman varios años de trayectoria, pero Son Para Gozar fue el proyecto que los llevó a proclamarse campeones en el Festival de Música Campesina, que se vivió en el marco de las Ferias y Fiestas Dulces de Corazón de Floridablanca.
Raíces y trayectorias personales
Cada integrante siguió un camino distinto antes de llegar al grupo. Chiqui Muñoz inició en la música por influencia de su padre: “Mi papá es tiplista, empírico. Él me enseñó a tocar desde pequeño la guacharaca (…) volví otra vez a la música y pues ya llevamos como más de 15 años tocando, gracias a Dios”.
Quijano comenzó a los 12 años con la guitarra y a los 16 escribió su primera canción, “Pena de amor”. Desde entonces desarrolló una carrera como compositor e intérprete: “Tengo aproximadamente unas 450 canciones compuestas de las cuales me han grabado 140 artistas (…) he participado en grabaciones también con la agrupación Los de la Trilla”.
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Con esas experiencias decidieron unirse y formar un proyecto que reuniera afinidad musical, conocimiento técnico y, sobretodo, amor por las raíces campesinas. “El objetivo principal es el gusto por la música, por lo que hacemos”, señalaron.

Un camino lleno de ‘gozadera’
El proceso del festival comenzó en las veredas de Floridablanca. Desde allí avanzaron hasta llegar al parque principal, donde se presentaron los finalistas.
“Para llegar a ser campeones hicimos dos presentaciones”, explicaron. En la primera, que se desarrollo en la fase clasificatoria en las veredas, obtuvieron el segundo lugar.
Fueron 30 minutos de presentación, en la que cautivaron al público con seis canciones: Ojitos Picarones, María Teresa, Las mujeres a mí no me quieren, La roncona, Mi canoa, El testamento y La pata pela.
La preparación incluyó tres ensayos. “Desde el primer ensayo grabamos las canciones, las editamos y las compartimos para que cada quien las tuviera y las estudiara muy bien (…) con el fin de llegar a la final”, señaló Quijano.
El día de la presentación, el ánimo del público los acompañó. “Magnífico porque uno de nuestros objetivos era no estar tan tensionados por el jurado, sino también complacer el público”, dijeron.
Al escuchar el veredicto, el grupo sintió que el trabajo vio fruto. “Ser primer lugar es mágico para nosotros como grupo porque la mayoría de nosotros ya somos veteranos en la música”, afirmaron.
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Ese resultado representa una confirmación frente a las nuevas generaciones y una reafirmación del vínculo con el público campesino. “Las raíces hacen que nos reencontremos de nuevo con el ritmo”, expresaron al hablar de la permanencia de estos géneros.
El triunfo les permitirá presentarse en la edición del próximo año como invitados, para competir con los campeones de anteriores ediciones. Como parte del premio también recibieron reconocimiento económico tanto por la presentación en vereda como por la final.
La agrupación espera cerrar el año con música para las celebraciones decembrinas y avanzar hacia nuevos proyectos. “La música siempre va a ser una semilla”, concluyeron.
















