Un proyecto de recorridos y charlas invita a redescubrir Santander a través de rutas, pueblos poco conocidos y paisajes que encapsulan la identidad del territorio.

En Santander hay una, de varias rutas, que se abre paso entre montañas vestidas de bruma. El agua de la represa de Tona, que surte de agua a los bumangueses, rodeada de laderas y bosque altoandino, marca el inicio de un recorrido que asciende hacia el páramo y conecta varios pueblos de Santander y Norte de Santander.
“Esa represa es la puerta de entrada a la ruta. Está ubicada a 30 minutos de Bucaramanga y tiene un mirador precioso (...)”, explicó Nicolás Rodríguez, fotógrafo y organizador del ciclo de charlas De ruta por Santander. Y a partir de su relato es posible entender el camino esplendido que se está a punto de recorrer.

El camino permite al viajero visitar Matanza, Suratá y California, municipios que conviven con el páramo de Santurbán.
“Matanza es un pueblo encantador con una gran industria láctea, allá se pueden comprar yogures, quesos. Es un pueblo con una arquitectura muy bonita. Recomiendo visitar el parque y su iglesia hecha en piedra. California es un pueblo con una larga tradición minera, muy cerca está el santuario de San Antonio de Padua. Es un santuario tallado en la roca”, relata Nicolás.
Este trayecto que se adentra en el páramo de Santurbán fue el punto de partida de la primera charla del ciclo De ruta por Santander, un espacio que busca invitar a los santandereanos a conocer su territorio a través de rutas reales, recorridas y documentadas.
La primera charla tuvo lugar el 14 de enero en la Casa del Libro Total de Bucaramanga (calle 35 #9-81) y estuvo dedicada a la ruta al páramo. Estuvo apoyada en imágenes tomadas durante recorridos realizados en los últimos dos años, tiempo en el que Rodríguez ha visitado más de 40 municipios y corregimientos como parte del proceso de creación de su libro Qué hacer en Santander.
Las próximas charlas del ciclo están programadas para el 10 de febrero, 12 de marzo y 7 de mayo, todas a las 6:00 p.m. en la Casa del Libro Total. Cada encuentro abordará una ruta distinta del departamento, siempre con el enfoque de promover el turismo local y generar interés por el territorio.
Rodríguez insiste en que Santander tiene un potencial amplio que aún no se reconoce del todo, incluso entre quienes viven en el departamento.
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“En el área metropolitana hay más de 20 cascadas y pozos, hay reservas y cementerios indígenas y la gente no conoce eso”, afirmó.
Para él, el desconocimiento del propio territorio es una de las principales barreras para el desarrollo turístico.
A través de su libro y las charlas pretende despertar la curiosidad, generar interés y motivar a las personas a recorrer los lugares que tienen cerca.

Un libro que nace del recorrido
Qué hacer en Santander es un libro de fotografía que recopila rutas, paisajes y lugares visitados a lo largo de dos años de viaje por el territorio. El trabajo llevó a Rodríguez a recorrer caminos rurales, cascadas, senderos y pueblos que, en muchos casos, no hacen parte de las rutas turísticas más conocidas.
“Este ciclo de charlas se llama De ruta por Santander y hablamos de algunos lugares que he visitado durante estos dos años haciendo el libro. Me llevó a recorrer más de 40 municipios y corregimientos del departamento”, contó.
Cada charla se construye a partir de una ruta específica. La idea es hablar de regiones concretas, de pueblos que pueden visitarse y de lugares que cuentan con potencial turístico. Rodríguez propone una lectura del territorio desde la experiencia.
En el caso de la ruta al páramo, el énfasis estuvo en cómo municipios como Matanza, Suratá y California tienen una oportunidad para fomentar el turismo y diversificar sus economías, a partir de los paisajes y caminos que los rodean.
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Segunda charla: Barichara–Zapatoca
El segundo encuentro del ciclo estará dedicado a la ruta Barichara–Zapatoca, un corredor que integra municipios y corregimientos como Barichara, Cabrera, Galán, El Hato, El Palmar, La Fuente y Zapatoca. Una ruta que, según Rodríguez, tiene un potencial amplio y aún poco explorado.
“En la siguiente charla vamos a hablar de la ruta Barichara–Zapatoca y de los pueblos que hay en esa ruta. La idea es mostrar qué tiene cada uno y qué se puede hacer”, explicó.
Uno de los temas centrales será la pavimentación de la carretera entre Zapatoca y Barichara, una obra que puede cambiar la dinámica turística de la zona. Esta vía permitirá conectar varios pueblos y abrir la posibilidad de poner en marcha el turismo en lugares donde hoy es casi inexistente.
“En el área de Galán y de La Fuente, que quedan entre la ruta, el turismo es inexistente. Hay cascadas, caminos ancestrales, senderos de alta montaña y cañones que no se conocen”, afirmó.
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La charla también abordará elementos como la gastronomía local, los dulces típicos y las tradiciones de cada municipio, con el fin de mostrar la diversidad que existe a lo largo del corredor.
Dentro de Barichara, Rodríguez destacó experiencias como los caminos coloniales que conectan el municipio con Guane, Cabrera y Villanueva, recorridos que permiten entender el territorio desde otra escala.
“En Barichara hay muchas experiencias. Está el camino colonial Barichara–Guane, el camino Barichara–Cabrera y el Barichara–Villanueva”, señaló.
Cerca de Guane, otro punto que se resaltará es el Taller de los Orfebres, una comunidad que conserva las tradiciones de alfarería de los indígenas guane. Allí, los visitantes pueden participar en talleres donde aprenden a elaborar piezas con métodos tradicionales y también adquirir los productos.
“Es una comunidad que conserva las tradiciones de alfarería de los indígenas guane. Se pueden hacer talleres donde te enseñan a hacer las piezas con el método tradicional que usaban ellos”, explicó.

















