Santander
Lunes 23 de marzo de 2026 - 12:58 PM

Así están convirtiendo el parque El Gallineral de San Gil en un paraíso de mariposas y vida

El Parque El Gallineral en San Gil se transforma con siembras nativas y jardines de mariposas. Como parte de esta iniciativa de conservación e integración comunitaria, proyectan la creación de un mariposario.

Suministrada/Vanguardia
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Guayacanes, caracolíes, cedros, jaboncillos, pronto alivio, borrachero y otras plantas que sirven de hogar y alimento para las mariposas empiezan a ganar espacio en el parque El Gallineral, en San Gil.

En este lugar se adelanta una iniciativa que apuesta por la restauración ambiental, educación y ciencia participativa. La idea es que quienes recorran el parque disfruten de sus paisajes, pero comprendan cómo contribuir a su cuidado y conservación.

Ese proceso tuvo un nuevo capítulo el pasado 13 de marzo, cuando se realizó una jornada de siembra y trabajo comunitario. Durante la actividad se sembraron cerca de 150 árboles nativos como jaboncillos, mamoncillos, cacaos de agua, caracolíes, cedros y guayacanes.

También se incorporaron 40 plantas de diez especies para alimentar mariposas y otras que atraen otros polinizadores, como abejas y colibríes., como parte de la proyección de crear un mariposario dentro del parque, un espacio que busca mostrar el ciclo de vida de estas especies y su relación con el entorno.

“Es nuestra segunda jornada de siembra de especies nativas para promover el aumento de jardines de mariposas. Los árboles nativos fueron donados por la CAS (Corporación Autónoma Regional de Santander). Todo el proceso se ha planificado respetando las especies nativas del parque”, detalla María Luisa Álvarez Monsalve, líder de directora técnica de Ecohumus, negocio verde vinculado al desarrollo de la iniciativa.

Suministrada/Vanguardia
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Durante esta jornada también se avanzó en la producción de plántulas en vivero, la siembra de nuevas semillas y la construcción de una paca digestora, un sistema de compostaje que transforma residuos orgánicos en abono.

“Es un modelo de compostaje muy práctico que integra todo la el residuos de hojas, pastos, residuos orgánicos y que tiene un modelo muy ecológico, bonito, que está instalado dentro del parque, es un ejercicio superchévere. De ahí mismo se produce el abono con el que vamos a sembrar las plantas. Ya llevamos varias pacas digestoras”, agrega María Luisa.

A estas jornadas se han sumado el Instituto de Cultura y Turismo de San Gil, la Subsecretaría de Desarrollo Rural, el Ejército Nacional, la Policía Ambiental, el Club Rotario, estudiantes de varias instituciones educativas y comunidad en general.

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“Todas estas actividades son participativas, tenemos un grupo de amigos voluntarios del parque que nos apoya, quienes quieran sumarse bienvenidos porque no solamente va a ayudar, sino que va a aprender. El objetivo es conservar y fortalecer los escenarios ecológicos del Parque Gallineral, que es muy importante para San Gil”, destaca la líder de Ecohumus.

Suministrada/Vanguardia
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Durante Semana Santa se tiene prevista una exposición de orquídeas dentro del parque que incluirá muestras, participación de emprendimientos sostenibles y talleres pedagógicos para los visitantes.

La apuesta es que el parque se consolide como un lugar donde la comunidad pueda aprender, participar y reconocer el valor de los ecosistemas.

“Se trata de que las personas entiendan que son parte del territorio y que su cuidado es una responsabilidad compartida”, concluye Álvarez Monsalve.

Aprender desde la práctica

Las actividades que se desarrollan en el Parque Gallineral persiguen el objetivo de que las personas puedan involucrarse directamente en procesos como la siembra, el manejo de residuos orgánicos y el conocimiento de especies nativas.

A esto se suma la siembra de árboles en zonas estratégicas, especialmente cerca del río Fonce, con el objetivo de formar barreras naturales que ayuden a proteger ciertos sectores frente a crecientes.

“La idea es que la gente pueda entender todo el proceso, desde el suelo hasta las especies que habitan el parque”, explica María Luisa Álvarez Monsalve, líder de Ecohumus.

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Las acciones en el parque están conectadas con un trabajo más amplio que Ecohumus desarrolla desde hace 16 años en Santander.

Esta organización, reconocida como negocio verde por la CAS, se enfoca en la producción de fertilizantes orgánicos, la asesoría en agroecología y el acompañamiento a comunidades en prácticas sostenibles.

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Uno de sus principales espacios es el ‘ecomercado’ de San Gil, que reúne cada mes a más de 35 familias campesinas en el centro comercial El Puente. Allí se comercializan productos agroecológicos, artesanales y transformados de manera directa, sin intermediarios.

El modelo también funciona en Bucaramanga, pues desde hace nueve años se realiza un mercadillo sostenible en el centro comercial Parque Caracolí con la participación de cerca de 20 iniciativas.

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“A estos espacios no solo vamos a vender un producto, sino también a encontrar amigos, solidaridad, intercambio, apoyarnos unos a otros, disfrutar de la comida sana, poder reír, abrazarnos (…) Esos valores que van más allá de vender un producto creo que son lo que hacen diferente el proceso y lo que nos ha permitido incluso recibir algunos reconocimientos, porque así se logra sostener en el tiempo”, señala Álvarez.

De acuerdo con la líder, estos procesos han permitido mejorar los ingresos de los productores, fortalecer prácticas responsables y generar redes de apoyo.

“Se siente ese cambio no solamente en ellos, sino también en sus familias, en sus hijos, en sus fincas. Ya hacen las cosas con mucha más responsabilidad, amor y compromiso”, agrega.

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‘Sembrar’ conciencia

La formación es otro de los pilares de este trabajo. A través del programa Embajadores Verdes, Ecohumus ha vinculado a más de 120 niños y jóvenes en diferentes municipios del departamento.

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El objetivo es enseñar prácticas sostenibles desde edades tempranas y generar procesos de sensibilización en torno al cuidado del medio ambiente.

Estos grupos tienen presencia en municipios como San Gil, Mogotes, Socorro, Barichara y Valle de San José y han logrado replicarse en otros territorios del país.

A esto se suma “Ambientalizando”, un programa radial que se emite desde hace 12 años y que busca acercar estos temas a la comunidad.

“Una de las filosofías que promovemos es que amamos lo que hacemos, respetamos la tierra, respetamos el planeta. Nos interesa que crezcamos juntos, que hagamos trabajo en equipo para salir adelante, que se promueva la solidaridad, y los intercambios para nosotros son buenísimos porque son una valoración de la sabiduría de las familias campesinas, del cuidado de la tierra y de los recursos naturales. También, de cómo lograr transmitir esos valores que tienen estas familias en los campos donde labran la tierra, donde madrugan para sacar un producto y donde se han formado para entregar lo mejor del campo a la ciudad”, puntualiza María Luisa Álvarez.

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