Santander cuenta con cerca de 34.000 productores de café. De acuerdo con el Comité de Cafeteros de Santander, alrededor de 11.000 tienen sellos de diferenciación y unos 1.200 participan con microlotes, ferias y subastas de variedades especiales.

Publicado por: Jorge Rios
En una finca de Curití, Camilo Torres lleva 15 años persiguiendo la idea de producir un café capaz de distinguirse por el perfeccionamiento de los atributos propios del café santandereano, un trabajo que tiene como principal característica la pasión por la perfección en el aroma y el sabor. Esa persistencia lo convirtió en el único santandereano entre los 55 finalistas del concurso nacional Colombia Tierra de Diversidad, una vitrina en la que buscará demostrar que la calidad del café también se construye con paciencia, experimentación y trabajo artesanal.
El productor sangileño, de 41 años y creador de la marca The Cranky Hummingbird, participa en la competencia en el marco de Cafés de Colombia Expo 2026, el evento más importante del grano en el país y el continente, que comenzó el 15 de octubre en Corferias, en Bogotá, y se extiende hasta el 18 de octubre.
Para él, llegar a esta instancia ya representa una satisfacción, especialmente por el alto nivel de los caficultores que participan en el certamen.

Quince años de trabajo en la finca
La apuesta de Torres por la calidad no tiene una sola clave: es un trabajo continuo en el que cada paso es fundamental. El proceso comienza con la siembra y el cuidado de los suelos, continúa con la selección durante la cosecha y se extiende hasta los procesos de poscosecha y fermentación.
Según explicó, el propósito es conseguir un grano con características propias, marcado por notas dulces, suaves y florales. Los avances en fermentación son uno de los aspectos que busca destacar con su café y que lo han llevado a obtener diferentes premios en eventos locales y departamentales.
Precisamente, el grano que envió al concurso nacional pertenece a la misma variedad con la que alcanzó el primer lugar en Santander en la categoría de cafés naturales.
Para Torres, mejorar la calidad no exige necesariamente inversiones costosas, sino dedicación, conocimiento y disposición para experimentar. En su finca, cuenta, realiza una cosecha artesanal en la que la clave es el cuidado en cada uno de los procesos.
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“Se cometen muchos errores, que son dolorosos, pero vale la pena”, señaló al recordar los cerca de 15 años que lleva trabajando en esta búsqueda.
El productor consideró que uno de los principales retos para quienes quieren diferenciarse consiste en definir hasta dónde desean llegar y atreverse a probar métodos distintos. Aunque muchos caficultores tienen granos de calidad, sostiene que la diferencia está en las decisiones que toman durante el proceso.

Una vitrina para Santander
Para Néstor Serrano Capacho, director del Comité de Cafeteros de Santander, la clasificación de Torres es motivo de reconocimiento para la caficultura departamental. En esta convocatoria se presentaron solo cuatro productores santandereanos, por lo que la selección del sangileño entre los finalistas que viajaron a Bogotá representa un gran logro.

“Necesitamos más como él, que se atrevan en las ferias, en los eventos, explorando las cualidades de sus fincas y sus cafetales”, manifestó.
Serrano destacó que el resultado puede animar a otros productores a presentar sus lotes y confiar en las características de sus cosechas. A partir del 19 de octubre, según indicó, comenzará la recolección de muestras para los concursos del siguiente ciclo, en los que esperan ampliar la participación departamental, teniendo en cuenta que actualmente el 90 % de los productores de Santander están en cosecha.
Santander cuenta con cerca de 34.000 productores de café. De acuerdo con el director del Comité, alrededor de 11.000 tienen sellos de diferenciación y unos 1.200 participan con microlotes, ferias y subastas de variedades especiales.
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En Cafés de Colombia Expo también hay presencia de marcas santandereanas. Cerca de 28 cafeteros fueron invitados a exhibir sus productos en el estand regional, con apoyo de la Federación Nacional de Cafeteros, la Cooperativa de Caficultores y la Cámara de Comercio de Bucaramanga. Además, tres emprendedores participarán en el espacio El Festival Coffeeland, donde también estarán los estudiantes del colegio El Resguardo, de Charalá.
El reto de seguir creciendo
Torres llegará a Bogotá con la ilusión de obtener un reconocimiento en una competencia en la que, según afirma, los puntajes de los participantes son muy similares. Más allá del resultado, espera que su experiencia motive a otros productores a enviar sus muestras y explorar el potencial de sus fincas.
Su objetivo es consolidar una marca propia y demostrar que el trabajo paciente sobre el suelo, el grano y la fermentación puede abrir oportunidades comerciales.
La final será una vitrina para The Cranky Hummingbird, pero también para una caficultura santandereana que busca ganar espacio en los escenarios nacionales a partir de la diferenciación y la calidad.














