Aprovechando la gran acogida que ha tenido el anuncio del Festival Internacional de Teatro por la Paz, en Barrancabermeja, diferentes asociaciones de familiares de víctimas por la violencia y entidades que trabajan en esta temática decidieron hacer parte de su programación.

Publicado por: SONIA LUZ SUÁREZ SALAZAR
"Lo que queremos es mostrara la historia de Barrancabermeja que ha estado tan marcada por el conflicto, el cual ha dejado su huella en tantas personas de esta tierra", expresó Rosa Helena Mahecha, miembro del proceso Mujer, Paz, Pan y Vida, de la Diócesis de Barrancabermeja.
A esta asociación, que hace parte de la Mesa Municipal de Víctimas, se unieron otras cinco organizaciones y se espera que también lo hagan entidades de San Vicente de Chucurí, Sur de Bolívar y Cesar.
¿Cómo va el Festival?
Ya confirmaron su asistencia los grupos y conferencistas de 14 países que se propusieron inicialmente para que integraran el Festival Internacional de Teatro por la Paz.
Así lo dijo Guido Ripamonti, director del Centro Cultural Horizonte Ciudadela Educativa, quien aclaró que también se tendrá una nutrida participación de grupos colombianos y barranqueños.
"Aunque la programación no está bien definida, ya se tiene claro que los talleres se dictarán en la mañana, las conferencias serán en la tarde y los espectáculos en la noche", informó Ripamonti.
Los escenarios escogidos para el desarrollo del Festival son la biblioteca de la Universidad Industrial w Santander, el Paseo de la Cultura, el auditorio del Colegio Diego Hernández de Gallegos, entre otras locaciones.
La cuota canadiense
Uno de los participantes del Festival Internacional de Teatro por la Paz, que representará a Canadá en este evento internacional, será el director, actor, escritor, dramaturgo y coreógrafo iraní, Soheil Parsa, quien tuvo que huir de su país hace 30 años, y desde entonces está exiliado en Canadá donde fundó la compañía "Modern Times Stage".
Su obra teatral, Aurash, es una historia donde las fronteras no existen y la lucha territorial resulta insignificante ante la lucha valiente de su protagonista. Basada en un mito persa de más de mil años, esta obra ha sido montada por el director iraní Soheil Parsa en diversos países, como una manera de alzar su voz ante el absurdo de la violencia.













