Dos funcionarios en líos judiciales e investigaciones en los entes de control ha dejado el descalabro del proyecto de ampliación del colegio Camilo Torres, en Barrancabermeja, hasta el momento.

Publicado por: SONIA LUZ SUÁREZ SALAZAR
El caso del edificio nuevo en el colegio Camilo Torres Restrepo, en cuya obra se invirtieron más de $8 mil millones de regalías y se entregó seis años después de haber iniciado construcción, está lejos de cerrarse.
Esto pese a que el año pasado la Alcaldía hizo entrega de la obra a la comunidad educativa por encima de las múltiples quejas que sus directivas dieron a conocer oportunamente a la Secretaría de Educación de la época.
“En este momento tenemos 12 aulas fuera de servicio, las cuales están ubicadas en el cuarto piso. Esto debido a que el problema que tenemos es en la cubierta”, dijo Leonardo Mateus, rector de la institución educativa.
También reconoció que, aunque durante el Gobierno anterior la Secretaría de Educación hizo varios requerimientos a la firma contratista para que arreglara la situación, esta no se logró superar del todo.
Hallazgos fiscales
El proyecto de ampliación del colegio Camilo Torres tuvo varias auditorías e investigaciones por parte de los entes de control. Una de ellas aún cursa en la Contraloría de Barrancabermeja.
La jefe del ente fiscalizador local, Oliva Olivella, visitó el plantel recientemente para corroborar el estado actual del edificio, a raíz de un proceso que ya dejó como resultado un hallazgo administrativo con incidencia fiscal.
“En 2014 se dio apertura a una investigación de responsabilidad fiscal que está en curso. El hallazgo fiscal fue trasladado a la Dirección de Responsabilidad Fiscal de la Contraloría”, dijo la funcionaria.
Se espera que en las próximas semanas ese ente de control de a conocer a la opinión pública los resultados de las investigaciones.












