La cárcel de Barrancabermeja fue cerrada temporalmente tras detectarse 18 casos de tuberculosis. Se suspendieron visitas, traslados y nuevos ingresos como medida de prevención.

Publicado por: Lesly Cifuentes
Desde el pasado jueves 24 de julio, la cárcel de Barrancabermeja opera bajo un régimen excepcional tras la confirmación de un brote de tuberculosis. Según el más reciente reporte del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), 18 personas privadas de la libertad han sido diagnosticadas con la enfermedad, lo que obligó al cierre temporal del penal por al menos 15 días.
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El teniente Henry Mayorga, director regional del Inpec, confirmó que la medida fue adoptada en conjunto con la Secretaría de Salud Distrital, tras una visita de verificación. “Se han diagnosticado 18 casos positivos para tuberculosis. Ya se están tomando medidas por parte de la Secretaría de Salud”, indicó.
Entre las decisiones adoptadas está la suspensión del ingreso de nuevos internos, la restricción de las visitas familiares presenciales durante los fines de semana, considerados de alta afluencia, y la cancelación temporal de traslados judiciales desde y hacia el penal. La reanudación de estas actividades dependerá del control del brote.
“La restricción aplica exclusivamente para las visitas presenciales de sábados y domingos. Los canales de comunicación como correspondencia y entrevistas virtuales se mantienen habilitados”, precisó Mayorga.
La alerta se encendió días atrás, cuando se notificaron 13 casos activos en el sistema de vigilancia. Sin embargo, esta semana el número aumentó a 18, según informó el secretario de Salud de Barrancabermeja, Andrés Manosalva. Desde entonces, su despacho reforzó el seguimiento clínico en coordinación con el Inpec y las autoridades de salud del departamento de Santander.
“Estamos haciendo seguimiento semana a semana a la evolución de los contagios. Además, se evalúa la situación entre el Centro de Reclusión Transitorio (CDV) y la cárcel principal, para evitar nuevas transmisiones”, explicó Manosalva.
En el penal se implementaron estrictas medidas de bioseguridad: aislamiento de los internos contagiados, uso permanente de tapabocas y vigilancia epidemiológica reforzada. “La adherencia al tratamiento es clave, y lo estamos garantizando con el acompañamiento del departamento”, agregó el funcionario.
Mientras tanto, en el CDV, ubicado en el barrio Primero de Mayo, también se confirmaron tres casos activos. Aunque no se ha decretado cuarentena en ese lugar, se suspendieron de forma preventiva los traslados hacia la cárcel principal, incluso en personas sin diagnóstico, para evitar una posible propagación del brote.














