Habitantes de San Vicente de Chucurí denunciaron la aparición de un posible afloramiento de crudo en La Lizama. Ecopetrol anunció la implementación de un plan de contingencia, pero aclaró que en el punto exacto no hay ninguna línea activa.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
La aparición de un nuevo posible afloramiento de hidrocarburo en la vereda La Vizcaína, en el sector conocido como La Lizama, en jurisdicción del municipio de San Vicente de Chucurí, volvió a encender las alarmas entre los habitantes de esta zona rural, históricamente ligada a la explotación petrolera.
El hallazgo se produjo en un predio privado ubicado a unos 500 metros del pozo Lisama 158, donde en 2018 ocurrió una de las emergencias ambientales más graves registradas en la región. El hecho fue evidenciado el pasado domingo por un habitante de la zona, quien se encontró con el afloramiento mientras adelantaba labores de limpieza en un terreno donde se proyectaba la construcción de una vivienda familiar.
Frente a la denuncia de la comunidad, Ecopetrol informó que activó su plan de contingencia, tras detectar la presencia de un fluido con características aceitosas en el mencionado predio.
“Aunque el predio no es de propiedad de Ecopetrol y en el punto exacto del afloramiento no existen líneas activas ni infraestructura operativa de la compañía, de manera inmediata se activaron los protocolos y equipos de emergencia con el fin de verificar el posible origen del fluido. Así mismo, se tomaron muestras del producto, las cuales serán analizadas en los laboratorios del ICPET”, informó la empresa por medio de un comunicado de prensa.

Esto dijo la familia que encontró el posible afloramiento de crudo en La Lizama
“En este predio, que es de mi suegra, íbamos a construir una casa. Estábamos limpiando cuando nos dimos cuenta de que estaba saliendo crudo. Desde ese momento estamos muy preocupados, porque tenemos el ejemplo del pozo Lizama 158, que apareció casi de la misma forma”, expresó Alfonso Ramírez, habitante del sector.
Tras identificar la presencia del hidrocarburo, la familia suspendió la obra, ante el temor y la incertidumbre sobre la estabilidad del terreno y los posibles riesgos para quienes habitan el sector.
“Lo que vemos es que la tierra alrededor se está hundiendo; creemos que puede ser algo mucho más grande. Por eso paramos la obra hasta que no nos den un diagnóstico claro que nos diga si hay peligro o no. Aquí hay muchas personas viviendo cerca y no podemos seguir construyendo sin saber qué está pasando”, señaló.
La preocupación aumenta debido a que, según el relato de las comunidades, en el sector se adelantan trabajos en pozos cercanos en los que se estarían realizando grandes inyecciones de agua.
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“Yo vivo más o menos a unos 15 metros del Pozo Quemado, que está cerca del afloramiento. Ese pozo está siendo intervenido desde diciembre del año pasado y este año empezaron a meterle agua, nosotros decimos que es ‘fracking’. También trajeron calentadoras para destaparlo. No sabemos qué está pasando porque nunca le dicen a la comunidad qué están haciendo, y nos preocupa todo esto porque la comunidad está en riesgo”, expresó Sofía Rueda, residente del sector.

El sitio del nuevo afloramiento está a un área donde residen varias familias; además, funciona una escuela y una cancha. “Aquí hay por lo menos 35 casas alrededor y una escuela donde todos los días hay niños. Desde lo de Lisama 158 vivimos con miedo de que vuelva a pasar algo”, añadió.
La comunidad hizo un llamado urgente a Ecopetrol para que se realicen evaluaciones técnicas y se adopten medidas preventivas que garanticen la seguridad de los habitantes.
Ecopetrol activó plan de contingencia
A través de un comunicado, Ecopetrol confirmó que activó su plan de contingencia en el predio ubicado en la vereda La Vizcaína, en el municipio de San Vicente de Chucurí.
Adicionalmente, como medida preventiva, Ecopetrol realizó el cerramiento y aseguramiento del área mediante la instalación de barreras de control y contención en un perímetro aproximado de dos metros, con el fin de mitigar cualquier riesgo potencial para las comunidades vecinas y el entorno.
La empresa indicó que informó oportunamente a la Administración Municipal de San Vicente de Chucurí y que se coordina una visita técnica conjunta para evaluar la situación en terreno y definir las acciones a seguir.

Lizama 158: el antecedente que mantiene en alerta a la comunidad
El temor que hoy expresan los habitantes de la vereda la Vizcaína obedece al recuerdo de la emergencia ocurrida en marzo de 2018 con el pozo Lisama 158, entre San Vicente de Chucurí y Barrancabermeja. Para esa época, un afloramiento de crudo asociado al pozo provocó el derrame inicial de aproximadamente 550 barriles de petróleo, que terminaron sobre suelos y cuerpos de agua de la región.
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El crudo alcanzó las quebradas La Lizama y Caño Muerto, y se extendió hacia el río Sogamoso, afectando al menos 20 kilómetros de fuentes hídricas. La emergencia se prolongó durante varias semanas, desde comienzos de marzo hasta finales de ese mes, cuando finalmente se logró sellar el pozo tras complejas labores técnicas que se adelantaron con el apoyo de equipos especializados traídos de Estados Unidos.

Informes oficiales y de organizaciones ambientales reportaron la muerte de más de 2.400 animales, entre peces, aves y reptiles, además de graves afectaciones a la vegetación y a los suelos. Las labores de limpieza, rescate de fauna y monitoreo ambiental se extendieron durante meses, mientras expertos advertían que la recuperación ecológica podría tardar años.
Adicional al impacto ambiental, las comunidades sufrieron restricciones en el uso del agua, afectaciones a actividades productivas como la pesca y la agricultura, y la reubicación temporal de algunas familias.
A este antecedente se suma otro hecho histórico que aún recuerdan las comunidades: el incendio del pozo Lizama 13 en 1966, ocurrido en el sector conocido como Pozo Quemado, donde murieron varios operarios y fue necesario traer equipos especializados del exterior para controlar la emergencia.











