Comunidades en el corregimiento El Centro, en Barrancabermeja, conviven con rezumaderos naturales de petróleo que contaminan el suelo, el agua y la fauna. Mientras Ecopetrol contiene estos afloramientos, el país aún no define reglas claras sobre su manejo, ni quién debe responder.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
En el corregimiento El Centro, en Barrancabermeja, el petróleo no solo se extrae. Hay partes en donde sale solo. Se queda en la superficie, se acumula en huecos del suelo y empieza a moverse, como si buscara camino entre la tierra.
En este territorio, en donde empezó la actividad petrolera del país hace más de un siglo, históricamente, la vida de las comunidades ha estado ligada al petróleo. La gente aprendió a convivir con él, sabe cómo huele, cómo se ve, dónde aparece.
Pero aún así, hay ocasiones en que verlo, sorprende. Tal como ocurre con las comunidades que residen cerca a la estación 6A del campo La Cira Infantas, el más antiguo del país, en donde los pobladores de la zona, hace más de una década han tenido que aprender a levantarse diariamente teniendo como vecino un punto en el que el petróleo aflora y se riega sobre el suelo.
“Eso tiene rato de estar ahí. Y aunque uno ya sabe que en ese punto el petróleo sale de la tierra, uno no deja de sentir miedo. Ahí solo limpian pero no pasa nada. Vivimos viendo como el crudo sale y contamina. (...) No deja de dar miedo porque por más que uno siga las recomendaciones pues a uno le preocupa que vaya a pasar algo que ya ha ocurrido en otras partes”, relata Luis Francisco Cisneros, habitante de la zona.
El temor de las comunidades no es infundado. Este afloramiento de crudo motivó que el pasado 15 de marzo, la Alianza Colombia Libre de Fracking emitiera una alerta por la presencia del petróleo extendido en esta zona y las afectaciones generadas en el suelo, aire y la fauna.

“Encontramos evidencia de impacto ambiental, por la presencia de petróleo sobre la naturaleza del sector, generando contaminación de suelo, aire, y afectaciones a la fauna que habita y transita por el lugar. Expresamos nuestra preocupación debido a que la mancha de petróleo se esparce sobre una extensa parte de la naturaleza del lugar, igualmente se observaba un punto donde se concentraba el petróleo”, advierte la organización.
A partir de este hallazgo, la organización cuestionó a las autoridades ambientales sobre si existen acciones para contener el tránsito del crudo y remediar la afectación.
¿Qué ocurre en la zona?
Mientras el temor crece en las comunidades y las organizaciones ambientales emiten sus alertas, Ecopetrol sostiene que lo que ocurre en la zona es un fenómeno natural para el que aún no existen reglas claras en el país que definan quién debe hacerse cargo.
Publicidad
William Elías Ramírez, ingeniero de petróleos de la coordinación de ingeniería subsuelo de la Regional Central de Ecopetrol, explica que este tipo de afloramientos corresponden a rezumaderos, es decir, filtraciones naturales de hidrocarburos que emergen sobre el suelo.
“Los rezumaderos llegan a la superficie de manera natural, siguiendo vías de migración en los cuales pueden estar expuestos a agentes degradantes que degradan el hidrocarburo y de por sí entonces el hidrocarburo que llega a la superficie pierde su valor comercial. Es decir, no es un hidrocarburo que yo pueda llevar a la refinería y obtener productos. Es algo que no se puede controlar, que no se puede tapar porque en algún momento brota por otro punto, es natural”, agrega.
Por su parte, Ximena Contreras Villamizar, coordinadora ambiental de la Regional Central de Ecopetrol, advierte que el rezumadero ubicado cerca de la estación 6 hace parte de los puntos identificados en el Magdalena Medio antes de 2017.

“(...) Hace parte de la lista de rezumaderos que tenemos en el Magdalena Medio y que han sido notificados a la Agencia Nacional de Hidrocarburos, al servicio geológico y la autoridad nacional de licencias ambientales, quienes tienen todo el porte de estos rezumaderos en el país”, indica.
De acuerdo con los registros de Ecopetrol, solo en la Regional Central se han identificado 104 rezumaderos, de los cuales 73 se encuentran en el campo La Cira Infantas, ubicado en el corregimiento El Centro de Barrancabermeja. En el país, según la empresa, existen más de 1.700 rezumaderos distribuidos en al menos 29 departamentos.
Sin reglas claras: la respuesta de Ecopetrol
Para este tipo de casos, Ecopetrol señala que sus acciones están condicionadas por la falta de reglas claras sobre cómo deben atenderse estos afloramientos. Según explicó el ingeniero de petróleos, la intervención en estos puntos, como no está asociada a la operación de la empresa, se limita a medidas de contención, como la instalación de barreras y la recolección periódica del crudo en superficie.
“Como hidrocarburo es contaminante y puede afectar las fuentes hídricas. Ecopetrol hace todo lo que está a su alcance para mitigar el impacto mediante la instalación de barreras para reducir el impacto, digamos, recoger este hidrocarburo y evitar que vaya a afectar estas fuentes. En estos campos petroleros ha crecido la densidad de población, por eso le damos recomendaciones, que no consuman agua que pueda estar afectada, que no hagan quemas en lugares cercanos porque el hidrocarburo que emerge a la superficie sigue siendo un combustible, a pesar de que esté degradado”, alerta el ingeniero de petróleos.
Publicidad

Puntualmente, según explicó el profesional, el manejo de estos puntos parte de identificar su naturaleza, es decir, establecer si se trata de un rezumadero de origen natural y, a partir de allí, definir las acciones de atención y control en el terreno. En pocas palabras, esa atención se concentra solo en contener el hidrocarburo una vez aflora en la superficie.
Lo que viene: un decreto para los rezumaderos
En medio de ese panorama, en el país aún no existe una norma específica que defina cómo deben atenderse estos afloramientos ni quién es responsable de su manejo.
Actualmente, se discute un borrador de decreto en mesas interinstitucionales en las que participan entidades como el Ministerio de Minas y Energía, el Ministerio de Ambiente, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) y el Servicio Geológico Colombiano con el fin de establecer criterios para identificar estos fenómenos y, sobre todo, definir responsabilidades frente a su atención.
“Hoy ya se tiene un borrador de marco normativo. Ya el Ministerio recibió comentarios frente a ese borrador. Comentarios, por supuesto, de parte de Ecopetrol también. Lo que buscan es tener un marco normativo para la identificación y la gestión de los rezumaderos que son fenómenos naturales. Establecer roles y responsabilidades claras frente a una evidencia de un fenómeno natural que involucra el hidrocarburo.Así que esperamos que este año avance muy bien ese nuevo marco”, destaca Sandra Yamile Álvarez, jefe de sostenibilidad ambiental de Ecopetrol.
Mientras esa discusión avanza en el país, en más de 100 puntos del Magdalena Medio donde se han identificado rezumaderos, el petróleo sigue brotando.















