Barrancabermeja
Viernes 14 de agosto de 2026 - 04:04 PM

Hay más de 1.200 estudiantes sin clases debido al cierre temporal de un colegio de Cimitarra

La suspensión temporal de clases se dio en el colegio Nuestra Señora de la Candelaria de Cimitarra. Tras una inspección de la Secretaría de Salud de Santander, se detectaron graves problemas en las baterías sanitarias y condiciones que deben ser corregidas en el restaurante escolar.

El colegio Nuestra Señora de la Candelaria, en Cimitarra, permanece con las actividades académicas suspendidas mientras se atienden los requerimientos sanitarios.

Suministrada/vanguardia
El colegio Nuestra Señora de la Candelaria, en Cimitarra, permanece con las actividades académicas suspendidas mientras se atienden los requerimientos sanitarios. Suministrada/vanguardia

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Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes

Más de 1.200 estudiantes del colegio Nuestra Señora de la Candelaria, del municipio de Cimitarra (Santander), permanecen sin clases luego de la suspensión temporal de las actividades académicas ordenada por la Secretaría de Salud de Santander, tras una visita de inspección que dejó varios hallazgos sanitarios.

El rector de la institución, Policarpo Figueroa García, explicó que una parte de los requerimientos corresponde al estado de los baños.

“La institución educativa no fue cerrada, se suspendió de manera temporal. El colegio Nuestra Señora de la Candelaria en la actualidad tiene 1.247 estudiantes. En la actualidad posee cinco baterías sanitarias y un total de 36 servicios sanitarios. En el proceso de análisis del profesional de campo se pudo determinar que, de los 36, hay 14 que están con alguna afectación y oficialmente hay cuatro que están tapados y están cerrados para evitar cualquier situación”, explicó el rector.

El colegio Nuestra Señora de la Candelaria, en Cimitarra, permanece con las actividades académicas suspendidas mientras se atienden los requerimientos sanitarios.

Suministrada/vanguardia
El colegio Nuestra Señora de la Candelaria, en Cimitarra, permanece con las actividades académicas suspendidas mientras se atienden los requerimientos sanitarios. Suministrada/vanguardia

Figueroa García aseguró que las intervenciones en las baterías sanitarias ya comenzaron y agregó que, durante la inspección realizada, también fueron señaladas situaciones relacionadas con el manejo de residuos y el uso que algunos estudiantes hacen de los espacios sanitarios. El rector afirmó que se han encontrado elementos que terminan obstruyendo las tuberías y generando daños en las instalaciones.

“Hemos encontrado toallas higiénicas, hemos encontrado bolas de papel atascándole el ingreso de las situaciones. Hemos encontrado esas bolas de gel que se venden en la parte de negocios que, al absorber agua, se hinchan y taponan las tuberías”, dijo.

A los problemas de las baterías sanitarias se suma la presencia de palomas que, según Figueroa García, han deteriorado diferentes zonas del colegio. La institución ha intentado atender esta situación, pero el rector considera necesario que las autoridades sanitarias del orden municipal y departamental definan las medidas que deben adoptarse.

El restaurante escolar, el otro motivo de la suspensión de colegio en Cimitarra

Otro de los hallazgos de la Secretaría de Salud está relacionado con el restaurante escolar donde funciona el PAE, que no cumpliría con las condiciones de salubridad requeridas. Por esta razón, se planteó trasladar temporalmente el servicio al espacio donde funciona la cooperativa escolar.

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El problema es que ese lugar también necesita adecuaciones.

El colegio Nuestra Señora de la Candelaria, en Cimitarra, permanece con las actividades académicas suspendidas mientras se atienden los requerimientos sanitarios.

Suministrada/vanguardia
El colegio Nuestra Señora de la Candelaria, en Cimitarra, permanece con las actividades académicas suspendidas mientras se atienden los requerimientos sanitarios. Suministrada/vanguardia

“Lo del restaurante es más complejo porque surge una medida preventiva. Y esa medida preventiva es trasladar el restaurante escolar a donde está en este momento funcionando la cooperativa escolar. Pero también hay que manejar las situaciones que se quieren hacer algunas adecuaciones. Y esas adecuaciones son 159 millones que se distribuyen en todos los rubros presupuestales”, dijo.

Ante la complejidad de la situación, el rector hizo un llamado a la administración municipal para que apoye las adecuaciones que requieren tanto el restaurante como la cooperativa, con el fin de subsanar los hallazgos de la Secretaría de Salud de Santander y permitir el regreso de los estudiantes a clases.

“La invitación es que el municipio nos apoye en la parte de la adecuación tanto del restaurante como de la cooperativa para que cumplan los requisitos solicitados por parte del profesional de campo. Eso ayudaría a poder revertir esta situación”, sostuvo.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes

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