Barrancabermeja
Jueves 24 de septiembre de 2026 - 12:05 PM

Bajo nivel del río Magdalena dificulta la pesca y el transporte de comunidades rurales en Barrancabermeja

Más de 300 familias que viven de la pesca en el corregimiento Ciénaga del Opón de Barrancabermeja enfrentan dificultades para adelantar sus faenas debido a los bajos niveles del río Magdalena.

Los bajos niveles del río Magdalena dificultan la pesca y la movilidad de las comunidades de Ciénaga del Opón, en Barrancabermeja.

Suministrada/Vanguardia
Los bajos niveles del río Magdalena dificultan la pesca y la movilidad de las comunidades de Ciénaga del Opón, en Barrancabermeja. Suministrada/Vanguardia

Compartir

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes

En el corregimiento Ciénaga del Opón, en Barrancabermeja, la pesca ya no es como antes. Los bajos niveles del canal navegable que conecta el afluente del mismo nombre del poblado con el río Magdalena han provocado la reducción de las jornadas de los pescadores a tres días por semana.

La situación golpea a más de 300 familias que viven de esta actividad y cuya producción comercial ha caído entre un 75 % y un 80 %, según Didier González, director de Gestión del Riesgo de Barrancabermeja.

Pero el problema no se queda solo en la pesca. Para las comunidades que viven en las zonas ribereñas, la ciénaga es la vía para desplazarse hacia Barrancabermeja y sacar sus productos. Con el descenso del agua, ese tránsito también comenzó a complicarse.

“El medio que nosotros tenemos para salir a Barranca es en canoas, la línea no ha podido salir por la resequedad que hay. Necesitamos ayuda urgente”, explicó Jorge Simanca, presidente de la Junta de Acción Comunal del corregimiento.

Los bajos niveles del río Magdalena dificultan la pesca y la movilidad de las comunidades de Ciénaga del Opón, en Barrancabermeja.

Suministrada/Vanguardia
Los bajos niveles del río Magdalena dificultan la pesca y la movilidad de las comunidades de Ciénaga del Opón, en Barrancabermeja. Suministrada/Vanguardia

Otra de las dificultades en esta comunidad es el acceso al agua, ya que los pozos artesanales de los que se abastecen están agotándose, según la Dirección de Gestión del Riesgo.

“Los pozos artesanales que ellos tienen ya están sofocados, se sienten agotados y vamos a garantizarles el acceso en lo mínimo, en su mínimo vital del agua potable hasta el corregimiento como tal”, explicó González.

El panorama ha llevado a la Dirección de Gestión del Riesgo a plantear medidas para atender las necesidades más inmediatas. Una de ellas es garantizar el acceso al agua potable en el corregimiento, mientras que para campesinos y pescadores se plantea buscar otras alternativas para sacar y comercializar sus productos.

Publicidad

El nivel del río baja y las dificultades aumentan

Según el reporte de Gestión del Riesgo, el río Magdalena registra un descenso sostenido a la altura de Barrancabermeja. Aunque su nivel ha ido recuperándose en comparación con los descensos históricos reportados en agosto, la situación sigue siendo crítica. Esta semana, el afluente registró niveles de hasta 1,06 metros a la altura de Barrancabermeja y el sur de Bolívar.

Los bajos niveles del río Magdalena dificultan la pesca y la movilidad de las comunidades de Ciénaga del Opón, en Barrancabermeja.

Suministrada/Vanguardia
Los bajos niveles del río Magdalena dificultan la pesca y la movilidad de las comunidades de Ciénaga del Opón, en Barrancabermeja. Suministrada/Vanguardia

“Bueno, realmente el río Magdalena a la altura de Barrancabermeja ha venido denotando un descenso de manera prolongada y sostenida. Hace más de 10 días, de manera ininterrumpida, viene marcando niveles bajos. Hoy nos marca 1,06 m”, dijo el director de Gestión del Riesgo.

El descenso, asociado al fenómeno de El Niño, además, ha dejado expuestos algunos terrenos y playones que normalmente permanecen cubiertos por el agua. Frente a esto, la recomendación para los pescadores es no confiarse y evitar permanecer o pasar la noche en esos lugares.

“Es importantísimo que no nos confiemos tampoco, de pronto, a los pescadores de pernoctar en esos espacios o en esas zonas porque, aunque el río nos permita ver esos playones que comúnmente llamamos, no sabemos una creciente en qué momento se nos puede presentar”, advirtió González.

Esta situación también ha generado afectaciones a la movilidad fluvial entre las veredas y corregimientos asentados en la ribera.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad