En medio de una nueva reunión de seguimiento del proyecto PTAR San Silvestre, se conocieron los montos de las millonarias deudas del contratista por concepto de impuestos, pagos a proveedores y trabajadores. El proyecto, que actualmente está paralizado, registra un avance físico del 64,57 %.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
El pasado 8 de octubre se realizó la reunión de seguimiento solicitada por la veeduría Lupa Ciudadana, en la que se conocieron detalles del proceso relacionado con la posible siniestralidad del contrato de construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) San Silvestre de Barrancabermeja y de las deudas que, según la información recopilada por sus integrantes, mantiene el contratista con proveedores, trabajadores y entidades públicas.
Entre las obligaciones reportadas por la veeduría figuran cerca de $3.000 millones adeudados a proveedores, otros $3.000 millones en obligaciones con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) y más de $1.200 millones en salarios pendientes. A esto se sumarían embargos sobre recursos y obligaciones con la aseguradora Seguros del Estado, según los datos suministrados por la organización.
Raúl Barba, integrante de Lupa Ciudadana, aseguró que estas dificultades no son recientes. Según explicó, los problemas con proveedores, impuestos y trabajadores se han presentado durante más de dos años.

“Aguas manifiesta y lo certifica por escrito constantemente que a la fecha hay 52 actas con sus debidas facturas en las cuales han sido pagadas al consorcio, es decir, Aguas no le debe ningún dinero al consorcio”, afirmó Barba.
El veedor cuestionó que, pese a esos desembolsos, persistan las deudas y pidió esclarecer qué ocurrió con los recursos recibidos por el contratista.
“Cuando uno revisa inclusive la línea de tiempo, se da cuenta de que estos mismos problemas de proveedores, impuestos, trabajadores vienen desde hace más de dos o tres años. Eso no es una situación de ayer ni de hace seis meses, es una situación cíclica”, afirmó Barba.
La situación de los trabajadores también preocupa a la organización. Barba señaló que hay obligaciones pendientes relacionadas con prestaciones sociales y que algunos empleados tienen sus contratos suspendidos. Igualmente, aseguró que muchos de ellos iniciaron procesos de demanda laboral.
Publicidad

La posible siniestralidad del contrato
Durante la reunión se informó que, tal como lo había anunciado Vanguardia en septiembre pasado, la interventoría ya había presentado un informe relacionado con la posible siniestralidad del contrato.
“La interventoría presentó un informe de posible siniestralidad y estamos a la espera de que se surta el debido proceso. El consorcio tiene derecho a conocer las comunicaciones, los argumentos y a ejercer su defensa. (…) Manifestaron en la reunión que esta semana, conforme a la decisión que ya estaba por tomarse, se iba a reunir el comité de seguimiento y el comité de gerencia, que es donde está el alcalde, Ecopetrol y Aguas, para revisar la situación de la caducidad y posterior siniestro del contrato”, explicó Raúl Barba.
Otro de los asuntos abordados fue la solicitud de un pago anticipado presentada por el contratista. Según Barba, durante el encuentro les informaron que Aguas de Barrancabermeja y Ecopetrol negaron el desembolso en los respectivos comités porque la petición no contaba con los elementos necesarios para sustentarlo.

Una obra que aún necesita recursos para terminar
Las dificultades financieras se suman a los retrasos del proyecto. El contrato inicial se suscribió en 2016 por $115.432 millones y, con corte al 31 de julio de 2026, la PTAR registraba un avance físico del 64,57 %, frente al 98,18 % programado.
Aguas de Barrancabermeja solicitó $156.690 millones adicionales para completar la obra. Sin embargo, en marzo de 2026, Ecopetrol pidió soportes técnicos, jurídicos y financieros adicionales para justificar el monto.
Adicionalmente, según el veedor, mantener los equipos adquiridos en las instalaciones genera costos de conservación y compromisos asociados a sus garantías, mientras siguen pendientes trabajos técnicos. “Hay equipos que están ya comprados en la obra y que tienen unas garantías posteriores a su compra y pues todo esto implica unos costos. Y cualquier escenario que venga futuro implicará mayores recursos”, manifestó.
Publicidad
La veeduría solicitó una nueva reunión para diciembre con el propósito de conocer las decisiones sobre el contrato y el escenario previsto para el próximo año. La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) San Silvestre es un proyecto de infraestructura ambiental destinado al tratamiento de las aguas residuales de Barrancabermeja. Su construcción busca mejorar el manejo de estos vertimientos antes de su descarga al entorno natural.















