La propuesta presentada en la sesión descentralizada del Senado en Barrancabermeja incluye intervenciones en la vía Yuma, la Transversal del Carare, Curos-Málaga, las Vías de los Comuneros y otros corredores nacionales y regionales.

Publicado por: Lesly Adriana Cifuentes
El Instituto Nacional de Vías (Invías) presentó una hoja de ruta para atender las principales necesidades de infraestructura vial de Santander durante una sesión de la Comisión Sexta del Senado, realizada este miércoles en Barrancabermeja.
El director general de la entidad, Juan Camilo Ostos Romero, expuso el estado de varios proyectos, los recursos disponibles y las gestiones necesarias para avanzar en las obras.
“Han sido cuatro años de abandono de la infraestructura vial y no quiero decir con cifras, porque además ustedes ya han visto la realidad. El promedio de ejecución presupuestal en los últimos cuatro años en el Invías fue inferior al 47 %. El mejor año fue el 47 %. Y eso significa que el rezago que ya traíamos en materia de infraestructura vial se fue ahondando en cuatro años”, afirmó Ostos Romero.
Según el funcionario, la falta de mantenimiento oportuno aumenta los costos de recuperación de las carreteras y agrava su deterioro. Ostos señaló que esta situación se refleja en corredores como Los Comuneros y Bucaramanga-Pamplona, entre otras vías nacionales.

“Porque cuando usted tapa un hueco de ese tamaño, el precio es uno. Cuando ese hueco se abre un poco, el precio es 10. Cuando eso sigue dejándose abandonado, el precio ya es 100. Y ese es el deterioro exponencial al que se ha visto sometida la red vial nacional del país”, sostuvo.
La hoja de ruta, según el director, contempla la estructuración de soluciones. Los anuncios oficiales sobre los proyectos se realizarán en los próximos días por parte del presidente de la República y la ministra de Transporte. También señaló que su ejecución deberá articularse con las decisiones presupuestales y el Plan Nacional de Desarrollo.
Obras prioritarias para recuperar la infraestructura de Santander
Uno de los proyectos abordados fue la vía Yuma, un corredor estratégico para conectar la Troncal del Magdalena con el río Magdalena y fortalecer la integración logística de Barrancabermeja. Según Invías, entre 2012 y 2023 se ejecutaron $122.000 millones mediante un esfuerzo conjunto de Ecopetrol, la Gobernación de Santander, la Alcaldía y el Gobierno nacional. Sin embargo, quedaron pendientes cuatro kilómetros.
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Para completar ese tramo, la entidad indicó que primero se debe resolver la gestión predial, una responsabilidad que corresponde a la Administración municipal.
“Una vez esa gestión previa esté lista, en el próximo comité nos vamos a comprometer a que hacemos la actualización de los estudios y diseños para que nuevamente pongamos el gorrito y le pidamos una colaboración colectiva a Ecopetrol, a la Gobernación de Santander, que ya manifestó su disposición, la bolsa de la Alcaldía que tendría a cargo la gestión predial y el Instituto Nacional de Vías”, explicó el director.

Sobre este punto, Juan Pablo Remolina, director de ProSantander, destacó que la vía Yuma es clave para conectar la Troncal del Magdalena con el río Magdalena y facilitar la articulación entre los distintos modos de transporte de la región.
“La vía Yuma además no solo permite la conexión de la Troncal del Magdalena con el río, sino que permite salvar vidas. Ya no podemos aguantar más muertes producto del mal estado de esta vía”.
Transversal del Carare y Curos-Málaga
Otro de los corredores revisados fue la Transversal del Carare, donde Invías expuso dificultades en la ejecución de un contrato de $163.000 millones para intervenir 4,5 kilómetros y construir nueve puentes. De acuerdo con el director, el contrato tenía un anticipo de $45.000 millones y, según el balance presentado, se habían ejecutado $15.000 millones. El plazo previsto vence el 31 de diciembre de 2026.
Ante el bajo avance, la entidad estudia mecanismos para mantener los recursos disponibles y permitir que las obras continúen en 2027, con acompañamiento de la Contraloría. La intervención se complementaría con un contrato de gestión vial integral para el tramo entre Vélez y Puerto Araújo, además de otro destinado a atender los puntos críticos de inestabilidad del corredor.
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“Estamos planteando con el equipo de la dirección técnica que podamos habilitar una vigencia futura para habilitar una reserva y, en acompañamiento con la Contraloría, no dejar fenecer esa cuenta, sino que esos recursos se puedan ejecutar más allá de la vigencia del 2026, o sea, en el 2027”, indicó Ostos Romero.
En la vía Curos-Málaga, cuyo contrato comenzó en 2019 por $381.000 millones, el funcionario reconoció que el avance es limitado: se han intervenido 13 de los 67 kilómetros previstos. Explicó que una parte importante de los trabajos se ha concentrado en atender los puntos críticos de la carretera. La Julia ya fue terminada, el sector del PR 71 registra un avance del 95 % y Pangote alcanza el 70 %.
“Entonces, ya atendimos el punto crítico de La Julia, culminado totalmente. El del PR 71 está en 95 % y el de Pangote va en el 70 %. Una vez atendidos los puntos críticos, ya el gran desafío es terminar la infraestructura, la capa de rodadura vial”, señaló.
A ese contrato le quedan $112.000 millones, de los cuales Invías prevé ejecutar $60.000 millones durante 2027. Según el director, estos recursos ya están incluidos en el presupuesto.
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Otras vías de Santander
El corredor de Los Comuneros, que comprende 452 kilómetros, también figura entre las prioridades. Invías anunció un contrato de $19.000 millones, cuya adjudicación se esperaba para la semana siguiente a la sesión, con el fin de atender emergencias de fin de año, terminar obras de mitigación en el paso entre San Gil y Pescadero y realizar labores de mantenimiento.
Para una intervención de mayor alcance, la entidad estructura un contrato de rehabilitación y mantenimiento con vigencias futuras.
“La buena noticia es que estamos estructurando un contrato de gestión vial integral con vigencias futuras de recursos propios del Invías para sacar un contrato de rehabilitación y mantenimiento de 450.000 millones de pesos para atender este corredor durante el próximo cuatrienio”, explicó Juan Camilo Ostos Romero, director general de Invías.
La hoja de ruta también contempla la variante de San Gil, para la que se requieren $270.000 millones adicionales a los $190.000 millones ya invertidos. Ostos señaló que el proyecto alcanzó cerca de la mitad de su ejecución, pero todavía necesita recursos para concluirse.
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“Si hacemos esa intervención de la variante, estaríamos aliviando uno de los varios puntos críticos, porque faltan la variante del Socorro, la variante de Oiba, el carril de adelantamiento entre Barbosa y San Gil, el carril de adelantamiento en Pescadero y el anillo vial externo del área metropolitana”, explicó Juan Camilo Ostos Romero, director general de Invías.
En cuanto a Bucaramanga-Pamplona, corredor a cargo de la Agencia Nacional de Infraestructura, aún está pendiente definir si se ejecutará mediante obra pública o una asociación público-privada. Mientras se toma esa decisión, la entidad anunció un contrato de gestión vial integral por $120.000 millones para mantener la carretera.
Como parte del panorama financiero, Ostos se refirió a una bolsa de $6 billones que se busca habilitar mediante vigencias futuras para construir corredores nacionales, con $1,6 billones provenientes de recursos propios asociados a los peajes.















