La planta de tratamiento de aguas residuales ha tenido varios retrasos. Se espera que sea entregada antes de finalizar el 2023, según el anuncio de la Corporación Autónoma Regional de Santander, CAS

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
La espera continúa por la entrega de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, PTAR, de Curití, proyecto que además de la pandemia, ha enfrentado varios retrasos.
En el marco de la celebración de los 28 años de creación de la Corporación Autónoma de Santander, CAS, Alexcevith Acosta, director de la entidad, dijo que esperan entregarla este año y ya todos los equipos están instalados, por lo que quedarían tres meses de prueba de funcionamiento para por fin ponerla a disposición del municipio, que será el encargado de garantizar su operación.
Sobre los retrasos, el funcionario aseguró que el último fue ocasionado por un permiso de servidumbres, proceso que tuvo ciertas demoras y que en las últimas semanas fue solucionado por la alcaldía curiteña, pero que requirió el acompañamiento de la Procuraduría General de la Nación, PGN, ante las dificultades que se venían presentando.
La construcción de la planta de tratamiento, que minimizaría la contaminación que reciben las aguas de la quebrada Curití, es uno de los cuatro proyectos en ejecución que recibió la actual administración de la corporación ambiental. Acosta aseguró que la de Cabrera ya está en funcionamiento con altos porcentajes de eficiencia; la de Los Santos arrancó recientemente su fase final, luego de superar problemas técnicos y administrativos; la de Jesús María está en proceso y la de Curití que tiene un avance del 95 %.
Hay que recordar que desde el 2021 la obra presenta una evolución del 80 % y las demoras en la importación de los equipos de alta tecnología jugaron como uno de los factores fundamentales en los retrasos de la ejecución, sumados después de las falencias encontradas en el sistema de descarga, lo que obligó al planteamiento y la aprobación de rediseños.
Sobre esta última, la inversión inicial fue de $6.800 millones aportados por la CAS y la Empresa de Servicios Públicos de Santander y después recibió un adicional cercano a los $400 millones, por lo que al final la PTAR terminará teniendo un valor aproximado de $7.200 millones.
El director de la CAS manifestó que la planta de limpieza tendrá uno de los sistemas más modernos existentes, por lo que los beneficios sobre el afluente de la quebrada Curití serán muy grandes.
La obra, además de ser esperada por los curiteños, tendría un alto impacto sobre los sangileños, puesto que una de las bocatomas existentes para el suministro de agua para el acueducto público de la capital de la provincia Guanentá se instaló en la parte baja de dicha fuente hídrica.
Ante las inquietudes y aparente renuencia de la alcaldía de Curití para aceptar la operación de la planta una vez sea terminada, Acosta recordó que es una obligación de las autoridades municipales de la prestación de los servicios públicos, garantizar el funcionamiento de inversiones que hacen las corporaciones ambientales y los entes departamentales en infraestructuras como la PTAR.












