Cinco cavitadores fueron entregados en la provincia Guanentá. El proyecto tuvo una duración de 18 meses y espera convertirse en un modelo para el país.

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
La entrega de los cinco cavitadores por vórtice para reducir la carga contaminante sobre el río Fonce por parte de los investigadores de Unisangil marca el fin de un proceso y el inicio de otro.
Así lo entienden los profesionales de la universidad sangileña encargados de liderar el proyecto que tuvo 18 meses de ejecución y una inversión de recursos de $1.600 millones provenientes del Sistema General de Regalías, con el respaldo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.
“Es un momento histórico, no solo para nuestra universidad y la región, sino para nuestro país, ya que estamos inaugurando una tecnología pionera que marcará un antes y un después en la gestión del recurso hídrico en Colombia”, aseguró Wilson Gamboa Contreras, director del departamento de investigación de Unisangil.
Para los responsables del proyecto se vienen dos periodos importantes. Uno es continuar con la investigación y el desarrollo de la tecnología; el otro seguir probando y llevando el modelo a otros municipios del país.
En cuanto al segundo punto, Gamboa expresó que ya se está trabajando con la Corporación Autónoma Regional de Santander, CAS, en un proyecto para desarrollar y aplicar esta tecnología varios municipios de la región y que vierten sus aguas en el río Fonce.

En este sentido, el profesional destacó que una de las bondades del proceso desarrollado es la posibilidad de adaptar la tecnología a diferentes ambientes, tal como sucedió en esta fase que acaban de finalizar. “Eso nos abre un abanico de posibilidades”, dijo.
Frank Vargas Tangua, biólogo y otro de los investigadores líderes del proyecto, indicó que este convenio va muy adelantado y en la lista de posibles candidatos aparecen municipios como Mogotes, Coromoro y Cepitá, además de Barichara en donde ya se reunieron con el mandatario y hay un gran interés por usar el dispositivo en el centro poblado de Guane.
Desde la universidad además evalúan la posibilidad de adelantar procesos de transferencia tecnológica con otros países de Europa y Suramérica.
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Continúa la investigación de los cavitadores en región guanentina
Cada uno de los cavitadores pesa cerca de 500 kilos y se construyeron con características para cada uno de los escenarios.
Los puntos seleccionados para la operación de la tecnología que ya recibió una patente de invención y tiene otra en proceso son: La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales del Valle de San José, la finca cafetera Las Delicias en el Páramo, la Planta de Sacrificio Animal de Villanueva, el relleno sanitario El Cucharo propiedad de San Gil y el vertimiento de aguas residuales ubicado junto al puente Bernardo Gómez Silva de San Gil, en los terrenos de la pequeña central hidroeléctrica que tiene ESSA en el municipio, el mismo que fue usado para el proyecto piloto que dio nacimiento a la iniciativa que ahora se adelanta.
Vargas dijo que a partir del momento de la entrega los sistemas probados y diseñados para cumplir con requerimientos específicos para cada una de las condiciones, entrarán en un proceso de prueba con los que se espera corroborar los datos obtenidos en el laboratorio.
Una de las claves para el equipo de trabajo será evaluar la eficacia, la eficiencia y la confiabilidad del equipo en campo, por un periodo de seis meses. Vargas explicó que hasta ahora se va a hacer una medición real en esta extensión de tiempo, lo que permitirá tener pruebas de rendimiento en un mes, tres meses y un semestre.
El biólogo que que en esta primera fase la meta es llegar a la reducción de un 50 % de la carga microbiana y a medida que avance el proyecto alcanzar la eliminación total de coliformes en unos dos años. Sin embargo, las buenas expectativas están en que los procesos en el laboratorio arrojaron la eliminación casi total en algunos de las condiciones propuestas.
















