Además de la contaminación y la disposición de desechos en el río Fonce, preocupa la aparente muerte de iguanas en el sector.

Publicado por: Jorge Andrés Ríos
La falta de control de los espacios naturales por parte de las autoridades sangileñas y la escasa cultura ambiental de algunos habitantes del municipio quedó comprobada una vez más durante la jornada de limpieza organizada en la ribera del río Fonce, que colinda con el centro del municipio.
En los trabajos acompañados por funcionarios de Acuasan, Policía Nacional, reclusos del centro penitenciario de mediana seguridad de San Gil y miembros del equipo de espacio público de la Secretaría de Gobierno local, se recolectó el equivalente a dos volquetadas de residuos sólidos.
A los ya acostumbrados desechos de todo tipo, entre ellos muebles, colchones y sanitarios, en una zona en donde las denuncias de presencia de habitantes de calle son constantes, se generó una nueva alerta y es la posible reducción de la población de iguanas. Esta denuncia la hizo Orlando Quintero, secretario de Gobierno de San Gil.
El funcionario dijo que además del desorden y la mala imagen que generan las personas que suelen visitar estas zonas cercanas al río, también se estarían comiendo a los animales silvestres tan representativos de la región.
Cabe destacar que el río Fonce es uno de los ejes de la proyección y promoción turística de San Gil y de la provincia de Guanentá, toda vez que allí se realiza la práctica del canotaje y colinda con atractivos como el Parque Gallineral.
No obstante, la contaminación de este cuerpo de agua se hace evidente tras estas jornadas de limpieza, lo que ha hecho saltar las alarmas por parte de los pobladores.
















