Las autoridades advierten que pese a la transición hacia el fenómeno de El Niño, aún continuarán presentándose lluvias de alta intensidad en el departamento.

Las lluvias registradas durante las últimas horas volvieron a generar emergencias en diferentes zonas de Santander. Mientras en el área metropolitana de Bucaramanga se presentaron precipitaciones durante un par de horas en la tarde del pasado martes, en el municipio de Cepitá las condiciones climáticas fueron más intensas, con fuertes aguaceros acompañados de granizadas que afectaron el sector rural.
De acuerdo con el reporte de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander, las precipitaciones ocasionaron pérdidas en cultivos de tabaco, café y frijol, afectando de manera directa el sustento de varias familias campesinas dedicadas a estas actividades agrícolas.
Las autoridades adelantan la evaluación de los daños para determinar la magnitud de las afectaciones y las posibles acciones de apoyo a los productores.
“Se presentan estas precipitaciones producto de la transición hacia el fenómeno de El Niño, que ya empieza a tener incidencia. A pesar de ello, seguimos teniendo algunas lluvias en el departamento”, explicó el director de Gestión del Riesgo de Santander, Eduard Sánchez.
El funcionario señaló que, aunque las condiciones climáticas comenzarán a cambiar de manera gradual con la consolidación de El Niño, durante este periodo de transición aún pueden registrarse lluvias de alta intensidad, acompañadas de tormentas eléctricas, por lo que hizo un llamado a los municipios a mantener activos sus planes de contingencia y a la comunidad a reportar oportunamente cualquier emergencia.















