Vanguardia llegó al barrio Balconcitos para conocer los emprendimientos que mueven a esta comunidad y que dinamizan la economía local.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Justo al sur del Viaducto Provincial Alejandro Galvis Ramírez, más conocido como el puente de la ‘Novena’, se encuentra el barrio Balconcitos, la puerta de entrada para la Comuna 17. Este lugar es un oasis no solo por su buena ubicación y ambiente tranquilo, sino también por su gente.
El barrio es un lugar dinámico y es una ventana para conocer el pasado y el futuro de la ciudad bonita. Algunos de sus habitantes viven ahí desde la fundación y buscan darle un cálido recibimiento a las personas nuevas que van llegando.
Todos se conocen con todos y tienen la costumbre de ayudar a los emprendimientos del barrio. Desde una papelería organizada para la comunidad hasta una fábrica de colchones, Balconcitos lo tiene todo para ser un buen vividero.
La carpintería de don Álvaro: tradición y berraquera en Balconcitos
El 24 de octubre de 1989 nació la carpintería de don Álvaro Pérez Vásquez, un lugar en el que se fabrican muebles, se refaccionan puertas y se arregla todo tipo de madera. En un tiempo la carpintería alcanzó a tener 16 trabajadores que le traían vitalidad y crecimiento al barrio.
Don Álvaro conoce el barrio desde su creación. De hecho fue su padre, Luis Antonio Pérez, uno de los creadores. “Él fue el que el que se tomó la rienda de hablar con el señor Napoleón Flórez, empezó a lotear y a buscar clientes. Aquí vive la mayoría de la familia de mi papá“, mencionó Pérez Vásquez.
El trabajo en la carpintería se basa en el esfuerzo, en ser “echado pa’ lante” y en tener berraquera. Don Álvaro trata también de no solo ser el carpintero del barrio sino de ayudar siendo el mediador de los problemas que surgen con los vecinos.
“Uno tiene como la intención de de de que esto siga adelante, que en la comunidad se mueva, que pues haya la tranquilidad, que haya la paz, que no haya discordias con la gente”.
D’Gavoliny, la empresa que pone a andar al barrio con su calzado
El barrio, gracias a su tranquilidad y ubicación, es bien visto por otros comerciantes para llevar allí su taller o negocio. Este es el caso de Gabriel Durán, quien abrió su empresa de calzado hace aproximadamente 23 años y desde hace ocho años está en el barrio Balconcitos.
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Jorge Rueda Beltrán trabaja en calzado D’Gavoliny desde su fundación. Menciona que antes trabajaba con Gabriel Durán y cuando él tuvo el sueño de abrir su propia fábrica de zapatos lo acompañó en la aventura.
Actualmente en la fábrica hay 16 trabajadores que se encargan cortar, ensamblar y montar el calzado. D’Gavoliny vende zapatos de todo tipo, para niños, para hombre, mujer, deportivo y clásico.
La papelería de los hermanos Herrera: servicio 24/7 para la comunidad
Un sitio que todos necesitan en el barrio es una papelería. Ahí aparecen los hermanos Herrera Arias, son cuatro y aún viven en su casa natal, que sus propios padres construyeron y les heredaron.
“Esta casa, hecha con barro y mallas, es un regalo que no cambio por nada. Nos la dejó mi papito a nuestro cuidado y no me he movido desde que llegué aquí”, relató Lucila Herrera Arias.
Los hermanos decidieron montar una pequeña papelería. No con el deseo de lucrarse, si no con la intención de ayudar a la comunidad. El lugar está abierto 24/7 y solo basta tocar la puerta para ser atendido.
Los hermanos se dieron cuenta que para comprar un borrador o algún implemento había que ir hasta el Mutis y en ocasiones podía ser peligroso para los niños. Por eso vieron en la papelería un lugar para aportar un poco a Balconcitos.

















