Noches de incertidumbre: la falta de luz golpea a los habitantes e la parte baja de El Mirador, un popular barrio del norte de Bucaramanga.

De manera desafortunada y como si fuera una paradoja, la oscuridad ‘brilla’ en la parte baja del barrio El Mirador. La oscuridad reina y amenaza con lo que ella trae a todos los habitantes de este sector de la Comuna 2 de Bucaramanga, situado sobre la vía a Matanza.
La falta de alumbrado público ha transformado la cotidianidad en una experiencia marcada por el temor.
Al caer la noche, las calles quedan sumidas en penumbra, obligando a los residentes a modificar sus rutinas y a extremar precauciones ante un entorno cada vez más incierto.

La situación fue denunciada por José Lorenzo Bermúdez, líder cívico del sector, quien ha venido alertando sobre los riesgos que implica vivir sin iluminación adecuada en este popular barrio.
Según explicó, el problema no es reciente y ha persistido durante varios meses sin una solución efectiva por parte de las autoridades competentes.
Bermúdez aseguró que, con el fin de evidenciar la gravedad del caso, envió una serie de fotografías en las que se observa claramente la oscuridad que invade las calles, los andenes y las zonas comunes del barrio. Las imágenes, tomadas durante las noches, muestran un panorama desolador en el que apenas se distinguen siluetas y sombras.
‘Reina’ la inseguridad
Los residentes coinciden en que la falta de alumbrado ha incrementado notablemente la sensación de inseguridad en la comuna. Relatan que, ante la ausencia de luz, han aumentado los casos de robos y situaciones sospechosas, lo que ha generado preocupación entre familias, comerciantes y transeúntes que deben movilizarse por el lugar.
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Este panorama ha impactado especialmente a quienes regresan a sus hogares en horas de la noche, quienes deben hacerlo con linternas o acompañados para evitar ser víctimas de la delincuencia. La comunidad asegura que la oscuridad se ha convertido en una aliada para quienes buscan cometer actos ilícitos.
El Mirador Norte enfrenta así una problemática que no solo afecta la movilidad, sino también la tranquilidad de sus habitantes. La falta de iluminación adecuada no solo deteriora la calidad de vida, sino que también debilita la percepción de seguridad.
Frente a esta situación, el Municipio respondió que el barrio se encuentra incluido en la lista de reparación de alumbrado público y que muy pronto se realizarán las intervenciones necesarias para restablecer el servicio. Mientras tanto, la comunidad espera que la solución llegue con prontitud, antes de que la oscuridad siga cobrando factura en la seguridad del barrio.
















