Las cifras oficiales revelan que la meta judicial sigue incumplida y la ciudad enfrenta un panorama ambiental cada vez más crítico.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Pese a las campañas de sensibilización y las medidas adoptadas por los municipios del área metropolitana, la cantidad de basura que llega al relleno sanitario El Carrasco no bajó en 2025, subió. Así lo reveló la Empresa de Aseo Metropolitana (EMAB) ante el Concejo de Bucaramanga, en un informe que deja en evidencia el fracaso de las administraciones locales para cumplir con una orden judicial que lleva más de una década sin resolverse.
El director de Planeación de la EMAB, Javier Carrillo, fue contundente: ninguno de los cuatro municipios del área metropolitana logró reducir en un 15 % los residuos dispuestos en El Carrasco, meta exigida por el Juzgado 15 Administrativo. Lejos de lograrlo, la tendencia fue la contraria.
En diciembre de 2025 se registraron 34.896 toneladas de residuos en el relleno, frente a las 32.589 del año anterior. La línea de crecimiento, presentada ante los concejales, genera alarma en la entidad.

Actualmente El Carrasco recibe en promedio 950 toneladas de residuos al día, cifra que se dispara en épocas especiales como diciembre, cuando el volumen mensual puede oscilar entre 31.000 y 44.000 toneladas. La orden judicial, que exige soluciones estructurales, lleva más de una década vigente sin que ninguna administración haya podido cumplirla a cabalidad.
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A ese panorama se suma una tasa de reciclaje que evidencia la profundidad del problema: Bucaramanga aprovecha apenas el 5 % de sus residuos sólidos. El dato contrasta con el de otras ciudades colombianas: Bogotá destina alrededor del 16 % a reciclaje o recuperación, Barranquilla cerca del 19 % y Medellín reporta una tasa del 18,7 %.
La capital santandereana no solo está lejos del promedio nacional, estimado en torno al 17 %, sino que la tendencia apunta en la dirección equivocada.
Proyecto de planta en El Carrasco busca procesar 400 toneladas diarias
Ante la insuficiencia de las medidas actuales, la EMAB presentó la construcción de una planta de separación mecánica como eje de su apuesta a mediano plazo y como punto de partida para transformar El Carrasco en un parque tecnológico y ambiental.
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La planta tendría capacidad para procesar hasta 400 toneladas por día en su primera fase, con posibilidad de ampliar a otras 400 en una segunda etapa.
El sistema permitiría separar los residuos en materiales aprovechables, fracción orgánica, combustibles derivados de residuos y rechazo para enterramiento. Según las proyecciones, su operación permitiría reducir entre un 15 % y un 20 % los residuos dispuestos en el relleno, en línea con lo ordenado judicialmente.
Sin embargo, la brecha entre capacidad y realidad es considerable: mientras la planta procesaría 400 toneladas, al Carrasco continúan llegando 950 toneladas diarias.

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El 18 de diciembre de 2025 se aprobó la hoja de ruta para iniciar estudios y diseños, con recursos aportados por el municipio de Bucaramanga.
El proyecto enfrenta obstáculos: parte del terreno está afectado por el Distrito de Manejo Integrado (DMI), lo que obliga a gestionar su sustracción ante la CDMB, además de tramitar permisos ambientales y garantizar la financiación.
Bucaramanga mantiene 120 puntos críticos de basura pese a 1.930 intervenciones en 2025
El debate en el Concejo estuvo marcado por quejas directas sobre el estado de limpieza de la ciudad. Varios de los participantes coincidieron en que Bucaramanga presenta acumulación visible de residuos en el centro, barrios populares, andenes y separadores, especialmente en horas nocturnas y tras jornadas comerciales.
La EMAB reportó 1.930 intervenciones en 150 puntos críticos durante 2025, de los cuales sólo 30 fueron recuperados de forma definitiva. Los restantes 120 continúan activos bajo un nuevo convenio para 2026. La ausencia de rutas de reciclaje estructuradas, la falta de articulación institucional y la inexistencia de mecanismos de sanción efectivos para grandes generadores completaron el diagnóstico.
















