El olor a carne oreada, de entrada, despertó el apetito de propios y extraños. Y es que 120 colonias, de 12 departamentos de Colombia y de un trío de naciones invitadas, protagonizaron el mejor Festival Gastronómico de toda la historia de las festividades de la capital santandereana.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
Los expertos en comida argumentan que si usted quiere enamorar a alguien, el secreto está en hacer que la persona sucumba al delicioso encanto de un buen menú.
¡Pues bien! esta máxima se confirmó ayer en el Festival Nacional e Internacional de Colonias, que conquistó a los bumangueses y a los turistas que por estos días disfrutan de la Feria Bonita 2011.
De hecho, la gigantesca jornada gastronómica reunió en un solo sitio a más de 20 mil personas, quienes se dejaron tentar por el estómago y terminaron diciendo: “Barriga llena, corazón contento”.
La jornada, que se cumplió en los alrededores de la Villa Olímpica, ratificó que la mesa une a los paisanos en torno a la buena cocina y a los platos ancestrales.
Lo mejor fue que los productos que ofrecieron dejaron en los paladares y en los gustos, el saber y el sabor de nuestra tierra colombiana y los de tres hermanas naciones: Venezuela, Chile y Argentina.
Se ofreció una amplia oferta de recetas tradicionales de las regiones, y de los citados países invitados, sumada a las nuevas tendencias que aprovechan al máximo los productos propios para traducir los sabores colombianos y extranjeros en innovadores platos.
Resultó imperdonable no aprovechar la ocasión para conocer y degustar lo mejor de la rama culinaria de los 12 departamentos de Colombia y de los estados del trío de países que nos visitaron.
Todos los platos le dieron ayer a Bucaramanga un sabor delicioso: el guiso saperopo, el estofado de chivo, el asado huilense, los cocidos y sancochos, los bizcochuelos, las achiras, las arepas “orejeperro” o de “angú”, los caldos de cuchas y las cucas hicieron parte del menú.
Paisanos, turistas y bumangueses en general se sentaron juntos a la mesa y combinaron lo mejor de sus sazones, para hacer de ésta una de las agendas más ricas del domingo.
Muchos degustaron la carne de cerdo, la lengua asada y los camarones. También estaban los embutidos, con su cebolla bien picada; el orégano y la carne choricera, untada de pimentón al gusto; el cabro de Barichara, la cazuela de conejo; y las sopas de fríjol negro y las de pichón.
Los más santandereanos les apuntaron a la tradicional pepitoria, a las hormigas culonas y a las arepas de maíz pela’o.
Por el lado internacional participó la delegación venezolana, que vendió sus ‘ayacas’ por noveno año consecutivo en esta feria. Los patriotas contaron con la ilustre presencia del cónsul en Bucaramanga, Rafael Urdaneta. También estuvieron los vinos de Chile y los churrascos con el sabor y el sazón de los mejores chefs del país gaucho.
¡Y el asunto no fue sólo de comilona!
Las manifestaciones culturales afloraron en las tarimas acondicionadas para el festival. La música y las danzas, de igual forma, nos ‘embadurnaron’ de tradición.
Las presentaciones de grupos como ‘Los Tres Pingos’, de Matanza; Joropo y Cimarrón, del vecino país patrio; Ramiro Pilonieta y Joropo y Leyenda, del Llano; y Son del Chiras, Los Alegres del Oriente y Ayer y Hoy Parrandero, por mencionar sólo a algunos artistas, fueron los ‘imanes’ de nuestros oídos.
El gestor cultural Víctor Suárez, promotor de esta actividad, resaltó la gran participación de los líderes de las colonias y las tildó de “grandes amigas, embajadoras y hermanas de Bucaramanga”.
Quedó claro que, además de la fertilidad de nuestras tierras, que producen de todo, está la imaginación sin límites de expertos cocineros que cada día adicionan al sentimiento puesto en sus potajes, nuevas formas para sazonar y construir recetas que dejan todo ‘a pedir de boca’.























