La Corporación Regional Autónoma para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, inició varias jornadas de limpieza en las fuentes hídricas más contaminas de Floridablanca, Girón y Piedecuesta.

Publicado por: Sully Catherine Santos H.
La primera visita se hizo a la quebrada La Palmira que se despejó de basuras y enseres, tras una ardua labor de limpieza en la que participaron la Piedecuestana de Servicios Públicos, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios y Oficiales, y el Clopad del municipio.
Según informó el coordinador de áreas protegidas de la Cdmb, Samuel Rodríguez, La Palmira es uno de los pulmones del municipio, ante lo cual “se hizo una importante jornada de mantenimiento de esta. La idea es preservar los espacios naturales que son fundamentales para la recreación pasiva; todo este trabajo se hace con campañas de educación ambiental y recreación”.
De otro lado, el secretario de Gobierno y coordinador del Clopad en Piedecuesta, Humberto Ortiz Mantilla, señaló que La Palmira, ubicada junto a los barrios La Argentina y El Refugio, es utilizada como botadero de los residuos sólidos y como consecuencia se ha registrado su taponamiento, lo que ha causado hechos lamentables en el municipio.
“Es una quebrada emblemática que por la mala actuación de los humanos se convirtió en depósito de los residuos. Por eso hacemos un llamado a la comunidad del municipio para que tomen conciencia y la recuperemos, evitando que se tape y se presenten calamidades”, dijo el Secretario de Gobierno.
La Subdirección de Gestión Ambiental Urbana Sostenible y la Coordinación de Áreas Protegidas de la Cdmb continuará el trabajo de limpieza de las fuentes hídricas en Girón y Floridablanca.
En abril próximo la Unidad Pedagógica Ambiental de la Corporación estará en la quebrada La Calavera, ubicada entre los barrios Lagos I y Ciudad Valencia en Floridablanca. Posteriormente harán limpieza en la quebrada Las Nieves, la cual atraviesa el casco antiguo de Girón.
Falta de cultura ciudadana
El Día del Agua se celebra el 22 de marzo para recordar a la población que conservar este líquido es el valor más preciado que tiene la humanidad, y por eso no debe estar desprotegido, como se ha comprobado en las jornadas de limpieza de las fuentes hídricas del área metropolitana, las cuales suelen ser agredidas por las personas que, sin cultura ciudadana, les arrojan toda clase de basuras.















