La icónica historia de Runway regresa a los cines con nuevos conflictos sobre medios, lujo y rivalidades profesionales.

Publicado por: John Arias
Veinte años después del fenómeno cultural que supuso El diablo viste a la moda, Miranda Priestly y Anne Hathaway vuelven a las pantallas en una segunda entrega de la historia.
La película, que se estrena este 30 de abril en cines de la región es dirigida nuevamente por David Frankel y con guion de Aline Brosh McKenna, la misma dupla responsable de la primera parte.
La secuela reúne al elenco principal original: Meryl Streep como la legendaria editora de Runway, Anne Hathaway como la ahora más madura Andrea “Andy” Sachs, Emily Blunt como Emily Charlton y Stanley Tucci como Nigel.
Se suman al reparto Kenneth Branagh (en el papel del actual esposo de Miranda), Justin Theroux, Lucy Liu, Simone Ashley y otros nombres como B.J. Novak, Pauline Chalamet y Helen J. Shen.
La trama sitúa la acción en el presente: Miranda Priestly enfrenta el declive de la industria editorial tradicional y la revista Runway, mientras compite por recursos publicitarios con su antigua asistente Emily, convertida ahora en una poderosa ejecutiva de un grupo de lujo. Andy regresa al entorno de la revista en un rol editorial, en medio de un panorama donde el poder, la supervivencia laboral y las lealtades se ponen a prueba en el cambiante mundo de la moda y los medios.
La película mantiene el glamour y el ingenio verbal que caracterizaron a la original, con un despliegue de vestuario, localizaciones en Nueva York y Milán, y cameos que remiten al universo de la moda.
El tráiler ha destacado una canción original titulada “Runway”, interpretada por Lady Gaga y Doechii, que refuerza el tono aspiracional y satírico.
En cuanto a la recepción inicial, las primeras críticas se muestran divididas. Algunos analistas elogian las interpretaciones del elenco principal, especialmente la presencia imponente de Streep y el regreso afilado de Blunt, y consideran que la secuela captura con acierto las transformaciones de la industria editorial y publicitaria.
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Otros, sin embargo, señalan que la historia carece de la frescura y la conexión emocional del filme de 2006, resultando en ocasiones más predecible o menos dinámica en su desarrollo dramático.
Técnicamente, la dirección de Frankel conserva la elegancia visual de la primera parte, aunque la narrativa busca actualizarse incorporando temas como la digitalización de los medios, la precariedad laboral en el sector creativo y las nuevas dinámicas de poder entre generaciones.
El diablo viste a la moda 2 llega como uno de los estrenos más esperados de la temporada, impulsado por la nostalgia hacia un clásico moderno y la curiosidad por ver cómo han evolucionado sus icónicos personajes. Sin alcanzar necesariamente el impacto cultural de su predecesora, la cinta ofrece un entretenimiento sólido para quienes disfrutan del cine de comedia dramática con trasfondo de moda y sátira corporativa.














