Hace aproximadamente un año Laura Carolina Pardo Mancilla y Juan Sebastián Pérez Hernández, dos diseñadores industriales, tomaron la iniciativa de crear un juego para ayudar a los niños que padecen enfermedades crónicas y no pueden asistir al colegio. Memo, fue el nombre del proyecto.

Publicado por: TATIANA GUTIÉRREZ
El dispositivo pretende estimular los procesos cognitivos de los niños y adolescentes a través de un juego de cuatro actividades, que integran dos y tres niveles de dificultad.
De acuerdo con Pardo Mancilla, mientras estudiaban en otros proyectos también relacionados con menores, dentro de su carrera de diseño industrial en la UIS, les atraía resolver cómo los niños hospitalizados por largo periodos pierden el contacto con el colegio.
Aunque en el 2010 en Colombia se aprobó un proyecto de crear aulas hospitalarias, no todos los centros clínicos implementan esta estrategia. Por tal razón, estos egresados de la Universidad Industrial de Santander, quisieron complementar con su invento esta práctica de traer la educación a las entidades hospitalarias.
El juguete recibe el nombre ‘Memo’ porque los juegos se relacionan con la memoria y para que el niño sienta que está hablando con alguien más, pues muchas veces pasan tiempo en solitario.
Memo le da instrucciones a los menores a través de un sistema de audio y luces, así el niño entra a las actividades que aparecen en el tablero táctil. Las temáticas son básicas: colores, números y direcciones.
La primera fase con la que se encuentra el niño es un sistema de introducción en que hace reconocimiento de las temáticas que tiene el dispositivo. La segunda actividad consiste en operaciones de sumas. El tercero está relacionado con el recordatorio de direcciones y colores. Mientras tanto, la última actividad consiste en una secuencia.

Así mismo, Pardo Mancilla expresó a Vanguardia.com que lo que empezó como proyecto de grado puede convertirse en un invento único en el país.
Pardo Mancilla y Pérez Hernández trabajaron en conjunto con niños, entre siete y 16 años, del Hospital Universitario de Santander, HUS, y de la Fundación Cardiovascular, FCV. “El juguete tuvo mucha acogida por parte de los niños y el cuerpo médico”, comentó la diseñadora.
Finalmente, estos diseñadores continúan en el proceso de investigación para perfeccionar el dispositivo y tener un prototipo final para que así Memo se pueda implementar en las entidades de salud. Sin embargo, aún no tiene un costo.















