Bucaramanga es golpeada desde hace semanas por una oleada de nauseabundos ‘aromas’ que la gente no consigue explicarse. Vanguardia.com recopiló las respuestas a algunas de las dudas más recurrentes que se escuchan en la calle y se leen en las redes sociales.

Publicado por: JULIÁN AMOROCHO BECERRA
Con sigilo y sin horario fijo, estos olores mantienen fastidiada a la comunidad, que exige acciones y respuestas de las autoridades ambientales. Sin embargo, existen varios obstáculos porque no existe la tecnología adecuada para poner en cintura estas emisiones.
Según sostienen desde el Área Metropolitana de Bucaramanga, AMB y la Corporación Autónoma para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, la ley exige que desde un laboratorio certificado se adelante el proceso de análisis de emisiones de olor y hoy, en el país solo existe uno, y lo tiene la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín.
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¿A qué huele?
Estos olores, principalmente, se producen por la quema de huesos, vísceras y demás tejidos de animales de granja (pollo, vaca, caballo, entre otros).
Pero también, en una medida menor, los malos olores son causados por los vertimientos industriales mal tratados y la incineración de cuerpos sin vida en los hornos de la morgue municipal, según aseguró el Director de la Cdmb.

¿Para qué utilizan las vísceras y los huesos incinerados?
Se utiliza para la producción de alimento para aves de corral.
¿Quién es el responsable de los malos olores?
En el saco de los responsables entran empresas legales e ilegales por igual.
En cuanto a las legales, se encuentran aquellas que procesan desechos y operan en el área de insumos agropecuarios. Hay cerca de cinco empresas identificadas por las autoridades en el área metropolitana de Bucaramanga.
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En cuanto a las ilegales, están los mataderos sin licencia, que sin un proceso adecuado sacrifican hasta caballos para disponer su carne, que luego termina comercializada en algún mercado local (con los obvios riesgos biológicos que eso implica).

¿A qué horas se registra el mal olor en la ciudad?
Si bien no existe un cálculo científico que permita conocer las horas exactas en las que el olor ataca a los bumangueses, expertos consideran que factores como las corrientes de aire o la lluvia son determinantes.
Esto también explicaría porque en ciertas épocas del año los olores son más frecuentes. Vale recordar que el problema no es de hoy. Sin embargo, las autoridades determinaron que la producción en las empresas legales se hace principalmente en horas de la noche y los fines de semana. “Ellas saben que el control es menor en ese periodo”, acotó el director de la Cdmb, Martín Carvajal.
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¿Dónde se ubican estos focos de olor?
Los malos olores se generan tanto en el área rural como la urbana.
Las empresas legales y los mataderos clandestinos se han encontrado en Bucaramanga (en los barrios Café Madrid y La Feria, entre otros), en Girón (en el sector de Bocas), en Lebrija y en Rionegro.

¿Me puedo enfermar por estos malos olores?
Aunque los olores ofensivos en sí no generan afecciones, sí pueden producir nauseas, estrés y dolores de cabeza. Además de otras afectaciones a la vida diaria, como la pérdida de apetito.
¿Cómo se controlan estas emisiones de olor?
Las empresas legales deben controlar este tema usando filtros y combustión de gases, con tratamientos químicos que reduzcan la emisión de olores ofensivos.
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¿Cómo se castiga a quien no cumpla?
Según informó el AMB y la Cdmb, este aspecto tiene diferentes sanciones de acuerdo a la gravedad de la acción que se genere. En algunos casos llegan hasta a capturas, cuando se trata de mataderos clandestinos, porque son procesos inadecuados para la salud pública.

Dificultades para sancionar
El proceso de control de olores es una norma relativamente nueva en el país. Es de 2013 y su implementación ha sido lenta, por cuanto en el país no existen los procesos técnicos necesarios para el control de olores.
En ese sentido, existen tres grandes obstáculos para llegar a poner en cintura estas emisiones:
1. En el país solo hay un laboratorio certificado para determinar y caracterizar la problemática en esas empresas y se encuentra en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín. En cualquier caso, la otra opción es pagar un laboratorio extranjero, pero esto sería demasiado costoso para un municipio como Bucaramanga.
2. Para proceder con los castigos a las empresas, el caso tiene que estar documentado. Pero con el tema de olores como está hoy, no llenaría los requisitos del debido proceso. Acorde a la ley, para que un olor provoque una afectación punible, tiene que ser “fétido”, “nauseabundo” y “putrefacto”. Ahora, el verdadero reto es comprobar cuándo corresponde a cada una de estas categorías, cuando el olor es subjetivo.
3. Según relatan desde el AMB, el mayor reto a la hora de sancionar empresas es que lo que a algunas personas les incomoda a otros no. En ese orden de ideas, se complica comprobar cuando se está afectando a toda una población.

¿Qué harán las autoridades?
Tras la reunión entre las dos autoridades ambientales, Cdmb y AMB, quedaron varias certezas pero también algunas dudas sobre los olores fétidos que están azotando a la ciudadanía en las últimas semanas.
Justo por esta razón, el Área Metropolitana de Bucaramanga, autoridad urbana, y la Corporación Autónoma para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, su par rural, se reunieron para diseñar estrategias mancomunadas para combatir esta incomodidad.
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Tanto Martín Carvajal, director de la Cdmb, como Víctor Julio Azuero, su par en el AMB, coincidieron que el tema de olores se está volviendo un tema de salud pública, que de no controlarse, podría afectar otros aspectos de la vida diaria de los ciudadanos.
Uno de tantos es el aspecto económico, pues los locales de venta de comida pueden presentar pérdidas si los olores nauseabundos no dejan de espantar a la clientela.















