El primate, propio de la Amazonía, fue hallado enjaulado tras una denuncia ciudadana. Especialistas de la CDMB evalúan su estado de salud y definen qué pasará con él.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Un mono maicero, de la especie Sapajus apella, fue encontrado en zona rural de Floridablanca. Lo curioso es que este espécimen es propio de la Amazonía colombiana y llegó hasta Santander producto del tráfico ilegal de especies. Solo en 2025, la autoridad ambiental del departamento, la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB), ha rescatado a más de 2.500 especímenes que son llevados lejos de sus territorios de origen.
Santander, según el Ministerio de Ambiente, es uno de los departamentos del país más afectados por esta práctica. El mono maicero está en manos de la CDMB, que le practicó una evaluación de comportamiento, sangre y salud en general. El futuro del ejemplar, según el médico veterinario Vladimir Quintero, estaría en la reubicación en un zoológico o en una zona de reserva debido a que no hay lugar para liberarlo en Santander.
“Una vez llega al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre, lo primero que realizamos es una evaluación física y comportamental para conocer las condiciones en las que se encuentra el ejemplar. Posteriormente, efectuamos una valoración más completa mediante anestesia, exámenes clínicos, toma de muestras de sangre y raspados de piel que nos permiten identificar posibles afectaciones y determinar su estado de salud”, explicó Vladimir Quintero Sánchez, coordinador del CAV-CDMB. Le piede interesar: Justicia obliga al Estado a tomar medidas contra el tráfico de fauna
El caso fue atendido tras una denuncia ciudadana, que llevó al Grupo Élite Ambiental de la CDMB a rescatar al animal y trasladarlo al centro de cuidado de fauna.
El tráfico de fauna silvestre en cifras: una problemática que rebasa a Santander
El tráfico de fauna silvestre en cifras: una problemática que rebasa a Santander
El mono maicero es una de las especies de primate más ampliamente distribuidas en Suramérica, pero su rango natural en Colombia se concentra al oriente de la cordillera Oriental, en la Amazonía y el piedemonte de los Llanos. Santander no hace parte de esa distribución, lo que confirma que el ejemplar llegó al departamento por una ruta de tráfico o tenencia ilegal.
El caso no es aislado. Durante 2025, el CAV de la CDMB atendió 2.614 animales silvestres, la mayoría víctimas de atropellamientos, tráfico ilegal, mascotismo, pólvora o destrucción del hábitat. Cerca de la mitad logró regresar a su entorno natural, y entre las especies más rescatadas en el área metropolitana figura la zarigüeya o fara.
El fenómeno golpea con especial fuerza a los primates. Entre las especies más traficadas en el país, el Ministerio de Ambiente registra a los monos araña y los titíes cabeciblanco y cariblanco, junto a tortugas, iguanas, loros y guacamayas. La dimensión nacional del delito es considerable.
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Según cifras de la Policía Nacional, divulgadas por el Ministerio de Ambiente, en 2021 fueron incautados 300.783 individuos de fauna y flora en el país, y entre los departamentos donde más se registra esta práctica están Cundinamarca, Santander, Córdoba, Antioquia, Sucre, Bolívar y Atlántico.

Qué dice la ley: penas y multas para el tráfico de fauna silvestre en Colombia
El tráfico de fauna está tipificado como delito. El artículo 328A de la Ley de Delitos Ambientales establece que quien trafique, adquiera, exporte o comercialice especímenes de fauna silvestre sin permiso de la autoridad competente incurre en prisión de 60 a 135 meses y multa de 300 hasta 40.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes. La pena se aumenta de una tercera parte a la mitad cuando la conducta involucra la comercialización de aletas de peces cartilaginosos, como tiburones y rayas. Lea: La CAS alerta por tráfico de animales silvestres durante la Semana Santa
Para Juan Carlos Reyes Nova, director general de la CDMB, la denuncia ciudadana sigue siendo determinante. “Cada reporte oportuno puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de un animal”, afirmó.

Quien conozca un caso de tráfico o tenencia ilegal de fauna puede reportarlo al Grupo Élite Ambiental de la CDMB en la línea 318 706 9866 o a la Policía Nacional marcando el 123.















