Maestro, amigo, confidente, en eso se ha convertido Expéncer Alexánder Uribe para sus pupilas, quienes en la cancha aprenden los mejores trucos del ‘profe’, el mismo que les enseña a no ponerle límites a sus sueños. Un personaje de nuestra ciudad que hoy resalta la campaña Bucaramanga sin límites.

Publicado por: MARYURI ARENAS VESGA
En medio de las paredes de su casa hogar en el barrio Rincón de Girón se tejen los sueños de niñas que anhelan con ser las mejores futbolistas de Santander. No es descabellado pensar que algún día lo lograrán y será de la mano del profesor Expéncer Alexánder Uribe Rodríguez. Uno de los pocos técnicos de fútbol femenino reconocidos en la región, por no ufanar que es el único. Este hombre de 42 años le apostó todo a las chicas.
“La idea de montar la casa hogar fue para poder darle la oportunidad a las niñas de la provincia y de otros municipios para que puedan venir a mostrar su talento. Les brindamos hospedaje y alimentación, y la Liga Santandereana de Fútbol les colabora con el transporte para que vayan a entrenar y a jugar”, comenta.
En el momento son 11 chicas de municipios como Barrancabermeja, Sabana de Torres, San Pablo (Bolívar), San Gil y Curití las que tienen el balón como su soporte de vida en esta casa. “Lo que se les exige es disciplina, que estudien y se preparen”.
Dura misión
No es tarea fácil lidiar con mujeres, a veces ni los esposos, novios o amigos las entienden, pero a Expéncer sí que le ha tocado hacer un ‘curso’ intensivo para batallar con cerca de 300 chicas que tiene a su cargo en diferentes equipos y categorías.
Dirige siete categorías en el Club Botín de Oro (Baby, Sub10, Sub11, Sub13, Sub15, Sub17 y grupo libre) y, además, está al frente de la Selección Santander Femenina en infantil, prejuvenil y juvenil.
“Lo más difícil de trabajar con niñas son los temperamentos, la forma de ser de cada una, entender a cada mujer. Todas son un mundo diferente. Hay que tener más tacto, hay que saber cuándo la mujer está sensible, cuándo está disgustada. Es más susceptible, pero también es más entendida”, expresa en tono jocoso.
Tejió su sueño
A pesar de saber lo complicada que puede llegar a ser la mujer, y más en un terreno de juego, quiso emprender este reto hace 12 años. No le quedó grande y cada día guerrea con mucho tesón para visibilizar el trabajo de las chicas, que a diario entrenan para dejar todo en la cancha.
“Botín de Oro nació con mi papá, el club se creó en Girón hace 32 años cuando yo comencé a jugar al fútbol a los 10. El proyecto empezó inicialmente con hombres. Mi padre estuvo con el equipo por dos décadas, luego yo asumí el sueño, y a pesar de que la ayuda es poca, hemos guerreado mucho para hacer ver el talento de estas niñas”.
Las damitas empezaron con el ‘profe’ Expéncer una ardua batalla. No se arrugan ante nada, son de las que luchan a punta de rifas, bazares, bingos y otras actividades para tener los implementos necesarios que les permita escalar profesionalmente en este deporte.
“Esto es de amor y de sacrificios. Hicimos una muy buena escuela con el club. Hemos aprendido muchas cosas, como el trato a la mujer, que es más sensible, pero más trabajadora; es un poquito más juiciosa que nosotros los hombres y, sobre todo, es más organizada”.
Los frutos
Los 17 años de experiencia como técnico de fútbol, 12 de ellos trabajando con chicas, no han sido en vano. Los frutos que ha recogido son bastante gratificantes. Llegar a las finales de la Liga Águila Femenina 2017 con el Atlético Bucaramanga hincha de orgullo a Expéncer, quien también ha celebrado dos títulos de la Copa Claro con Botín de Oro y le ha aportado el talento de 13 santandereanas a la Selección Colombia.
Este licenciado en Educación Física seguirá dedicando su vida a entrenar mujeres, de quienes está dispuesto a seguir aprendiendo a ser más disciplinado, organizado y sensible, pero a las que también les continuará entregando su buena dosis de exigencia y trabajo para que no paren de crecer futbolísticamente.












