Desde 2018 y gracias al fin del conflicto armado, el Instituto Alexander von Humboldt, la UIS y la Gobernación de Santander unieron esfuerzos para darle vida a la expedición ‘Santander Bio’, un proyecto que hoy le entrega al mundo una nueva especie en territorios de paz.

Publicado por: Valesca Alvarado Ríos
A la orilla del río Cascajales, en El Carmen de Chucurí, uno de los tres municipios cuyos escenarios sirvieron para las expediciones de ‘Santander Bio’, fue descubierta una nueva especie: el cangrejo naranja de agua dulce.
Este crustáceo, cuyo nombre científico es ‘Phallangothelphusa tangerina’ y del cual no se tenía registros en la ciencia mundial, se convierte en el mayor hallazgo que hasta el momento deja este proyecto.
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Su recolección, hecha por biólogos del Instituto von Humboldt, la UIS y pobladores de la zona, se hizo de forma manual, y tras varios meses de estudios y análisis, se determinó que era un animal nuevo y único en el mundo.
“Cuando hablamos de nuevas especies nos referimos a todos los grupos de fauna y de flora hallados en la expedición. Colombia es el segundo país más rico en cangrejos de agua dulce y encontrar este animal nos demuestra la grandeza de los ríos de Santander. Y aunque por muchos años los cangrejos han hecho parte de la dieta de las culturas indígenas, el naranja es portador de un parásito, por lo cual no se aconseja su consumo”, explicó Brigitte Baptiste, directora del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt.

Si bien este descubrimiento es un gran avance para la ciencia, las investigaciones aún no culminan, pues esperan determinar otros factores, como por ejemplo su población o si está en riesgo.
Otros descubrimientos
Más de 60 expertos, 150 participantes y 200 colaboradores de las zonas exploradas permitieron tener nuevos registros de especies de fauna y flora endémicas de Santander.
“Tal vez el descubrimiento más grande fue la del cangrejo naranja, pero por medio de ‘Santander Bio’ pudimos encontrar ocho especies de microinvertebrados acuáticos, 324 especies de fitoplancton, 166 de zooplancton, 171 invertebrados, 232 especímenes de anfiobios y reptiles, 66 especímenes de mamíferos, 545 especies de aves y más de 29 mil artrópodos”, dijo el gobernador Didier Tavera.

Los expertos trabajan en los análisis de los especímenes para determinar si habrían más especies nuevas en la región.
Además, el mandatario hizo un llamado para que todos los santandereanos se comprometan al cuidado de estas especies, con el fin de preservarlas.
De la guerra a la vida
Tal vez uno de los aspectos más importantes de ‘Santander Bio’ es que sus expediciones se llevaron a cabo en zonas que años atrás fueron foco de la guerra y que hoy, gracias al fin del conflicto armado, pueden ser exploradas.
Es así como la selva húmeda tropical y los bosques subandinos de El Carmen de Chucurí; el bosque subandino y el páramo de Santa Bárbara; y los humedales y selva tropical de Cimitarra, se convirtieron en la nueva cara de la paz y la vida en Santander por medio de su gran biodiversidad.
“Colombia estuvo secuestrada por la ilegalidad y Santander no fue ajena de ello. Pero gracias a la época del postconflicto podemos hacer estas expediciones y entregarle a la humanidad un aporte tan grande como este”, concluyó el Gobernador.
El segundo mayor banco de tejidos del país
Otro de los grandes aportes de ‘Santander Bio’ es la construcción del segundo banco de tejidos más grande del país, que quedará en manos de la Universidad Industrial de Santander, UIS, con el objetivo de incentivar los procesos de formación de las ciencias de la biología y afines.
Dicho banco contará con todos los especímenes recolectados durante la expedición, así como con sus respectivas muestras de ADN y anotaciones hechas por los expertos.

“Este proyecto marcará la base principal del camino académico. Vamos a conservar cada una de las especies descubiertas durante la expedición y eso nos va a permitir tener un banco de tejidos nativo, lo que marca un precedente histórico porque será la puerta para muchas más investigaciones”, explicó Hernán Porras Díaz, rector de la UIS.
Según Porras, se espera que con la construcción de este banco de tejidos se incremente hasta en un 20% la cantidad de estudiantes en los programas de biología.
Además, se refirió a la necesidad de tener recursos para poner en marcha este proyecto de manera óptima.
















