Vanguardia Liberal continúa recorriendo los barrios de Bucaramanga.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Docenas de conjuntos residenciales le dan vida al sector invitado de hoy en nuestra sección comunitaria: Hablamos de la Ciudadela Real de Minas.
Las urbanizaciones allí levantadas poco a poco fueron ocupando los espacios de las extintas pistas de aterrizaje de lo que fuera el aeropuerto ‘Gómez Niño’ y, de paso, han convertido a esta comuna en una de las más pobladas de la capital santandereana.
Gracias a grupos ambientalistas y a la labor verde de varios vecinos, en medio de esta ‘selva de cemento’ han comenzado a ‘plantarse’ nuevos árboles que de alguna manera le dieron un respiro al entorno.
Y dentro de esta bella misión, la de rescatar el ‘verde’ de la Ciudadela, es importante resaltar las construcciones de los parques de ‘Las Cigarras’ y ‘Los Sueños’ que han mejorado el medioambiente de la zona.
También hay que mencionar que la Ciudadela hoy día es sinónimo de progreso urbanístico, goza de buenos puntos comerciales y además es la Comuna Educativa por excelencia, dada la gran cantidad de escuelas, colegios y centros de educación superior que allí están establecidos.
No obstante, el reto para el próximo alcalde de Bucaramanga en este sector será muy grande.
Si bien la anterior administración logró en 2014 construir dos grandes proyectos de infraestructura vial, como el Viaducto de la Novena y el Intercambiador del Mutis, será fundamental la recuperación la capa asfáltica, frenar los índices de accidentalidad y de alguna forma desembotellar el flujo de vehículos que a diario entran y salen de esta zona.
En palabras de los propios conductores que pasan por allí, este desorden es el responsable de que a determinas horas del día todo el flujo vehicular llegue a una vía como la carrera 17 y la ‘embotelle’ aún más.
Sinopsis del sector
Nombre: Ciudadela Real de Minas.
Número de la comuna: Siete.
Algunas de las urbanizaciones que la integran: Torcoroma, Chicó Real, Corviandi, Macaregua, Rincón de los Caballeros, Los Almendros, Plaza Mayor, San Remo, Los Búcaros, Los Naranjos, Palmeras, Ciudad Bolívar, Samanes, Paseo Real, Los Fundadores, Plaza Real, Centauros, Acrópolis, Torres de San Remo, Marsella Real, Juan Pablo, Las Palmas, Los Sauces y Alameda, entre otros.
Estrato: Cuatro.
Población: 47 mil 132 personas, según el último censo.
Establecimientos educativos: Es el ‘corazón de todas las instituciones de la llamada ‘Calle de los Estudiantes’. Entre los planteles están: Aurelio Martínez Mutis, Nuestra Señora del Pilar,
las Unidades Tecnológicas de Santander y la Universidad Manuela Beltrán, por citar solo a algunos planteles.
Puestos asistenciales: Queda bajo la cobertura del centro de salud de Ciudad Mutis y también está cerca la ‘Policlínica’.
Centros religiosos: Los fieles católicos acuden a las parroquias del Niño Jesús, La Consolata, Torcoroma y Juan Pablo II.
Zonas de sano esparcimiento: Parque de las Cigarras, el Coliseo Edmundo Luna Santos, la Cancha de Sóftbol, el Parque ‘David Martínez Collazos’ y el Parque de los Sueños.
Centro de vigilancia: El CAI Móvil de Real de Minas y el Comando de la Policía. Sin embargo, en casi todas las urbanizaciones existen sistemas de seguridad privado.
Reseña histórica de la Ciudadela
A finales de los años 70, varios urbanizadores le apostaron a construir lo que ellos llamarían: ‘Una ciudad dentro de la ciudad’. Para ello era preciso que se fueran definitivamente los aviones, que desaparecieran las pistas y que se apagaran los ensordecedores motores que ‘corrían’ por estos lados, justo en donde funcionaba el aeropuerto de Bucaramanga Gómez Niño.
Unos años antes, en 1974, un nuevo aeropuerto llamado Palonegro, más moderno e internacional, se construyó en uno de los cerros de la capital santandereana. Eso dejó amplios lotes en esta zona centro-occidente de la meseta.
Con el decolaje de la extinta terminal aérea, los terrenos que quedaron en la Ciudadela sirvieron de ‘puntos de aterrizaje’ para nacientes urbanizaciones como Plaza Mayor, Los Almendros y Macaregua.
Dicen que la Real de Minas se empezó a construir de abajo para arriba y que Ciudad Bolívar fue la prueba fehaciente de ello. De hecho, a finales de los 70 se colocó la primera piedra de esa unidad residencial, justo en el remate de las laderas que bordeaban al antiguo aeropuerto.
El promotor urbanístico encargado de ‘timonear’ el proyecto fue un hombre de Molagavita, quien prácticamente fue el ‘padre adoptivo’ de la Real de Minas: Hernán Gómez. Él, con el auspicio de la Empresa de Desarrollo Urbano, EDUB, que gerenciaba Jorge Reyes Puyana, hizo lo que parecía ‘quijotesco’: Construir sobre las pistas del viejo aeropuerto.
Luego vinieron Los Almendros, urbanización que fue diseñada por la EDUB, con el fin de darles vivienda a algunos empleados del Estado. Hoy esas zonas son las calles 60, 61 y 64 y la avenida El Papa; sin embargo, antes no eran otra cosa distinta a terrenos abandonados al filo de la escarpa. La EDUB planteó viviendas que respondieran a modelos convencionales, compuestas de tres pisos y en un lote relativamente pequeño.
La urbanización Plaza Mayor se construyó en un espacio abierto, evocando a las elegantes plazas de corte europeo.
De los momentos históricos de la Ciudadela aún se recuerda el mes de julio de 1986, cuando vino el ya desaparecido Papa Juan Pablo II.
La calle 61 con carrera 8 hasta la Policlínica, antes era una vía privada de Los Almendros. Ahora es el camino obligado a docenas de edificios.
Los Almendros, al igual que Ciudad Bolívar y Plaza Mayor, en síntesis son los ‘añejos’ sectores de la Ciudadela. Ellos siguen allí, aunque ya no están afectados con los ruidos de los aviones. Son los pilares de un sector que definitivamente no para de crecer y que es el hogar de miles de bumangueses.














