Bucaramanga
Lunes 28 de marzo de 2022 - 12:00 AM

Este es el histórico Parque Bolívar de Bucaramanga

Conozca a otro de los tradicionales parques de la capital santandereana. Está ubicado cerca al centro de la ciudad y entre sus principales características está el hecho de contar con una buena cantidad de árboles.

Foto: Jaime Moreno / VANGUARDIA
Foto: Jaime Moreno / VANGUARDIA

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Publicado por: Euclides Kilô Ardila

El Parque Bolívar, situado en el barrio del mismo nombre, se comenzó a construir en 1929 y poco después fue inaugurado. La fecha escogida para la entrega al servicio de la comunidad fue el 4 de mayo de 1930, cuando se conmemoró el primer centenario de la muerte del Libertador de Colombia.

De acuerdo con el arquitecto e historiador Antonio José Díaz Ardila, “en aquella época el Municipio recibió a título de donación un amplio terreno de los dueños de la Casa Quinta Hansen. El predio cedido fue el que hoy día abarca las carreras 22 y 23, entre las calles 37 y 39.

En 1950, la Academia de Historia de Santander identificó a este escenario como el del ‘Primer Ciudadano de Colombia’, tras un monumento especial que elaboró el escultor bumangués Carlos Gómez Castro, quien hizo un diseño de Simón Bolívar vestido de civil y sentado en el solio de la Presidencia. Detrás de su imagen se ve una figura femenina de pie, la cual representa a nuestra patria.

Hay que decir que la cercanía de este parque al Club del Comercio y la presencia de familias de abolengo le dieron en el pasado un talante exclusivo al Parque Bolívar.

Para entonces no existían grandes avenidas, el centro de la ciudad quedaba relativamente ‘lejos’ y, como si fuera poco, nadie había osado construir un solo edificio cerca al Parque del ‘Libertador’.

Las lavanderas de la Quebrada La Rosita recorrían el Puente de la Cochera, el cual se convirtió en el único nexo de la ciudad con la boscosa zona.

En esa época, alrededor del parque comenzaron a instalarse las familias más prestigiosas de la ciudad, quienes acondicionaron allí sus grandes mansiones.

De todos esos predios, el único que aún existe es el de la Familia Martínez-Villalba, una edificación considerada como un ícono arquitectónico de Bucaramanga. Está frente al costado occidente del Parque Bolívar y dentro de ella hoy funciona la sede del reconocido Centro Colombo Americano.

El presente

Muchos ciudadanos llegan al parque en busca de un momento tranquilo y agradable bajo los frondosos árboles que dan sombra. Hay ceibas, búcaros y oitíes entre otros.

Y si bien este es un parque histórico y un sitio de sano esparcimiento, es preciso decir que requiere de una buena intervención oficial.

Hay razones de peso para decir eso: el prado está algo deteriorado, a algunas de sus bancas les urge una brigada de reparación, sin contar con que se ha convertido en el improvisado hogar de la población migrante y de los habitantes de calle.

Hasta ahí el panorama diurno, porque al caer la noche, la historia es a un precio más alto. Llegan más indigentes y personas que consumen sustancias alucinógenas, convirtiendo el lugar en el fortín de la delincuencia y de la imprudencia. Además, el alumbrado público presenta serias deficiencias.

Andrés Castro, un bumangués que suele pasar por este escenario, considera que el “Parque Bolívar requiere de la pronta adecuación de un Comando de Atención Inmediata, CAI, que garantice la seguridad ciudadana, tanto de los que visitan este lugar, como los vecinos del sector”.

Al igual que hemos propuesto en otras visitas de parques de Bucaramanga, es preciso reiterar que se debería conformar un comité cívico y oficial que luche por la preservación de este emblemático parque de Bucaramanga. ¡Ojalá la propuesta tenga el eco oficial que se merece!

El Parque Bolívar, situado en el barrio del mismo nombre, se comenzó a construir en 1929 y poco después fue inaugurado. La fecha escogida para la entrega al servicio de la comunidad fue el 4 de mayo de 1930, cuando se conmemoró el primer centenario de la muerte del Libertador de Colombia.

De acuerdo con el arquitecto e historiador Antonio José Díaz Ardila, “en aquella época el Municipio recibió a título de donación un amplio terreno de los dueños de la Casa Quinta Hansen. El predio cedido fue el que hoy día abarca las carreras 22 y 23, entre las calles 37 y 39.

En 1950, la Academia de Historia de Santander identificó a este escenario como el del ‘Primer Ciudadano de Colombia’, tras un monumento especial que elaboró el escultor bumangués Carlos Gómez Castro, quien hizo un diseño de Simón Bolívar vestido de civil y sentado en el solio de la Presidencia. Detrás de su imagen se ve una figura femenina de pie, la cual representa a nuestra patria.

Hay que decir que la cercanía de este parque al Club del Comercio y la presencia de familias de abolengo le dieron en el pasado un talante exclusivo al Parque Bolívar.

Para entonces no existían grandes avenidas, el centro de la ciudad quedaba relativamente ‘lejos’ y, como si fuera poco, nadie había osado construir un solo edificio cerca al Parque del ‘Libertador’.

Las lavanderas de la Quebrada La Rosita recorrían el Puente de la Cochera, el cual se convirtió en el único nexo de la ciudad con la boscosa zona.

En esa época, alrededor del parque comenzaron a instalarse las familias más prestigiosas de la ciudad, quienes acondicionaron allí sus grandes mansiones.

De todos esos predios, el único que aún existe es el de la Familia Martínez-Villalba, una edificación considerada como un ícono arquitectónico de Bucaramanga. Está frente al costado occidente del Parque Bolívar y dentro de ella hoy funciona la sede del reconocido Centro Colombo Americano.

El presente

Muchos ciudadanos llegan al parque en busca de un momento tranquilo y agradable bajo los frondosos árboles que dan sombra. Hay ceibas, búcaros y oitíes entre otros.

Y si bien este es un parque histórico y un sitio de sano esparcimiento, es preciso decir que requiere de una buena intervención oficial.

Hay razones de peso para decir eso: el prado está algo deteriorado, a algunas de sus bancas les urge una brigada de reparación, sin contar con que se ha convertido en el improvisado hogar de la población migrante y de los habitantes de calle.

Hasta ahí el panorama diurno, porque al caer la noche, la historia es a un precio más alto. Llegan más indigentes y personas que consumen sustancias alucinógenas, convirtiendo el lugar en el fortín de la delincuencia y de la imprudencia. Además, el alumbrado público presenta serias deficiencias.

Andrés Castro, un bumangués que suele pasar por este escenario, considera que el “Parque Bolívar requiere de la pronta adecuación de un Comando de Atención Inmediata, CAI, que garantice la seguridad ciudadana, tanto de los que visitan este lugar, como los vecinos del sector”.

Al igual que hemos propuesto en otras visitas de parques de Bucaramanga, es preciso reiterar que se debería conformar un comité cívico y oficial que luche por la preservación de este emblemático parque de Bucaramanga. ¡Ojalá la propuesta tenga el eco oficial que se merece!

VOCES DE LOS CIUDADANOS

Luis Carlos Herrera: “Este es un parque muy ilustre, está en una zona céntrica y recuerda a nuestro prócer. Creo, eso sí, que le falta una poda”.

Antonio José Díaz: “Este bello escenario queda en el corazón de un barrio histórico, como lo es el Bolívar. Destaco de él, el gran monumento del Libertador”.

Luis Daniel Lizcano: “Es un sitio de sano esparcimiento para la familia y para todos los vecinos. Yo vengo con frecuencia con el niño para que se distraiga. De todas formas, pienso que falta más presencia policial por estos lados”.

Nancy Díaz: “Lo que más me gusta del Parque Bolívar es la gran variedad de árboles con los que cuenta. Me encantan en especial sus dos ceibas”.

Alirio Plata: “El parque Bolívar es un sitio agradable en muchos aspectos, pero le falta mantenimiento. Pienso que requiere de una mayor inversión presupuestal para garantizar su limpieza y orden”.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila

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