Es evidente que el servicio de bus urbano en la capital santandereana empeora. Cada vez es más crítico, para los pasajeros, esperar las tradicionales rutas.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Las deficiencias que registran tanto el Sistema Integrado del Transporte Masivo, SITM, como el Transporte Público Colectivo, TPC, son críticas en el área metropolitana de Bucaramanga.
Los usuarios sostienen que deben esperar en los paraderos de buses entre 45 minutos y una hora para poder acceder a una ruta de bus.
Es tan grave la situación que en sectores como La Joya y Alfonso López, adscritos a la Comuna García Rovira, la gente les ha solicitado a conductores de algunos buses particulares que desvíen sus recorridos y pasen por sus barrios, de tal forma que puedan transportarse en esos vehículos y acceder al servicio.
Estos buses, algunos de los cuales han sido retenidos por las autoridades de transporte dada la ilegalidad en ese tipo de operaciones, hacen desvíos de sus trayectos habituales para transportar a más de ocho mil personas; esto, ante la falta de frecuencias de la ruta AB1 del Metrolínea.
La comunidad ha hecho acuerdo con los conductores de varias empresas, ante la imposibilidad de usar los vehículos del Transporte Masivo.
“Se venía trabajando con los conductores, pero desafortunadamente los buses fueron retenidos. Esto lo hacíamos ante el deficiente servicio de Metrolínea”, dijo Esmer Rojas, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio La Joya.
Vale recordar que hace algunos días, el Área Metropolitana de Bucaramanga, AMB, y la Dirección de Tránsito Local frenaron el accionar de tres buses de la empresa de transporte público Lusitania, los cuales supuestamente aceptaron las peticiones de estos vecindarios y se desviaron de sus rutas.
Para el mencionado líder cívico, “disponer de estas rutas ha sido la única estrategia para que la comunidad del barrio pueda contar con el servicio de transporte. Aquí, en nuestro sector, las líneas de buses autorizadas por el Municipio duran una eternidad en pasar. Así es muy difícil”.
Esta situación se ha registrado en otros barrios como Limoncitos, Pantano, Ciudad Norte, San Rafael, La Feria y Chapinero, por citar solo unos cuantos.

Respuesta oficial
Sobre la queja de los usuarios del servicio de bus, Fabián Fontecha, subdirector de transporte del AMB, aseguró que ya se convocó a una reunión con estas comunidades en la que se están revisando las peticiones en temas de movilidad.
Los buses que fueron retenidos no estaban autorizados para movilizarse, ni para recoger pasajeros ni cobrar un pasaje de $2.000 como lo estaban haciendo, toda vez que la ruta que debían estar cubriendo era la de Laureles - Oasis - Reposo - Carretera Antigua - González Valencia - Carrera 16 y Centro, y por la que tenían que estar cobrando $2.800.
El AMB sostiene que si bien el Transporte Público en Bucaramanga viene atravesando por una situación difícil, ha sabido mantenerse y, en la actualidad, sigue generando las coberturas requeridas por los ciudadanos que a diario se desplazan por el territorio.
Gracias al esquema de acuerdos comerciales entre el Transporte Público Colectivo con el Transporte Público Masivo, se han suplido las necesidades que en el sistema masivo se han generado debido a la salida de uno de sus operadores, y de la reducción de flota de su único operador actual.
Las posibles contingencias que se presenten se controlarán a través del fortalecimiento del transporte público garantizando la oferta del individual y el colectivo.
Actualmente, la capacidad transportadora del TPC se mantiene con 964 flotas, de las cuales se encuentran activas el 84 % que movilizan unos 120 mil pasajeros diarios. Y por parte del TPI, 7.218 capacidades, de las cuales circula el 97 % movilizando alrededor de 180 mil usuarios diarios.
Las autoridades invitan a los ciudadanos a hacer uso del transporte público o de medios alternativos de transporte como la bicicleta: “La sostenibilidad de nuestra ciudad depende de los hábitos que adoptemos para contribuir a una mejor movilidad y calidad del medio ambiente”.
Voces de algunos usuarios

* Jorge Vega: “Yo vivo en el barrio La Feria y le cuento que por mi sector es una auténtica tortura tomar el servicio de bus. Es claro que el servicio de transporte urbano de Bucaramanga es un desastre”.
* Luis Antonio Guevara: “A nosotros, los que vivimos en Ciudad Norte, se nos dañó el transporte urbano hace años. A uno, como usuario. le salen raíces esperando que pase al menos una ruta de bus”.* Agustín Aguilar: “Yo me he acostumbrado a moverme en bicicleta, entre otras cosas, porque el servicio de bus en Bucaramanga no es el mejor. Antes las rutas del transporte convencional sí eran buenas, ahora no funcionan bien”.















