El nombre de la biblioteca evoca a Gabriel Turbay Abunader, reconocido médico santandereano y político sobresaliente, de ascendencia libanesa. Fue un ilustre egresado del colegio San Pedro Claver, senador, ministro y candidato presidencial.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Durante sus 50 años de existencia, la Biblioteca Pública Gabriel Turbay ha sido la sede de numerosos eventos culturales de la ciudad, los cuales han abarcado diferentes disciplinas como la literatura, el arte, la música, el teatro y la danza.

De hecho, su legado se encuentra en las colecciones disponibles de ese centro de documentación y en el hoy Instituto Municipal de Cultura y Turismo, Imct. Tales colecciones salieron a la palestra hoy, 3 de septiembre, en las denominadas ‘bodas de oro’ de ese recinto. Libros, revistas y afiches de la programación cultural, así como un archivo fotográfico, una colección de obras de arte del Imct, grabaciones y discos de la emisora Luis Carlos Galán, además de la historia de las bibliotecas satélites y las unidades móviles, se rememoraron ayer.
Han sido cinco décadas de historia, tanto que la Gabriel Turbay es parte del patrimonio de la ciudad y ha sido disfrutada por estudiantes, adultos y en general por las familias de Santander. Todos, a través de sus experiencias desde la infancia hasta la actualidad, tienen marcados sus recuerdos y su relación con este icónico lugar.

Su historia, de manera oficial, comenzó a escribirse el 3 de septiembre de 1973, cuando la Biblioteca Pública Gabriel Turbay fue oficializada mediante el acuerdo 060 del Concejo.
La idea surgió por de dos grandes hombres, que hicieron parte de Vanguardia. Uno de ellos fue el ya fallecido Rodolfo González García, santandereano y director de este diario; y el otro fue el sociólogo Jorge Valderrama Restrepo, quien en ese momento era director del magazín dominical de esta casa editorial.
En agosto de 1973, González García, siendo presidente del Cabildo, propuso la idea de la Biblioteca Pública Gabriel Turbay como un instituto descentralizado de la administración municipal. El alcalde de ese año era Rafael Rueda Prada; y el gobernador, Rafael Pérez Martínez.

El primer director de la Biblioteca fue, de manera precisa, Jorge Valderrama Restrepo, y su primera sede fue una casa alquilada en la carrera 27 con calle 51.
Los primeros 130 libros fueron donados por la Unión Soviética a través de la gestión del entonces embajador Alfonso Gómez Gómez. Luego se sumaron 1.800 ejemplares que pertenecían a la extinta oficina de divulgación cultural municipal.
En 1975, la Biblioteca se trasladó a la carrera 28 con 32, donde se ofrecían servicios de colección general y se inició el servicio de hemeroteca.
Un año más tarde, la Alcaldía de Bucaramanga, representada por el mandatario Alfonso Gómez Gómez, cedió un terreno junto al Parque de los Niños para la construcción de la sede definitiva. Sin embargo, los trabajos de construcción se suspendieron por falta de recursos.
En 1979, el mismo Rodolfo González García, quien ya era representante a la Cámara, presentó un proyecto de ley en el Congreso de la República para rendir homenaje al político Gabriel Turbay, en el octogésimo aniversario de su nacimiento. Este proyecto estableció la participación financiera de la Nación en la construcción, dotación y funcionamiento de la sede.
En 1981, la firma Congring Limitada se encargó de continuar la obra, y en julio de 1982, el presidente de la República, Julio César Turbay Ayala, inauguró la sede actual.

Se inició el proceso de dotación y apertura de nuevos servicios, todo bajo la dirección de Jorge Valderrama Restrepo.
En 1986, González García y Valderrama Restrepo elaboraron el proyecto para la creación de la emisora cultural Luis Carlos Galán Sarmiento; y el 5 de julio de 1992, el Ministerio de Comunicaciones le asignó a la biblioteca la frecuencia 100.7 en FM.
Unos meses antes se habían creado el Instituto Municipal de Cultura y la Estampilla Pro Cultura Municipal. La Biblioteca se convirtió en una división operativa encargada exclusivamente de los asuntos bibliotecarios locales.
Otro dato clave: el auditorio de la Gabriel Turbay lleva el nombre de Pedro Gómez Valderrama, en honor a este escritor santandereano, natural de Zapatoca.
Para recordar y resaltar
La Biblioteca Pública Gabriel Turbay participó con éxito en la versión especial del Premio Nacional de Bibliotecas Públicas “Daniel Samper Ortega”, la cual hizo reconocimiento a las bibliotecas públicas en el marco de la emergencia sanitaria pasada. El premio, que permitió fortalecer los servicios de apertura gradual de la biblioteca por medio del proyecto “La biblioteca se toma la calle de las letras”, promovió los espacios para la lectura, la escritura y la oralidad en lugares abiertos y guardando los protocolos de bioseguridad.
Con esta distinción, la biblioteca adelantó gestiones en 2021 para que los habitantes de la ciudad pudieran disfrutar de jornadas de ludoteca dirigidas a primera infancia y cuidadores, en las cuales encontraran espacios artístico-culturales que incluyeron literatura, juego y arte.















