La idea de la Alcaldía de Bucaramanga es transformar el sector del ‘Mercado de las Pulgas’ en un centro comercial de ventas de artículos usados, pero organizados en locales.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Desde hoy empezó a funcionar un puesto de atención institucional de la Alcaldía de Bucaramanga en el neurálgico ‘Mercado de las Pulgas’, de manera más exacta entre las carreras 13, 14 y 15 con calles 18 y 19, a la entrada del sector del barrio Gaitán.
Ese punto se encargará de mantener el orden y garantizar la seguridad en la zona, con presencia de uniformados e inspectores del espacio público.
Como se recordará, hace un mes el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán Martínez anunció lo que será la transformación del popular ‘mercado’; de tal forma que ese lugar ya no sea un centro de acopio y venta de drogas y objetos robados: “La idea es que sea un sitio distinto, ordenado y en donde se garantice la comercialización de artículos usados, no hurtados”.
Beltrán Martínez les solicitó a los líderes de este comercio informal el respeto por el espacio público en las vías aledañas al sitio de ventas; de igual forma, pidió el compromiso de los comerciantes con la seguridad.
Inicialmente, el Municipio comenzará con la remoción escombros, basura y mercancías que se ubican en la zona.

Según el propio alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán Martínez, “vamos a recuperar este lugar con ofertas legales de la Administración. Plantearemos la posibilidad de reubicar a los informales en los puntos institucionales que existen en centros como San Bazar y Feghali”.
Para nadie es un secreto que las calles 18 y 19, entre las carreras 13, 14 y 15, están a merced de los habitantes en condición de calle, del comercio informal e incluso de las bandas delincuenciales; sin contar que en esa área es evidente la contaminación ambiental y la invasión del espacio público.
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Los propios vecinos del barrio Gaitán denuncian que “es imposible asomarse por estas cuadras; al menos se tiene que ir de la mano de un conocido para sobrevivir, porque por estas calles se vive una lucha por el poder y por el control de las redes del microtráfico”.
Por encima del rebusque de los informales y del trabajo digno que realizan muchas personas, que intentan salir adelante con los expendios ambulantes, hay estructuras dedicadas a la comercialización de estupefacientes, que incluso han abarcado ‘manzanas’ enteras para las ofertas de esas drogas.

“Ustedes, los comerciantes, son los responsables de que aquí no se meta gente con cosas ilegales, ustedes que llevan aquí años saben quién es la señora de los tintos, la que vende ropa. Yo no quiero utilizar nunca la fuerza”, precisó la primera autoridad del municipio.














