Los ciudadanos han sido testigos de atracos, sicariatos, robos masivos, homicidios y actos de violencia. ¿Esos son casos aislados o realmente la inseguridad nos tiene azotados?

El pasado domingo un taxista fue asaltado en una calle del barrio Mirador; hace varias semanas una mujer murió, tras recibir una bala perdida, luego de un sicariato ocurrido en una reconocida tienda de la calle 37 con segunda; en marzo pasado, varios criminales protagonizaron un tiroteo en el norte de Bucaramanga, hecho que se dio justo cuando varios menores de edad jugaban fútbol; es más, hace unos cuantos días un hombre asesinó por una cerveza a un habitante de calle, en fin...
En Bucaramanga, la sensación de inseguridad ha tomado fuerza entre sus habitantes, quienes manifiestan el temor constante de ser asaltados en plena vía pública o de convertirse en víctimas de un fuego cruzado en medio de la cotidianidad. Todo esto ha generado un clima de preocupación generalizada.
Los reportes de robos a mano armada y la presencia de bandas delincuenciales en diversos sectores de Bucaramanga han contribuido a alimentar esta sensación de inseguridad.
Un sondeo hecho ayer, a través de la cuenta de ‘X’ de Vanguardia.com, el 82 % de nuestros usuarios dijeron que “no se sienten seguros en Bucaramanga”.
Ante esta situación, ellos exigen medidas urgentes por parte de las autoridades locales para reforzar la seguridad en las calles y brindar mayor protección ciudadana.
Y aunque el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán Martínez, sostiene que las cifras delincuenciales han bajado, en comparación con 2023, los permanentes, crecientes e incontrolables hechos de violencia -atracos, sicariatos y riñas- están poniendo en duda la energía y la decisión con que han arrancado su administración.
Para Yani León, experta en temas urbanos, “la percepción de inseguridad es tal vez una de las dimensiones más complejas en el análisis de la seguridad, en la medida en que la naturaleza subjetiva del ciudadano no permite una cuantificación integral de los delitos”.
Ella no desconoce que “son múltiples los casos de inseguridad que se han padecido en los últimos meses en Bucaramanga, los cuales han perjudicado la tranquilidad y han impactado negativamente a la opinión pública en lo que va del presente año en la ciudad. Sin embargo, también es cierto que las cifras que entrega la Policía hablan de una evidente disminución en los actos delincuenciales”.
Publicidad
José Alfredo Riaño, sociólogo, argumentó que “aunque las cifras de inseguridad disminuyen, los sondeos de percepción y victimización dejan ver que la percepción que tienen la ciudadanía sobre niveles de inseguridad son preocupantes”.
El delito que más preocupa a los ciudadanos sigue siendo el hurto a personas, seguido del homicidio: “Crece la percepción de inseguridad en la calle como el espacio más inseguro, el cual pasó de un 35 % a un 55 %, seguido de los puentes peatonales (22 %)”.

De acuerdo con los diálogos ciudadanos que realizó el Instituto de Estudios Políticos de la Unab, a través del programa Bucaramanga Cómo Vamos, “los residentes de las comunas denuncian que ocurren robos a cualquier hora del día e incluso que están asesinando a quienes hablan sobre las problemáticas de los vecindarios; sin contar que los actos de inseguridad generados por la drogadicción, la pobreza y el desempleo tienen convertidos a los barrios en auténticos lugares de alto riesgo”.
Los entrevistados sugieren que “se debe tener mano dura contra los delincuentes” y “hacer cumplir la ley”, así como desarrollar programas de convivencia.
A su juicio de Manuel Molina, edil de Bucaramanga, “es necesario trabajar de manera conjunta entre la ciudadanía y las autoridades para recuperar la confianza en el entorno urbano y garantizar la tranquilidad y la paz que todos los habitantes de Bucaramanga merecen”.

En palabras de Julio César Acelas, experto en temas de seguridad, “a pesar de las estrategias planteadas por la presente administración local y del apersonamiento y la retoma de la iniciativa en el tema de seguridad, que se había perdido, las cifras de homicidios, al menos en Bucaramanga, así como las de las lesiones personales en todo el departamento, siguen en crecimiento en relación al año pasado”.
“Es el sicariato quizá la modalidad qué más incrementa la sensación de inseguridad y miedo en barriadas y calles. Lo más grave es que el tema ha dejado de ser solo retaliaciones entre bandas y traquetos, y se está convirtiendo en la más utilizada para resolver disputas y discusiones entre los ciudadanos, el recurso más común y a la mano para dirimir las disputas en una ciudad, que durante años ha doblado la tasa nacional de lesiones personales del país”, argumentó.
Publicidad
El experto esgrimió fuentes del Observatorio Ciudadano, según las cuales, “se ha consolidado un mercado de sicarios, activo y dinámico. Las tarifas para atentar contra la vida de alguien, oscilan entre $500.000 y $10 millones de acuerdo al grado de exposición e importancia de la víctima: un simple distribuidor de drogas en un barrio popular, un jíbaro armado o con escolta, un comerciante o un joven por una simple disputa”.
Voces ciudadanas
Luis Meléndez: “La inseguridad en Bucaramanga se traduce en algo claro: la falta de oportunidades. Pese a ello, creo que aquí hay gente honesta y trabajadora”.
Jorge Romero: “La ciudad respira inseguridad por todos lados. En cualquier lado lo atracan a uno y, la verdad, los ciudadanos nos sentimos indefensos”.
Publicidad
Carlos Santos: “Esta ciudad es muy insegura. Y el panorama empeora, porque aquí matan por una cerveza, por un teléfono, por unos tenis, por chistar, por todo”.
Vladimir Mendoza: “La ciudad tiene muchos sitios por donde no se puede pasar. Aquí la clave es no dar papaya y estar con los ojos bien abiertos”.
¿Qué responde el alcalde?
Jaime Andrés Beltrán Martínez, alcalde de la capital santandereana, respondió que “la cifra de hurtos en Bucaramanga ha disminuido en un 31 % en comparación de los años anteriores. En lo que va del año, en cifra de robos a personas a establecimientos comerciales en motos ha disminuido de manera significativa; pero lo que más sorprende es el esclarecimiento de los hechos que ha crecido casi en un 54 % en comparación del año pasado”.
Publicidad
“La cifra en la que vamos alcanzados es en la de homicidios. Llevamos un caso por encima del año anterior y esto tiene que ver con: 1. Ajustes de cuentas entre estructuras criminales y 2. El tema de riñas por intolerancia”, precisó.
“Pero si lo analizamos bien, Bucaramanga ha mejorado de forma significativa en el tema de hurtos, pues naturalmente y la delincuencia es un factor que obedece a hechos puntuales como la migración, las estructuras criminales que utilizan a los jóvenes para el delito y también, pues el quien busca alguna otra manera ganarse la vida fácil”.
“Nuestra administración ha hecho un trabajo duro por atacar todas estas estructuras, pero la fachada que están utilizando los criminales cada vez son más diversas y hace que el trabajo tenga que tener mucha más investigación”, añadió.
“Las cifras que arroja la Policía son resultados importantes, por eso la ciudadanía no se puede quedar solamente en un tema de percepción”, puntualizó.


















