Vanguardia recorrió la carrera 26, entre las calles 32 y 37, más conocida como Paseo España. Durante este trayecto vial, que es objeto de una remodelación, los vecinos y los comerciantes manifestaron su preocupación por la excesiva demora en la culminación de este proyecto

Si hay una obra de infraestructura que hoy ‘saca de casillas’ a la comunidad es la remodelación del Paseo España, la cual cumple justo hoy un año y medio en ejecución.
Lo que en un principio se anunció como un proyecto que embellecería la vía y que mejoraría la movilidad de esa emblemática zona de Bucaramanga, sobre la carrera 26, entre el Parque de los Niños y la calle 37, es en la actualidad un ‘camino de herradura’ y un ‘viacrucis’ para residentes, vecinos y transeúntes, debido a la demora.

Desde el inicio del proyecto, los habitantes y comerciantes del Paseo España han tenido que lidiar con el caos generado por el cierre parcial del tramo vial y la falta de accesos adecuados para sus negocios.
Muchos se han visto obligados a cerrar temporalmente sus establecimientos comerciales debido a la disminución drástica de clientes y las evidentes dificultades para el transporte de sus mercancías.
El descontento ciudadano ha ido en aumento a medida que pasan los meses y la obra sigue sin concluir, pues la gente vive atosigada y atrapada en un laberinto de polvo, lodo y ruido. ¡Y cuando llueve el panorama es más desalentador!
Muchos se quejan de la falta de transparencia en los plazos oficiales de ejecución y de la poca comunicación sobre los avances reales de la remodelación.

Ellos recuerdan que esta fue una obra que emprendió el pasado gobierno de Juan Carlos Cárdenas Rey y que, por supuesto, heredó el alcalde entrante.
“Mis ventas han disminuido considerablemente durante este periodo de obras: la falta de acceso fluido a mi negocio, la presencia de escombros y maquinaria pesada en las inmediaciones, y la escasez de estacionamientos han sido solo algunas de las dificultades a las que nos enfrentamos a diario”, dijo Juan Carlos Moreno, quien tiene un negocio en la zona.
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La paciencia de los vecinos se ha agotado ante la prolongada demora de las obras y la falta de respuestas concretas por parte de la interventoría. Las promesas de una pronta finalización de la remodelación se han ido diluyendo con el tiempo, dejando a la comunidad en un estado de incertidumbre y desesperación.

“Estas cuadras están convertidas en áreas desoladas y en ruinas. La sensación de abandono es palpable en el ambiente, y nos sentimos a la deriva”, dijo Manuel García, vecino del lugar.
Como él, los demás residentes claman por una solución urgente a esa problemática. Solicitan respuestas y acciones concretas por parte de las autoridades para poner fin a este ‘viacrucis’ que han tenido que enfrentar durante más de un año y medio.
Las obras
Son más de $ 10 mil millones los que invierte el Municipio en este proyecto que, en el papel, pretende mejorar la infraestructura urbana y la calidad ambiental del emblemático corredor de la ciudad.
Se están interviniendo 9.480 metros cuadrados de espacio público y más 750 metros lineales de la malla vial, los que conforman este corredor que conecta al Parque de los Niños con el Museo de Arte Moderno de Bucaramanga.
Su nuevo diseño, tal y como se pensó en noviembre del año 2022, reconstruiría principalmente su huella ambiental con la siembra de 88 árboles y más de 875 metros cuadrados de zonas verdes. Las mejoras que se ejecutarían abarcarían desde el perfilamiento vial, la reposición de redes de servicios públicos y la nivelación de la calzada.
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De igual manera, se renovaría su mobiliario, incluido elementos como bebederos de agua, sillas en concreto y cestas de basuras.
¿Qué dice el Municipio?

El propio alcalde, Jaime Andrés Beltrán Martínez, se hizo presente en la zona hace tres semanas y realizó un recorrido por el Paseo España, sector con alta complejidad en la movilidad de vehículos y peatones por esa obra de infraestructura, que quedó abandonada por parte de la anterior administración.
En favor de los ciudadanos que residen y transitan por el sector, el jefe del Gobierno Local se comprometió con la comunidad para entregar una solución provisional, “con el propósito de mejorar la circulación de la carrera 26″.
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“No podemos dar un margen de error. Estamos buscando cómo medianamente se les arregla, para que los carros fluyan, pero haciéndoles entender que es una medida provisional mientras se pueden concluir estas obras”, enfatizó Beltrán Martínez.
Así las cosas, el secretario de Infraestructura del Municipio, Jorge Alejandro García Henao, supervisó la solución temporal para la comunidad: “Asumimos la responsabilidad y vamos a responder y resolver esta situación. Lo que hemos hecho, por ahora, son unas medidas provisionales para poder solucionar unos baches que, por efecto del tránsito de vehículos y lluvias, se acrecentó y desmejoró la calidad de la vía”, indicó García Henao.
El compromiso de la actual administración es reiniciar el contrato con su respectiva interventoría para inicios de mayo, lo que logrará la ejecución de obra durante seis meses y poder entregarle a la comunidad el contrato terminado del Paseo España, de tal forma que termine este ‘viacrucis’ que ha afectado la tranquilidad de los ciudadanos.
Voces de la comunidad afectada
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Carlos Quintanilla: “Como comerciante del sector tengo que denunciar que estas obras del Paseo España tienen mi negocio en la ruina. No sé por qué se demoran tanto en algo que no abarca más de seis cuadras”.
Yolanda Quiroz: “Si usted me pregunta, este ha sido un viacrucis de nunca acabar. Quienes vivimos por estos lados no vemos la hora de que se terminen estas ejecuciones. Son puros retrasos y pañitos de agua tibia”.
Yesenia Esparza: “Es increíble en lo que está convertido el Paseo España. Aquí se nos han alejado los clientes, pues a nadie le gusta pasar por un lugar donde solo hay tierrero, escombros y barro. El constructor improvisa mucho”.
Ricardo Guarín: “Soy administrador de un conjunto residencial de esta zona del Paseo España y veo cómo los aquí residentes ‘se ven a gatas’ para entrar y salir de nuestra unidad habitacional. Los que más padecen son los adultos mayores”.
















