Bucaramanga
Domingo 19 de mayo de 2024 - 11:18 AM

Los muertos que deja la extracción de oro en el Páramo de Santurbán

¿Cuántas personas han muerto detrás de obtener el sueño de hallar oro en Santander? Investigación sobre esta peligrosa actividad que realizan muchas personas sin la debida experiencia, equipos y medidas de seguridad. En la región no hay datos y reina “la ley del silencio”. Piden que la Fiscalía investigue denuncias de supuestas desapariciones en minas.

Mina de Oro en el municipio de California, Santander. En la zona de registra  explotación ilegal de oro y plata.
Mina de Oro en el municipio de California, Santander. En la zona de registra explotación ilegal de oro y plata.

Compartir

Vista a la distancia, la montaña parece un lugar tranquilo. El verde de los árboles es desmenuzado por un viento frío. A veces llega la neblina, mientras que las nubes, como fantasmas, están siempre yéndose y regresando. La montaña entonces no da señal, desde lejos, que algo haya malo en ella. Más cerca, no obstante, todo cambia. El verde desaparece en algunos sectores para darle un tono marrón desértico. Emergen socavones, que parecen brotar por todos lados. El Páramo de Santurbán entonces es un andamio de minas, dinamita, mercurio, cianuro, sed de oro y costales de piedras con la esperanza que al triturarlos aparezca el dinero color amarillo.

La zona minera, ubicada a unos 12 kilómetros del casco urbano de California, Santander, tiene sus laderas heridas por una red de socavones, algunos muy artesanales, con más 500 mil metros de perforaciones y más de cuatro kilómetros de desarrollos subterráneos. De allí salen grandes cantidades de oro y plata de forma ilegal. Estas minas, antiguos rezagos de lo que fue la exploración que adelantó la firma Eco Oro hasta 2019, es sinónimo de la explotación minera sin control, el tráfico ilegal de explosivos y la contaminación con metales pesados de quebradas.

Por eso a veces, la montaña maltrecha toma represalias. El péndulo del desastre entonces se mece en sentido contrario. Realidad dolorosa. Recordatorio de que la mina también es una tumba, donde se afirma que algunos descansan en paz. ¿Quiénes lo dicen? Varios consultados por Vanguardia este semana en California, pero que no se atreven a identificarse. Nadie habla de frente el tema en la región minera.

- Solo le digo que la montaña esconde a sus muertos, - afirman.

DCIM\101MEDIA\DJI_0621.JPG
DCIM\101MEDIA\DJI_0621.JPG

California está ubicada a 51 kilómetros de Bucaramanga, en inmediaciones del Páramo de Santurbán. Se trata de una zona históricamente dedicada a la minería en la provincia santandereana de Soto Norte. En esta área se calcula que están enterradas 10 millones de onzas de oro y 74 millones de onzas de plata. Precisamente la búsqueda de estos metales generó, el pasado miércoles, la muerte de tres personas, incluido un menor de edad. Otros 10 hombres resultaron afectados por inhalación de monóxido de carbono y recibieron atención en centros médicos de California, Suratá y Bucaramanga.

El hecho ocurrió en un socavón, recientemente abierto, en el sector conocido como La Alta de la vereda Angosturas, ubicada a una media hora del pueblo. Esta zona pertenecía al proyecto de la multinacional canadiense Eco Oro. En este lugar murieron Luis Fernando Pérez García, de 25 años de edad; Carlos Estiben Gil Zapata, de 29 años, y César Yon Luis Castillo Ramos, de nacionalidad venezolana y 17 años de edad, pero quien llevaba más de una década residiendo en la región. En cuanto a los heridos, las autoridades aseguraron que siete son colombianos y tres venezolanos. Estas personas tienen edades que oscilan entre los 18 y 36 años de edad.

Aunque en los medios de comunicación se les atribuyó el título de mineros a estas personas, en la región, muchos afirman que no lo serían en realidad, debido a la poca experiencia en el trabajo en los socavones. Su presencia en esta mina obedecía, según la misma comunidad, a la búsqueda de la llamada “piedra” (material con oro y plata). Una práctica cada más frecuente entre quienes no tienen arraigo, experiencia y conocimiento en minería.

Dependiendo de la calidad de esta piedra, se obtiene el oro y la plata mediante un proceso en el que se tritura el material con mercurio y cianuro, cuya comercialización y uso es ilegal. No obstante, pese a las restricciones, siguen ingresando a la zona por medio de una red ilegal que parte desde Bucaramanga.

Publicidad

Uno de los comerciantes ilegales de mercurio para la zona de California, quien pidió reserva de su identidad, le contó a Vanguardia “que existen varias formas de subir el mercurio al páramo. Una es hacerlas pasar como si fueran extintores de los carros. Tiene casi el mismo tamaño. Soy un intermediario entre la gente que lo trae del exterior y los mineros de California y otras regiones. Alguien me dice que necesita mercurio, y yo se lo consigo. El mercurio se vende en tarros de 33,4 kilos. Se parece a un envase de gaseosa. Compro cada pipeta a $25 millones y las vendo a $30 millones”.

Sobre la emergencia en el socavón, Fabio Maldonado, director del Gran Pacto Social Por California y líder de los mineros tradicionales de la región, lamentó lo ocurrido. No obstante, aclaró que estas personas “no eran mineros con tradición. Si usted mira, todos son muy jóvenes y carecían de la experiencia para realizar estos trabajos. Esta no es una labor sencilla. Se necesita experiencia. A ellos se les ocurrió meterse a la mina en busca del oro y ocurrió la tragedia…”.

A su turno, Ludwig Guerrero, de 43 años, presidente de la asociación de mineros Asomichitareros, aseguró que este era un socavón que se estaba explorando desde hace unos cinco o siete meses atrás, es decir, es relativamente nuevo. Además, admitió que buena parte de las personas involucradas en la emergencia, por su juventud, no hacen parte de los llamados mineros ancestrales de California.

“Ellos encendieron una motobomba para sacar el agua. Se confiaron (porque el equipo estaba al interior del socavón y no es apto para esta minería subterránea). El gas tiende a meterse al fondo de la mina. A ellos los encontraron a unos 30 metros de profundidad. Murieron sin conocer el oro, porque esa mina no había dado nada de oro. No se le había visto ni medio gramo…”.

Al respecto, Eduard Jesús Sánchez, jefe de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres de Santander, indicó que se trataba de una mina ilegal de extracción de oro. “Cuando se ingresó al socavón se encontró una motobomba. Las razones de por qué estaba allí las determinará una investigación. Estas personas mueren por inhalación de monóxido de carbono, según el primer reporte de las autoridades de salud…”.

A esta situación se suma que la Agencia Nacional Minera alertó hace dos años los riesgos de una grave emergencia por la minería ilegal en la zona de Soto Norte, debido a la inestabilidad de la roca al interior de las minas debido a que muchos socavones no cumplen con los requisitos mínimos para realizar actividades mineras.

“Se comprobó que hay desprendimientos al interior de túneles. En cualquier momento la región y el país se pueden ver abocados a un accidente, sin precedentes, si se continúan las labores de esos mineros. Podemos tener riesgo de un accidente muy grave por un derrumbe de estas minas (ilegales)...”, precisó un informe de Agencia Nacional Minera.

Publicidad

¿Muertos y desaparecidos?

¿Cuántas personas han muerto en la búsqueda de oro y plata en el área del Páramo de Santurbán producto de la minería ilegal? Esta zona está dentro de los límites del antiguo título minero de Eco Oro. Se trata de 280 hectáreas que le correspondía explorar a esta multinacional canadiense. Buena parte de ese terreno está en el Páramo de Santurbán. En la actualidad, esta área abandonada a su suerte por el Estado tras la salida de Eco Oro el 29 de marzo de 2019, carece de la presencia permanente de las autoridades. La multinacional estuvo durante más de 20 años en fase exploratoria y debido a la delimitación del ecosistema no pudo extraer ni un gramo de oro, pese a una inversión cercana a los 250 millones de dólares.

Vanguardia consultó y encontró que por un lado aparecen los testimonios de los propios mineros ancestrales que relatan, al menos, 20 muertos en los últimos años. Tres personas, que no tienen una relación directa entre ellos en California, el pasado viernes, le dijeron a un periodista de Vanguardia que, por lo menos cuatro personas migrantes, presuntamente habrían muerto en algunos de los socavones donde de manera ilegal se extrae oro en el Páramo de Santurbán. Los testimonios refieren además que familiares estuvieron presuntamente hace unos meses atrás preguntando por ellos en esta zona.

“Varios en el pueblo los vimos indagando por sus familiares…”, dijo un residente.

Bloque HTML de muestra

Otros afirman que cuatro migrantes más han resultado heridos en el proceso de extracción. Se asegura que fueron llevados a centros clínicos y abandonados a su suerte.

Publicidad

“Cuatro venezolanos murieron haciendo minería ilegal. Ellos nunca fueron reportados. La montaña se los quedó. Es gente que se mete sin ninguna experiencia y eso es un peligro. Los otros cuatro los sacaron mal heridos y los dejaron abandonados en hospitales de Bucaramanga. Allá los dejaron diciendo que se trató de un accidente de motocicleta. Como se trata de personas que nadie conoce, que son nuevos en la región, pues nadie pregunta por ellos. Nadie hace escándalo. Esto lo sabe la comunidad minera, pero nadie dice nada…”, dijo un residente de California.

Vanguardia intentó en reiteradas oportunidades conocer la versión del alcalde de California, Danilo Valbuena Pabón, sobre estas denuncias. El funcionario no atendió en la última semana las reiteradas llamadas de Vanguardia. Hace 15 días, en diálogo con esta redacción, el mandatario admitió la presencia descontrolada de foráneos, entre ellos migrantes, en su municipio atraída por el oro. “Para nadie es un secreto la situación de ilegalidad que se presenta en la zona. Allá trabajan personas que no son mineros tradicionales de California…”.

Pero las denuncias son más. Hace dos años, por ejemplo, sucedió una tragedia al interior de una mina ilegal. No se divulgó el hecho. “Se ocultó”, afirmó a Vanguardia un minero de California.

“Los mineros sacaban las ‘maletas’ como es costumbre. De pronto, de la nada, se les vino el túnel encima. Una roca de gran tamaño le cayó a uno de los mineros. Le fracturó la cadera. Él estaba muy grave. A otro, por ir a ayudar al compañero, le cayó otra roca. Le partió una pierna. También quedó. Un tercero sufrió lesiones menores”.

Publicidad

Este minero aseguró que este tipo de accidentes se incrementaron porque muchas veces el oro se extrae sin las medidas de seguridad de rigor, estipuladas en la ley.

A los heridos los llevaron a Bucaramanga. No los transportaron por la vía a Matanza, que llega a ‘Ciudad Norte’, por temor a ser detenidos por las autoridades. A ellos los sacaron por la vía al Páramo de Berlín que comunica a la carretera entre Pamplona y Bucaramanga. Cuando llegaron al hospital los reportaron como accidentes de tránsito en zona de vereda, para que no quedara el registro de la actividad minera. Hay casos de mineros muertos y otros en unidades de cuidados intensivos. Nadie dice nada de esos accidentes. En California opera la ‘ley del silencio’”.

Según el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, seccional Bucaramanga, desde 2019 (fecha en que la minería ilegal ocupa los terrenos de Eco Oro) han muerto 36 personas producto de la minería en Santander. Estas defunciones se registraron en 12 municipios. En el área de influencia del Páramo de Santurbán se contabilizan de forma oficial seis muertos en los últimos cinco años. Cuatro en California (contando las víctimas de esta semana), uno en Suratá y otro más en Vetas.

De estas 36 personas muertas en las minas, 14 perdieron la vida por sofocación y por falta de oxígeno, 10 por golpes contundentes, seis por efectos de explosivos, dos por caída desde una gran altura, dos por electrocución y dos más por sumersión, advierte un informe de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

En tal sentido, Alba Pereira, directora de la Fundación Entre Dos Tierras en Bucaramanga y quien apoya a los migrantes, aseguró a Vanguardia que no tiene información sobre la búsqueda de migrantes desaparecidos en la provincia de Soto Norte.

“No hay forma de saberlo. Nosotros recibimos en promedio al mes diez solicitudes de migrantes que buscan a sus familiares o seres queridos. Ellos indagan por información, pero en esencia no saben dónde están ellos. Muchos son padres, madres y abuelos en busca de sus familiares, que siguen el recorrido a pie que hicieron sus seres queridos. Por eso ellos no pueden saber si están en una región específica. Pero calcule, al año, en promedio recibimos 120 solicitudes de migrantes buscando a sus familiares…”.

Precisamente el pasado viernes se realizó en California un Consejo de Seguridad, con la presencia de autoridades civiles, militares y ambientales de la región. El Secretario del Interior de Santander, Óscar Hernández, aseguró que no hay presencia de actores armados en el territorio, en respuesta a la alerta que dos semanas atrás hizo el gobernador de Santander, Juvenal Díaz.

“Se amplía la capacidad de investigación de la Policía y el Ejército, haciendo énfasis a Migración Colombia para hacer acompañamiento en el territorio. Se buscan generar planes de preservación de la seguridad. De igual forma se hace un llamado al Gobierno Nacional para dar respuesta a los requerimientos que tienen el desarrollo energético y minero en esta región”, precisó el Secretario del Interior de Santander.

En tal sentido, los mineros ancestrales y tradicionales como Calimineros, organización que agrupa a 160 pequeños mineros formalizados de California, solicitan a las autoridades ambientales “que se permita avanzar con los procesos de licenciamiento que puedan acercar a la formalización minera a centenares de personas que en la actualidad se dedican a la minería informal en Soto Norte, con el fin de prevenir y evitar catástrofes en el futuro”.

Páramo de Santurban
Páramo de Santurban

Fabio Maldonado, líder de los mineros tradicionales de la región, denunció que desde diciembre pasado el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible no ha vuelto a California a continuar con las mesas de trabajo para la formalización de la minería. En respuesta, una fuente de esa cartera ministerial le dijo a Vanguardia que en junio próximo, una comisión del Ministerio de Ambiente estará en la zona.

Por ahora, la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Susana Muhamad, ha reiterado que es indispensable “cerrar los túneles de Eco Oro en el Páramo de Santurbán. Además, debemos terminar de suscribir el pacto con los mineros de Vetas y California, para lograr consolidar una formalización minera pequeña escala con el apoyo del Estado…”.

Para lograr cerrar los túneles de Eco Oro, epicentro de la minería ilegal del oro, es necesario cerrar los procesos ambientales con la firma Eco Oro por parte de las autoridades ambientales. A pesar de que hace cinco años los canadienses se fueron del territorio, administrativamente no se ha cerrado el expediente en referencia al título minero.

Carlos Eduardo Bonces Zafra, subdirección de Evaluación y Control Ambiental, Seyca, de la Corporación Autónoma para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, aseguró que su entidad hizo el traslado de todo el proceso ambiental a la Anla, Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, el pasado 23 de noviembre. “Nosotros tenemos orden de abstenernos de emitir cualquier concepto en referencia al título minero de Eco Oro”.

Vanguardia conoció que el traslado de este proceso responde a las críticas a la Cdmb por la lentitud para abordar el cierre de estas minas abandonadas. Luego de cinco años no se registraban resultados. Esta redacción buscó obtener una respuesta de los representantes en el país de Eco Oro, pero indicaron que no entregarán ningún tipo de declaración. Además, mineros tradicionales y ancestrales les pidieron a las autoridades indagar sobre la veracidad de las versiones de personas accidentadas y muertas en la zona de las minas, ya que estos hechos no han sido indagados por la Fiscalía General de la Nación.

“Tragedia en mina de California se pudo evitar”: Procuraduría

La reciente tragedia ocurrida en la mine ilegal de oro se pudo evitar, según advirtió la Procuraduría General de la Nación en un pronunciamiento que realizó este domingo.

El Ministerio Público recordó que desde mayo de 2022 “viene generando alertas y llamados a todas las entidades competentes para que, en el cumplimiento de sus funciones constitucionales y legales, tomen decisiones para la formalización minera y la eliminación del uso de mercurio en este territorio, objetivos que no han tenido avances significativos por parte del Gobierno Nacional”.

En su llamado, la Procuraduría insistió en que el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible ha incumplido los acuerdos derivados de los procesos de concertación para la delimitación del Páramo de Santurbán y tampoco ha retomado la agenda de las mesas permanentes para la pequeña minería, la diversificación económica y cuidado del agua.

Otro aspecto incumplido es el compromiso de la construcción de una propuesta para un pacto de habitabilidad del páramo, adquirido por el Ministerio de Minas y Energía en una mesa territorial convocada por la Procuraduría.

Además, el Ministerio Público urgió a convocar la IV Mesa Territorial en Santander, la cual se realizará el próximo 6 de junio, en el marco de la “Estrategia Nacional para el Control de la Minería Ilegal y Contaminación por Mercurio”, para revisar los avances en formalización minera, los índices de contaminación por mercurio en el recurso hídrico y las afectaciones en el medio ambiente y en la salud de los habitantes que se benefician de los servicios ecosistémicos del río Suratá.

La Procuraduría reiteró la necesidad de tomar medidas para combatir la actividad ilícita, garantizando la seguridad y “la integridad de las familias mineras del municipio de California, cuya vocación minera tiene más de 400 años”.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad