En lo que va del segundo semestre de este año los servicios de urgencias de Bucaramanga y del área metropolitana han experimentado un aumento significativo, por causa de Infecciones Respiratorias Agudas.

El Instituto Nacional de Salud, INS, emitió una alerta debido al notable aumento en consultas de urgencias y hospitalizaciones, principalmente a causa de infecciones respiratorias. De igual forma, se ha registrado un ligero incremento en pacientes adultos mayores con este tipo de diagnóstico que requieren hospitalización por neumonía.
También en Bucaramanga y su área metropolitana, un alto porcentaje de las consultas se deben a infecciones respiratorias en pacientes mayores de 50 años con antecedentes de hipertensión y enfermedades pulmonares crónicas.
Desde el inicio del pico respiratorio en el segundo semestre del año, se ha observado un aumento significativo en la ocupación de camas UCI, no solo por enfermedades respiratorias, sino también por otras enfermedades generales.
Aunque no se ha evidenciado un aumento en casos de COVID-19, los especialistas recomiendan no olvidar la vacunación como medida preventiva para mitigar los síntomas y el impacto en las instituciones de salud durante el pico respiratorio.

Las recomendaciones para pacientes con síntomas respiratorios leves incluyen: uso de tapabocas, frecuente lavado de manos, mantenerse hidratados y tomar medidas de aislamiento, evitando el contacto con otras personas y lugares concurridos para no aumentar la transmisibilidad.
Es esencial educar a los pacientes sobre cuándo acudir a los servicios de urgencias para recibir atención oportuna para condiciones que realmente ponen en peligro la vida o funcionalidad de las personas. Las recomendaciones para asistir a urgencias incluyen:
Acudir al servicio de urgencias si presenta dolencias agudas como pérdida de conciencia, desmayos, dolor en el pecho, asfixia, dolores agudos severos, o síntomas anormales durante el embarazo.
Visitar el centro de atención primaria de consulta prioritaria de su EPS para casos leves como síntomas gripales sin dificultad para respirar, síntomas gastrointestinales leves, seguimiento de patologías crónicas, incapacidades o prescripción de medicamentos crónicos.

















