Si no surgen inconvenientes, El Carrasco encenderá y pondrá en funcionamiento los nuevos equipos de la planta de tratamiento de lixiviados a partir de finales del primer semestre de 2025.

Uno de los problemas más complejos generados con la disposición de residuos sólidos en los rellenos sanitarios, tal y como ocurre en El Carrasco en Bucaramanga, es el manejo de los desechos líquidos. Estos lixiviados contienen múltiples agentes tóxicos, con altos impactos negativos contra el ambiente y la salud humana.
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En El Carrasco, los equipos que funcionan actualmente para el tratamiento de estos líquidos tóxicos se quedaron sin capacidad para tratar de manera adecuada y oportuna los lixiviados que se generan con la disposición diaria, es decir, unas 1.050 toneladas de residuos sólidos.
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De acuerdo con los estudios más recientes de la Emab, actualmente El Carrasco genera un promedio de 2,5 litros por segundo de lixiviados, una cantidad que se encuentra muy cerca de alcanzar el caudal de diseño de la planta de tratamiento que originalmente se construyó.

Los datos oficiales indican que mensualmente se generan más de cinco millones de litros de líquidos tóxicos, incluyendo desechos enterrados desde hace décadas. Con esta cantidad de material que genera El Carrasco, cada mes se podrían llenar, aproximadamente, el equivalente a dos piscinas olímpicas.
Con el objetivo de tratar de manera oportuna esta cantidad de desechos líquidos y los que se generarán durante la próxima década, la Empresa de Aseo de Bucaramanga, Emab, puso en marcha un proyecto, por un valor cercano a los $20.000 millones, para ampliar la capacidad de la planta de tratamiento de lixiviados.
Vanguardia recorrió las nuevas instalaciones y equipos que se instalan, en compañía de Gustavo Avellaneda, director Técnico de Operaciones de El Carrasco, quien informó en qué estado se encuentran estas obras en el sitio de disposición final.
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“Estamos en etapa piloto, haciendo pruebas. La idea es que estos ajustes y adecuaciones se realicen hasta marzo entrante. Lo que esperamos es tener funcionando los nuevos equipos desde el primer semestre”, precisó Avellaneda.
Por parte de algunos suscriptores del servicio de aseo existe la siguiente preocupación, la cual trasladamos al Director Técnico de Operaciones de El Carrasco: ¿Esta nueva tecnología tendrá algún impacto en las tarifas de los usuarios?
“Inicialmente no. Lo que esperamos es que las alcaldías del área metropolitana generen los respectivos aportes por medio de los convenios que existen para las obras de clausura del relleno sanitario. A través de estos convenios esperamos canalizar los recursos para garantizar la operación ininterrumpida de la planta y los nuevos equipos”, explicó Avellaneda.
















