Una innovadora iniciativa gestada desde la UIS busca aprovechar espacios del sitio de disposición final de residuos de Bucaramanga para aportar desde allí energía a la ciudad.

¿Considera que El Carrasco solo sirve para disponer basuras? ¿Es viable desarrollar allí proyectos de desarrollo sostenible? Un proyecto académico lo considera posible.
El relleno sanitario de Bucaramanga ha enfrentado múltiples desafíos ambientales y sociales, principalmente porque su ubicación se centra en la zona urbana, lo que ha generado grandes problemáticas a los residentes del sector. Lea también: El Carrasco sigue sin avances en tecnología: habría cierre anticipado del relleno sanitario
Precisamente, un proyecto de grado de Maestría en Geofísica de la Universidad Industrial de Santander plantea la construcción de un parque solar fotovoltaico en algunos de los terrenos de El Carrasco.

De acuerdo con Jesús Alberto Álvarez Rincón, estudiante de la mencionada maestría, el proyecto plantea una alternativa innovadora: convertir un espacio clausurado y con pasivos ambientales en un escenario productivo que aporte energía limpia a la ciudad.
“Además, contribuye a diversificar la matriz energética local, fomenta la resiliencia frente al cambio climático y abre la posibilidad de que la región sea referente en la reutilización de terrenos clausurados para proyectos sostenibles. En pocas palabras, es una oportunidad para transformar un problema histórico en un beneficio colectivo”, indicó Álvarez Rincón.
El estudiante explicó que la viabilidad del parque solar fotovoltaico en este lugar se centró en el análisis de estabilidad mediante modelamiento de asentamientos y la ejecución de ensayos de carga piloto en los terrenos.

“Esos resultados muestran que la instalación de paneles fotovoltaicos en El Carrasco es viable, siempre y cuando se programe la obra en un horizonte de 10 a 15 años. Ese lapso permitiría que los asentamientos remanentes se atenúen y que la comunidad y las autoridades dispongan del tiempo necesario para debatir y planificar el proyecto”, aseveró el estudiante de maestría. Le puede interesar: Tres obras que requiere El Carrasco para continuar operando hasta 2027
Tras los mencionados ensayos, se pudo establecer que, con un periodo de espera planificado y medidas de diseño adecuadas, el terreno puede transformarse en un área segura para un parque solar.
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Aspectos que se tendrán en cuenta

Jesús Alberto Álvarez expresó que no se trata solo de transformar un relleno clausurado en un parque solar, sino analizar el potencial real de generación solar, examinar la viabilidad de la conexión a la red y la infraestructura eléctrica necesaria, y realizar un estudio económico para ver qué tan viable sería.
Asimismo, el próximo magíster en Geofísica reitera que se deben seleccionar soluciones de cimentación adecuadas, por ejemplo, paneles con apoyo balasto en zonas con estabilidad suficiente o pilotes donde la capacidad portante lo exija.
El estudiante agregó que, de otro lado, será necesario formular un plan de manejo ambiental y social que resuelva pasivos existentes y asegure la aceptación comunitaria y el cumplimiento normativo.
La génesis de la iniciativa

El proyecto surgió tras una propuesta de los profesores Álvaro Viviescas y Vladimir Merchán, del grupo de investigación Materiales de Construcción y Estructuras de la UIS, quienes, al sobrevolar la zona de El Carrasco, identificaron que se trata de un área de gran extensión que, una vez clausurada, podría quedar subutilizada y, además, representar pasivos ambientales. A partir de esa reflexión, se planteó el proyecto como una alternativa para mitigar dichos impactos y, al mismo tiempo, generar energía sostenible en beneficio de las comunidades cercanas.
Si bien el trabajo de grado solo evaluó las condiciones de estabilidad del suelo, el estudiante Jesús Alberto Álvarez Rincón explicó que un parque solar fotovoltaico funciona mediante la instalación de paneles que captan la radiación solar y la transforman en electricidad. “Esa energía se conduce a través de inversores, que convierten la corriente continua en corriente alterna, apta para el consumo. Posteriormente, puede ser utilizada directamente en comunidades cercanas o inyectada al sistema eléctrico nacional”. Vea además: Esta es su responsabilidad en el cierre de El Carrasco: crisis por manejo de basuras en Bucaramanga
En palabras de Álvarez Rincón, de llevarse a cabo este proyecto, será necesario destinar el 10% del relleno sanitario El Carrasco a un parque solar. Se estima preliminarmente una potencia instalada entre 2,5 y 4,5 MW, lo que se traduciría en aproximadamente 6.250 a 11.250 paneles de 400 W.
“Estas cifras son estimativas y se basan en supuestos de ocupación de suelo y paneles de referencia; el número y la capacidad exacta requerirían estudios detallados de diseño solar, topografía y evaluación técnico-económica”, dice el líder del proyecto académico.
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El parque solar podría generar suficiente electricidad para abastecer a cerca de 1.600 a 3.800 hogares al año en Bucaramanga y su área metropolitana.
“La implementación debería plantearse en fases. En un primer momento, se realizarían estudios complementarios sobre generación solar, costos y diseños de cimentación adecuados al terreno. Luego, podría desarrollarse un proyecto piloto a pequeña escala, que sirva para validar soluciones técnicas y medir la aceptación social. Finalmente, si los resultados son favorables, se avanzaría hacia la construcción progresiva del parque solar en las zonas del relleno con mejores condiciones de estabilidad”, aclaró el académico.















