Esta es la realidad de algunos pacientes de la Nueva EPS en Bucaramanga. Vanguardia los escuchó y publica sus denuncias.

Pacientes vinculados a la Entidad Promotora de Salud Nueva EPS persisten en su reclamo por una pronta solución para acceder de forma eficaz a los tratamientos que requieren para sus enfermedades. Estas personas realizaron la semana pasada una protesta e instauraron derechos de petición reclamando su derecho a la salud.
Una de ellas es Angélica Ferreira, quien le contó su historia a Vanguardia. Angélica es una mujer de 39 años de edad, paciente diagnosticada con Leucemia Mieloide Crónica, es decir, un tipo de cáncer que se origina en determinadas células productoras de sangre de la médula ósea, desde 2014.
Su tratamiento empezó con un medicamente que se llama Imatinib, de 400 mg. Desde hace varios años ha tenido problemas con la entrega de esta droga por su alto costo. “En el 2023 me dejaron de entregar medicamentos. No la hemos podido encontrar en ninguna empresa farmacéutica del país. Tuvimos que empezar a pensar que debíamos traerlo de otro país para seguir el tratamiento”.
En este momento, la Nueva Eps solo tiene contrato con la droguería Cafam, quienes no están entregando a tiempo los medicamentos, expresa la afectada. “Cafam nos genera unos pendientes para ser entregados en 15 o 20 días”.
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Entendiendo esto, pacientes como Angélica han tenido que comprar las cajas de los fármacos como el Imatinib con costos alrededor de los $700 mil, que con ayuda de su familia y amigos han podido comprar. No obstante, “se debe pensar en las personas que no tienen los recursos necesarios para continuar con el tratamiento, mientras la EPS nos entrega los fármacos que necesitamos”, señala la paciente.
En noviembre de 2023, Ferreira instauró un derecho de petición, solicitando el por qué no se le hacía entrega inmediata del medicamento esencial para tratar su enfermedad. En el documento la paciente señala que por la suspensión del medicamento estaba presentando dolor de huesos, vómito, espasmos, debilidad muscular, entre otros.
Actualmente, la situación no he mejorado. “Me demoran las droga, tenía tres entregas, la segunda me la demoraron y no tuve pastillas como por cinco días. Entonces lo que hacía era tomármela un día sí y un día no. Sin embargo, en mi condición y para estar estable yo debo tener continuidad y adherencia del 100 % con el tratamiento. La tercera entrega no me la han dado, me generaron un pendiente” asegura Ferreira.
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¿Qué dice la Superintendencia de Salud?
En tal sentido, el pasado 28 de enero, el superintendente nacional de salud, Giovanny Rubiano García, se reunió con asociaciones que representan pacientes que padecen enfermedades huérfanas, de alto costo y crónicas, para escucharlos y plantear las soluciones de mediano plazo en las que viene trabajando la Superintendencia con las EPS intervenidas para abordar los reclamos de los pacientes por entrega de medicamentos y acceso a tecnologías en salud.
“Existen muchos problemas, pero también muchas oportunidades. Vamos a trabajar sobre las soluciones y hacer una evaluación semanal de los casos que sean críticos”, señaló el superintendente.
Vanguardia habló con una fuente de la Supersalud regional para comentar el caso específico de Ferreira. Su respuesta fue que se estudiaría el caso y buscan darle respuesta a la paciente.
¿Qué respondió la Nueva EPS?
Vanguardia se comunicó con Fernanda Lizarralde, funcionaria de la Nueva EPS, quien expresó que después de validar toda la información pertinente buscarán darle pronta solución al caso de la paciente Ferreira y otros casos.


















